Manejo del estiércol en rumas
- Autor/a de la tecnología
- Enrique Kolmans Darwin Vásquez
- Institución que la publica
- ACTAF · Cuba
- Documento fuente
- Manual de agricultura ecológica · 64 pág.
- Código de ficha
- 301120
Manejo del estiércol en rumas
Cuando el estiércol no puede ser llevado directamente al campo y se desea mantenerlo en un estado óptimo se recomienda la formación de rumas, las cuales no deben sobrepasar los 50 a 80 cm de altura (según la proporción de rastrojos entremezclados) para que se produzca una adecuada descomposición y no la pudrición del estiércol que fomenta las poblaciones de malezas persistentes así como la conservación de patógenos por varios meses. Este manejo comprende dos fases:
• Fase aeróbica:
Se amontona el estiércol sin compactarlo. En estas condiciones se estimula la población de bacterias y procesos de oxidación. La temperatura sube a unos 50 a 60 grado centígrados y los organismos patógenos son eliminados. Este estado de descomposición debe ser mantenido de 3 a 5 semanas (según la temperatura ambiental).
• Fase aeróbica limitada:
Se lleva a cabo con un mínimo de oxígeno. Resulta cuando al haber culminado la fase anterior se pone una siguiente capa de estiércol lo que genera una especie de conserva con un bajo contenido de oxígeno y causa una descomposición aeróbica limitada. Esto produce una disminución de la temperatura y de la evaporación, si el proceso es correcto. Un nivel adecuado de humedad es importante para mantener la temperatura a niveles óptimos que puede descender demasiado si los residuos vegetales secos como la paja de los cereales absorben el agua en demasía.
La presencia de moho indica déficit de humedad. Asimismo, si la temperatura no baja después de tres capas de estiércol (en la ruma de 50 a 80 cm) es necesario subir la humedad, la cual puede lograrse agregando purín a la ruma. En el caso de corrales de animales al aire libre, se presentan efectos contrarios en épocas de lluvia. El estiércol puede absorber tanta humedad hasta convertirse en una pasta o fluido y se recomienda entremezclarlo con residuos secos de cosecha para regular la humedad.