FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

manejo de semillas forestales

Autor/a de la tecnología
A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Documento fuente
Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 291 pág.
Código de ficha
700048

¿Qué es semilla de buena calidad?

Una de las recomendaciones más importantes para el extensionista es que promocionemos el uso de semillas de buena calidad, pero ¿qué es semilla de buena calidad? El manejo de semillas forestales abarca un conjunto de actividades que afectan la calidad final de la semilla, incluyendo:

  • la selección de las fuentes o los árboles padres
  • la recolección de frutos o semillas
  • el procesamiento de frutos y semillas
  • el secado
  • el almacenamiento
  • la distribución de la semilla

La calidad de la semilla se caracteriza de dos maneras:
Fisiológica - la cual es más fácil de ver. La semilla de buena calidad debe tener buenas condiciones físicas: alto vigor y capacidad de germinar, y estar libre de enfermedades (p.ej. hongos) y plagas (p.ej. gorgojos).

Genética - la cual no se puede detectar con seguridad. Entre los árboles de una misma especie, normalmente hay mucha variación en cuanto a las características de forma, tales como la rectitud del tronco, el desarrollo de la copa, la cantidad y tamaño de las ramas, así como en su vigor y velocidad de crecimiento. Muchas veces estas características se heredan. Si un árbol madre tiene características deseables, es probable que los árboles que nazcan de su semilla tengan características similares.

De la misma forma, semilla que nazca de un árbol con características indeseables, probablemente mostrará las mismas características indeseables. Sin embargo, el ambiente donde crece el árbol y el manejo, también pueden influir sobre su crecimiento y la calidad del tronco y en casos extremos esta influencia puede predominar. Por ejemplo, la competencia hace que los árboles en plantaciones tiendan a crecer más rectos y con ramas más delgadas que los árboles solitarios en potreros. Aunque no hay certeza absoluta de que un buen árbol madre produzca hijos de buena calidad, las posibilidades son mayores que si se usa semilla de árboles regulares o malos. Por lo general las características como rectitud, espinosidad, y tamaño del fruto se heredan con más certeza que el vigor, que se ve muy afectado por la calidad del sitio donde el árbol está creciendo. Así, las primeras características son más aptas para mejorar mediante la recolección de semilla de árboles con características deseables.