FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Manejo de postcosecha y conservación de granos

Autor/a de la tecnología
Luis Castellán
Institución que la publica
SAGPyA · Argentina
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
300065

La construcción de una caseta secadora permite adelantar la cosecha de maíces amarillos que en planta sufren fuertes ataques de gorgojos y/o loros. Esta técnica permite disminuir pérdidas de hasta más del 50% de la producción.

En una amplia zona de la provincia de Formosa los pequeños productores producen maíces amarillos muy amiláceos, destinados al autoconsumo y a la venta en mercados locales. Estos maíces sufren en planta fuertes ataques de gorgojos, así como de loros, que generan grandes pérdidas, frecuentemente superiores al 50% de la producción. Con esta práctica tecnológica se logra adelantar la cosecha y de esta forma disminuir la pérdida ocasionada por estas dos plagas animales.

La práctica consiste en la construcción de una caseta secadora (una especie de troja aérea) de aproximadamente 0,60 m de profundidad, 2 m de ancho y medida variable de frente. Se la construye cerca de la vivienda, orientada de este a oeste a los fines de recibir la mayor cantidad de luz solar. Se le provee un pequeño techo con un alero orientado hacia el sur, sector del cual provienen habitualmente las lluvias.

El maíz se cosecha a mano y se lo almacena en la caseta un mínimo de 30 días. Luego de ello se lo seca al sol, sobre una lona, durante aproxima-damente 3 días, removiéndolo algunas veces durante el día. Debe tapárselo a la noche para que no se humedezca con la acción del rocío. Al tercer día de secado se determina si le queda algo de humedad; para ello se introduce el grano en una botella de plástico y se le agrega sal entre fina o gruesa, se mezcla bien agitando la botella y si no se observan granos de sal adheridos a la superficie de la botella es la prueba de que el grano está lo suficientemente seco.

A continuación se almacena el grano en un silo seco, limpio y frío. Estos silos tienen una capacidad de 600 o 1.200 kg. Están construidos con chapa galvanizada y ensamblada, de tal suerte que no se observan orificios en su superficie, y se cierran herméticamente adhiriendo a la tapa una banda de cámara de bicicleta. Este silo debe estar ubicado bajo techo y mínimamente sobre elevado para que la humedad del piso no pique la chapa. De esta forma el maíz puede almacenarse varios meses sin inconvenientes. Cabe aclarar que esta práctica tecnológica es aplicable a otros granos de cereales.

Contexto de uso
Actualmente lo utilizan aproximadamente 600 pequeños productores de la provincia de Formosa. Los sistemas productivos donde se implementa esta tecnología pertenecen a pequeños productores que desarrollan actividades de renta y autoconsumo con pequeñas superficies agrícolas, ganadería menor y algunos bovinos.
El agroecosistema pertenece al distrito del Chaco Húmedo, con una precipitación media que oscila entre los 1.000 y los 1.200 mm anuales, lo que lo torna apto para la agricultura extensiva.

Desempeño
Con esta tecnología se logra, en algo más de 30 días, secar y acondicionar para varios meses la producción de pequeñas parcelas de maíz.
Si no se usa esta tecnología el pequeño productor espera que el maíz se seque en planta, con lo cual se ocasionan las grandes pérdidas ya mencionadas por ataque de gorgojos y loros. Asimismo, al almacenar las mazorcas en condiciones deficientes, los ataques de gorgojos y roedores –entre otras plagas– siguen disminuyendo la cantidad y calidad de la producción.

Resultados esperados
Con la aplicación de esta práctica se logra eliminar la pérdida ocasionada por plagas de gorgojos y loros, en porcentajes que pueden oscilar entre 30 y 60% de la producción. Su utilización puede mejorar la calidad de vida de la población involucrada, puesto que se obtiene un producto de mejor calidad, más sano y sin mermas en la cantidad. También se mejora el precio de venta, ya que las familias no tienen que vender en el momento que todos lo hacen, sino que pueden esperar que suba el precio de mercado.

En general no produce impacto ambiental negativo. Sí puede ocasionarlo en aquellos casos donde se utilizan insecticidas gaseosos para aplicar en el silo; es el caso de la utilización de fosfuro aluminio, que se aplica en una dosis de una pastilla por cada 200 kg de volumen de silo.

Adaptación
Esta práctica tecnológica puede adaptarse fácilmente a distintas situaciones socio-ambientales, ya que es sencilla y de fácil aplicación. No hay ninguna característica que dificulte su incorporación, a no ser la resistencia manifestada por algunos productores en cosechar el grano húmedo debido a los peligros de fermentación que pueden ocasionarse.

Institución

La institución que ofrece y difunde esta tecnología es el Programa Social Agropecuario de la provincia de Formosa; también lo hace el PSA Chaco. La difusión se realiza a través del trabajo de extensión que llevan adelante los técnicos del Programa, para lo cual acuden a distintas metodologías de transferencia tales como reuniones grupales, cartillas, etc.