Manejo de cultivos
- Autor/a de la tecnología
- Desconocido
- Institución que la publica
- Desconocido · España
- Documento fuente
- Manual básico de agricultura ecológica · 53 pág.
- Código de ficha
- 301331

Abonos verdes en la rotación, una estrategia complementaria en el control de enfermedades y plantas.
Los abonos verdes o siderales son plantas cultivadas que se incorporan al suelo, generalmente durante el período de floración, con el fin de realizar una mejora agronómica.
Se sitúan entre calles en las plantaciones frutales o entre dos cultivos principales en la rotación, como cultivo intercalar.
La función fundamental de los abonos verdes es complementar la nutrición de los cultivos de la rotación, bien a través de la fijación de nitrógeno libre, o por su eficacia en hacer disponibles nutrientes para los cultivos que de otra manera serían inaccesibles. No obstante, un objetivo secundario de los abonos verdes puede ser el control de las plagas y enfermedades.
Los abonos verdes se emplean en agricultura ecológica de forma habitual para el control de las malas hierbas. Así, por ejemplo la mezcla de habas y centeno, sembrada en otoño como abono verde, y enterrada a finales de marzo o inicios de abril, controla el crecimiento de las malas hierbas en el cultivo siguiente. Ello es debido, por un lado, a que el rápido y abundante crecimiento del abono verde “ahoga” a las otras plantas; y, por otro, a que el centeno libera sustancias al suelo que intoxican a las malezas (compuestos alelopáticos), no permitiéndoles un adecuado crecimiento. Por otra parte, las habas acumulan nitrógeno en el suelo, tras el corte y enterrado del abono verde, que es aprovechado por el cultivo siguiente, que produce más que sin el empleo del abono verde.