FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Manejo de plagas

Institución que la publica
Ceadu · Uruguay
Documento fuente
Ver documento original
Código de ficha
300997

Descripción de la tecnología:
Al plantearse un manejo orgánico en producción vegetal, hay que tener en cuenta que la aparición de plagas y enfermedades en determinado cultivo es el resultado de un manejo preventivo inadecuado. Se debe tener presente que uno de los principales aspectos a considerar en la producción es recabar previo a la plantación, la mayor información posible sobre plagas y enfermedades que más comúnmente se manifiestan y las formas de prevenir, de repeler y de curar que se dispone según la información disponible.

 Otros de los grandes temas a tener en cuenta y que está íntimamente ligados al control de plagas o enfermedades son:

  • la preparación física de los suelos, la nutrición y las formas de solucionar
  • los déficits puntuales de nutrientes que cada cultivo pueda tener
  • las variedades más adecuadas y resistentes a los problemas que puedan suscitarse
  • la disponibilidad de agua y las posibilidades de controlar la humedad de suelos y del medio ambiente
  • contar con formas de evitar picos altos y bajos de temperatura
  • la planificación correcta de policultivos y rotaciones, entre otros

Si se tienen en cuenta todos los factores que evitan someter a los cultivos a periodos de estrés, es posible que se logren cultivos que no presenten en todo su ciclo productivo problemas fitosanitarios graves.

Los 3 pasos que por orden se deben tener en cuenta para un buen manejo sanitario son:
Prever. Se debe prever los posibles ataques de plagas y enfermedades, cultivando en forma de policultivos, utilizando barreras biológicas, realizando una buena nutrición y manejo del agua, utilizando plantas atractivas de enemigos naturales, dejando una cierta cantidad de plantas y malezas susceptibles a las plagas y enfermedades.

Repeler y evitar reinfecciones. Usar cultivos repelentes y preparados repelentes cuando los problemas son importantes. La mayor parte de las plantas que no son atacadas por determinado patógeno pueden utilizarse como repelente de estos. También puede ser útil la aplicación de macerados o en algunos casos la infusión o extractos alcohólicos del propio organismo plaga.

Eliminar. Cuando los pasos anteriores no se han cumplido correctamente o hay algún factor externo que desregula el equilibrio del sistema, es posible que se necesite eliminar con pesticidas naturales.

Biocidas en Sistemas Orgánicos: Tipos y Clasificación
Cuando hablamos de insecticidas en el marco de los cultivos orgánicos, nos referimos a las sustancias naturales o preparados de elementos naturales, que producen ciertos efectos repelentes o muerte en los insectos. En realidad actúan más como perturbadores fisiológicos que como insecticidas en sí, comparados con los clásicos órgano clorados o fosforados.
Estas sustancias, preparadas en forma casera, producen cierta alteración poblacional que ayuda a mantener las plagas en niveles tolerables. De tal manera, se evita una brusca disminución de un elemento del sistema, que pueda producir un desequilibrio ecológico y traer consecuencias graves, como sucede con el uso de los clásicos insecticidas.

Existen plantas que poseen un fuerte poder repelente o insecticida, la ciencia conoce más de 1500 especies que se pueden utilizar con este fin. Un ejemplo lo constituye el crisantemo, de donde se extraen las piretrinas.

Un programa de control comienza con la asociación de plantas estratégicas y, posteriormente, si las poblaciones se incrementan de acuerdo a un seguimiento mediante un correcto muestreo, se recurrirá a la preparación casera de soluciones o productos que tienen efecto contraproducente para algunas plagas.

Preparados en base a vegetales
A continuación se presentan una serie de preparados a base de vegetales para el control de insectos y algunos que controlan enfermedades bacterianas y criptogámicas. Su utilización requiere una observación cuidadosa de los resultados, asimismo algunas preparaciones que pueden ser muy efectivas en un determinado clima lo son menos en otros.

Algunas de las especies usadas en los preparados no son de fácil obtención pero con el tiempo y en el marco de un proyecto ecológico la cooperación entre las personas permitirá el intercambio.

Recomendación práctica:
Cuando estamos en presencia de sustancias de mal olor por putrefacción o presencia de moscas, gusanos (larvas de moscas) u otras características desagradables que provocan malestar al ser humano no es recomendable su uso.

El manejo de la temperatura y la humedad en ambientes cerrados como los invernaderos tienen que ser contempladas en base a su analogía con el ser humano (cuando uno se siente sofocado dentro de un invernadero, este se debe de ventilar).

Formas más comunes de utilización de los preparados vegetales
Purín fermentado: las partes de las plantas son encerradas en bolsas permeables y colocadas en un recipiente con agua de lluvia. Se cubre el recipiente pero permitiendo que el aire circule, se lo revuelve todos los días hasta que se note un cambio de color. Esto ocurre en una o dos semanas. Su olor es muy desagradable, así que puede agregarse unas gotas de extracto de flores de manzanilla o unas gotas de valeriana.
Se aplica diluido, en especial si se lo hace sobre el follaje, la dilución recomendada es 1 en 10 partes.

Purín en fermentación: las plantas son sumergidas en agua de lluvia y dejadas al sol durante 4 días.

Infusión: se colocan las plantas frescas o secas en agua hirviendo durante 24 horas.

Decocción: se dejan en remojo los materiales vegetales durante 24 horas, luego se los hierve 20 minutos, se cubre y se deja enfriar.

Maceración: se colocan los vegetales frescos o secos en agua durante no más de 3 días. Debe cuidarse que no fermente, y luego se utiliza el sobrenadante.

 Infusión: Se cubre el vegetal con agua caliente o hirviente y se deja enfriar en un recipiente con tapa.

Extracto de flores: se utilizan flores frescas en lo posible recién abiertas, se cortan, se humectan y se “empastan “con ayuda de un mezclador. Se les extrae el líquido y se lo puede conservar en un frasco con tapa a rosca. Utilizar diluido.

Recolección y secado del material: deben elegirse plantas vigorosas, para secarlas extenderlas sobre papeles y ubicarlos en un lugar tibio y aireado a menos de 30 grados.
Los tratamientos de infusiones o decocciones no deben usarse, en general, durante días de lluvias, nublados o de gran insolación.

Extracto alcohólico: Se cubre el vegetal con alcohol y se deja macerar.