Medidas para conservar y mejorar la fertilidad del suelo.
- Autor/a de la tecnología
- Dra. Andrea Brechelt
- Institución que la publica
- RAP-AL · Republica Dominicana
- Documento fuente
- Manejo Ecológico del Suelo · 6-7-8 pág.
- Código de ficha
- 100220
escripción de la tecnología:
Un buen suelo es esencial para una buena cosecha. El suelo debe tener todos los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas, y una estructura que las mantenga firmes y derechas. La estructura del suelo debe asegurar suficiente aire y agua para las raíces de la planta, pero debe evitar el exceso de agua mediante un buen drenaje.
La mayor parte de los nutrientes se recicla por las raíces de la planta y vuelven al suelo a través de las hojas que caen de la misma. Lombrices, insectos y pequeños organismos, como los hongos, alimentan también el suelo con materia orgánica y lo cambian para producir humus. Esto hace que la capa inferior del suelo sea oscura y tenga una buena estructura. El humus se pierde rápidamente si al suelo se lo deja expuesto al aire por mucho tiempo sin ninguna cobertura. El subsuelo es generalmente menos fértil.
Tipo de suelo |
Funciones |
Mejoramiento |
Arenoso |
• Estructura pobre. |
• Añadir materia orgánica y fertilizante. |
Areno-arcilloso |
• Estructura pobre. |
• Añadir materia orgánica. |
Arcilloso |
• Secado lento. |
• Añadir materia orgánica y compost. |
Hay suelos que son naturalmente fértiles, tales como las planicies de los ríos o tierras volcánicas, pero en muchos lugares el suelo es naturalmente de poca fertilidad o tiene pérdida de nutrientes debido a limpieza, quemas regulares o producción continua de cultivos sin la aplicación de fertilizantes. Para alcanzar una producción importante de cultivos, un agricultor debe mejorar la fertilidad y la estructura del suelo.
Los nutrientes, tales como el nitrógeno (N), el fósforo (P), el potasio (K) y otros, son esenciales para el crecimiento de las plantas. Como en una explotación agrícola, por las cosechas intensivas, hay pérdidas de nutrientes, es necesario de una u otra forma reponerlos al suelo. Hay que entender los ciclos de los nutrientes en el suelo, y cómo influyen el clima y el cultivo en este proceso.
Función de los macronutrientes:
Función |
Síntomas de deficiencia |
Fuentes |
|
N |
• Crecimiento de hojas y tallos. |
• Hojas pálidas y amarillas. |
• Compost |
P |
• Maduración temprana de |
Poco crecimiento. |
• Gallinaza. |
K |
• Raíces y tallos fuertes. |
• Hojas arrugadas. |
• Ceniza. |
En la mayoría de los casos la escasez de uno o más nutrientes se resuelve hoy con la aplicación de fertilizantes inorgánicos.
Tienen la ventaja de que contienen los nutrientes disponibles de inmediato, se puede controlar fácilmente la cantidad y las proporciones y, además, requieren muy poca mano de obra adicional. La desventaja es que son caros, hay peligro de sobrefertilización, no tienen ningún efecto positivo sobre la estructura del suelo, hay grandes pérdidas por las lluvias, en muchos casos no hay efecto residual y, por tanto se produce la necesidad de fertilizar con mucha frecuencia.
Para obtener un suelo con un alto nivel de productividad a largo plazo, el uso de los abonos orgánicos es mucho más recomendable. En comparación con los abonos químicos, no pueden resolver inmediatamente una deficiencia nutricional específica y necesitan tiempo de preparación y descomposición, además de planificación. Pero por otro lado mejoran a largo plazo el contenido de los nutrientes y la estructura del suelo, estabilizan el pH y fomentan un círculo natural de fijación, descomposición y liberación de los nutrientes necesarios para el crecimiento de los cultivos. Así mejoran la productividad de un terreno a largo plazo sin grandes inversiones económicas.
Pero no se trata de sustituir los abonos químicos por abonos orgánicos solamente, sino de un manejo adecuado de la fertilidad del suelo. Son muchas las premisas que se debe tomar en cuenta para manejar ecológicamente el recurso suelo. Los distintos tipos de suelo en las diferentes regiones del país requieren prácticas de manejo específicas que responden a su capacidad de uso y su grado de susceptibilidad a la degradación. Estas medidas deben estar orientadas a evitar la eliminación de la cobertura vegetal, evitando el sobrepastoreo, la deforestación y la quema. De igual manera se debe reducir la labranza intensiva, el uso de fertilizantes sintéticos
y evitar el uso de plaguicidas, con el propósito de mantener y conservar la fertilidad natural de los suelos. En este sentido, los principios a ser considerados para lograr este objetivo son:
Principios ecológicos:
• La diversificación productiva en el espacio y el tiempo.
• La conservación efectiva y el mantenimiento de la fertilidad del suelo.
• La minimización de la tasa de degradación física, química y biológica del suelo.
• El fomento de la actividad de los microorganismos simbióticos y asimbióticos para incrementar la disponibilidad de los nutrientes en el suelo.
Principios socioeconómicos:
• La aspiración de todos los agricultores es lograr una producción estable y con altos niveles de rentabilidad. No siempre la conservación del suelo es un objetivo. Por tanto, deberían usarse tecnologías sencillas y económicas que se adapten fácilmente a los sistemas de producción.
• El desarrollo de tecnologías competitivas con resultados económicos y otros beneficios a corto y mediano plazo.
• Lograr la mayor participación posible de los agricultores en la toma de decisiones y compartir con ellos la necesidad de manejar ecológicamente el recurso suelo como principio de estabilidad productiva y económica.
• El uso de conocimientos ya existentes de los agricultores y no introducir tecnologías completamente nuevas. Existen muchas técnicas para el manejo del suelo que se han mantenido a través del tiempo, por ejemplo, la rotación y la asociación de los cultivos.
• El enfoque debería ser siempre evitar el deterioro de la fertilidad del suelo.
Siguiendo estos principios los lineamientos para garantizar la fertilidad del suelo son:
• Diversificación de los sistemas de producción.
• Incremento de la cobertura vegetal viva o muerta.
• El reciclaje de los recursos orgánicos.
• El uso de abonos verdes.
• El uso de microorganismos y la fertilidad del suelo.
• La labranza mínima para mantener la fertilidad biológica.
Algunos ejemplos específicos de tecnología están descritos en los próximos capítulos de este folleto.