FUNDESYRAM
Manejo de Suelo y Agua

Manejo eficiente del agua para hortalizas y cultivos

Autor/a de la tecnología
Hieronimi. H.
Institución que la publica
Tierra Amor · Michoacán, México
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
100071

Para un manejo eficiente de agua en la agricultura se deben combinar una variedad de estrategias:
1. Mejorar la capacidad de retención de agua del suelo
2. Utilizar sistemas de riego ahorradores de agua
3. Implementar estructuras como sombras artificiales e invernaderos
1. Mejorar la capacidad de retención de agua en el suelo
Por un lado se trata de implementar un estricto control de erosión y de las pérdidas superficiales de agua en el terreno. Esto se logra, por ejemplo, mediante zanjas de infiltración a nivel o con el cultivo en terrazas. Los surcos de los cultivos se deben hacer contra pendiente, siguiendo las líneas de contorno.

Podemos mejorar la capacidad de retención de agua en el suelo, agregando a través del tiempo materia orgánica en grandes cantidades, para fomentar la formación de humus, que al descomponerse funcionará como una esponja para retener agua en los terrenos de cultivo. Esto se puede lograr, por ejemplo, sembrando cultivos, que producen un alto contenido de materia orgánica (como haba, chícharo, avena o maíz), con el fin de regresar e incorporar el rastrojo producido al suelo, después de la cosecha. Resulta un poco difícil de comprender esto, en las zonas rurales, ya que el rastrojo generalmente es usado como forraje para los animales, sin embargo se ha logrado un significativo aumento en la productividad agrícola, cuando se regresa por lo menos el 50% del rastrojo producido a las tierras de cultivo. De ninguna manera debemos quemar los terrenos, aunque siga siendo una práctica común en algunos lugares.
En las hortalizas y jardines, la superficie de la tierra alrededor de las plantas siempre debe taparse, con materiales de cobertura (mulch) como paja, pasto seco, tierra de hoja, cartón.
2. Utilizar sistemas de riego ahorradores de agua
En climas áridos y +áreas desérticas generalmente no se puede recomendar el riego de los cultivos por aspersión o inundación: con esta forma poco económica gran parte del agua (hasta 70 %) no llega a las plantas, porque se evapora con el sol.
Una vasija o piñata de barro cocido sin esmalte, se entierra al lado de las plantas que necesitan agua, y se llena de agua: este se filtra lentamente a través del barro y humedece la tierra a su rededor
Esto puede ser una buena alternativa para el riego de pequeños árboles frutales recién plantados, o en pequeñas camas con plantas medicinales y verduras. Este sistema no funciona muy bien en suelos arcillosos
Para los cultivos y huertos se pueden instalar sistemas de riego por goteo: Estos ayudan para que el agua llegue de manera lenta y controlada directamente a las plantas.
Sistema de riego con «cintas»: probablemente la solución más atractiva para un riego por goteo al nivel de una pequeña propiedad o para la hortaliza familiar. Es sencillo, económico y eficiente:
Mangueras porosas («cintas») de plástico pasan las camas de cultivo en la superficie de la tierra en medio de las plantas, a una distancia de entre 20 a 40 cm entre sí. Todas estas mangueras se conectan con manqueras negras de PVC, que traen el agua desde un tinaco.
Conviene, que en temporadas de sequía las cintas se colocan arriba de la superficie de la tierra, pero bajo la capa de mulch, así no se dañan tan rápidamente con el sol. Las camas de cultivo deben ser niveladas, para que el agua se pueda distribuir pareja.
3. Implementar estructuras como sombras artificiales y invernaderos
La inclusión de estructuras malla-sombra es muy útil en el cultivo de hortalizas y verduras delicadas, ya que muchas de ellas no prosperan bien con el sol directo durante muchas horas. Si se quiere cultivar en tiempos de sequía, muchas veces se vuelve indispensable levantar estructuras protectoras, ya que de otra manera se necesita mucha agua para mantener las plantas. Se puede comprar mallas especiales para sombrear cultivos, que vienen con una clara especificación del porcentaje de luz solar que dejan pasar. En el caso de no contar con recursos suficientes para comprar estas mallas especiales, existe un sin número de maneras para levantar sombras con materiales locales y de bajo costo.

La construcción de viveros, cubiertos de vidrio o plástico (existen plásticos especiales para invernaderos, que resisten a los rayos del sol) se puede crear espacios para el cultivo intensivo. Los cultivos de invernadero necesitan menos riego, pues el agua que se evapora normalmente, se recupera por el plástico, resultando en un alto contenido de humedad en el aire y condiciones favorables para el desarrollo de los cultivos.