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Manejo de Cultivos

Los hongos en las plantas

Institución que la publica
Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
Documento fuente
Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 251-252-253-254-255-256-257-258-259-260 pág.
Código de ficha
300977

Descripción de la tecnología.
Los hongos son organismos constituidos generalmente por unos filamentos denominados hifas que se entrecruzan unas con otras para formar el micelio. Muchos de los hongos son beneficiosos pero también los hay parásitos. La mayor parte de las enfermedades de las plantas son producidas por hongos parásitos que se alimentan de ellas.

Las formas variadas que presentan los hongos responden fundamentalmente a su modo de alimentación y de reproducción que les permite colonizar muy diversos hábitats. En su forma de vida pueden distinguirse dos fases: una vegetativa en la que asimila nutrientes y otra reproductiva, aunque hay especies en las que ambas fases pueden coincidir.
La reproducción puede hacerse a través de esporas asexuadas o a través de esporas sexuadas. Las esporas asexuadas se forman cuando las condiciones del medio son favorables. Cuando germinan dan origen a nuevas hifas con lo cual la enfermedad se multiplica activamente. Las esporas sexuadas se producen cuando las condiciones del medio son adversas y germinan cuando las condiciones se vuelven favorables para propagar de nuevo la infección.
En cuanto a la nutrición y la relación con las plantas los hongos pueden establecer una serie de vínculos en los que el resultado puede ser beneficioso para ambos (simbiosis y mutualismo),puede ser indiferente con respecto a la planta (comensalismo) o perjudicial para la planta(parasitismo). Dentro de este último grupo se englobarían los hongos fitopatógenos causantes de enfermedades en las plantas

En el comportamiento de los hongos dentro delas categorías anteriores tienen mucha influencia los factores ambientales y el momento de desarrollo en el que se encuentre la planta. Las enfermedades fúngicas se caracterizan por unos ciclos de patogénesis según su modo de acción sobre las plantas.
Como se ve en el gráfico anterior hay un ciclo general de patogénesis que consta de cuatro etapas y se divide a su vez en dos ciclos el primario y el secundario. Se alternan una fase interactiva con la planta y otra de supervivencia impuesta por la ausencia de la planta huésped o por las condiciones ambientales adversas.
El inóculo lo forman las estructuras infectivas del hongo que se encuentran en el suelo. La capacidad que tienen estas estructuras para producir la infección se llama potencial de inoculación. El ciclo primario se produce después de un periodo de inactividad a partir del inóculo en las infecciones primarias. Las infecciones secundarias se producen dependiendo de la capacidad reproductiva del hongo, de la población del huésped y de las condiciones ambientales favorables

En función de los ciclos que desarrollen, los hongos se dividen en monocíclicos que son aquellos que tienen un máximo de un ciclo primario por ciclo vegetativo de la planta y policíclicos que tienen más de una generación por estación.
En la fase de supervivencia el hongo se encuentra normalmente de forma inactiva en las estructuras de resistencia que puede formar. Normalmente esa fase se realiza en el suelo. En la fase de multiplicación las condiciones se han vuelto favorables y el hongo se multiplica activamente y produce nuevas infecciones en las plantas afectadas y nuevas estructuras de resistencia para los próximos ciclos. La dispersión se hace por el viento, por el agua, a través de los aperos e instrumentos de labranza, a partir de material infectado, a través de vectores. La germinación se produce en unas condiciones específicas de humedad y temperatura.
Los hongos parásitos pueden ser ectoparásitos y endoparásitos. Los hongos ectoparásitos se desarrolla en la parte exterior de la planta parasitada. El micelio va provisto de unas estructuras denominadas haustorios que se introducen dentro de las células de la planta para absorber los jugos nutritivos.
Los hongos endoparásitos se desarrollan en el interior de la planta parasitada, extendiéndose entre las células y por medio de los haustorios extraen los jugos nutritivos de las células. Algunos son específicos y solamente afectan a un tipo de planta exclusivamente; otros por el contrario son menos específicos y pueden afectar a una mayor variedad de plantas. Estos últimos tienen mayor persistencia que los primeros.


Para que el hongo produzca la enfermedad debe entrar en contacto con la planta. El inóculo infectivo puede encontrarse en el suelo en forma de distintos tipos de propágulos: esporas, esclerocios, clamidosporas, rizomorfos…
En muchos casos este inóculo del suelo se encuentra en forma inactiva y requiere determinados estímulos externos para reiniciar su actividad.
Hay determinados exudados liberados por las raíces que pueden estimular la germinación de las esporas del suelo. Estas sustancias son entre otras azúcares y aminoácidos. Puede haber alguna sustancia específica que determine la infección del hongo.
También hay determinadas sustancias que son liberadas por las raíces en presencia del parásito y que pretenden inhibir su desarrollo.
Normalmente son compuestos fenólicos tóxicos para el hongo. En ocasiones la estimulación de la infección puede ser producida por la ausencia de sustancias fungistáticas en el suelo. Las condiciones ambientales pueden tener un efecto indirecto sobre la penetración del patógeno al influir sobre la producción de exudados de la planta.
Se pueden observar fenómenos de competencia en el suelo con la microflora que seencuentra en las proximidades de las raíces.
Hay una relación entre la presencia de materia orgánica y la riqueza de microorganismos edáficos, de manera que esta correspondencia puede explicar los fenómenos de competencia. Así mismo la aireación del terreno actúa de forma negativa sobre el desarrollo. Posiblemente la presencia de una mayor cantidad de aire favorezca el desarrollo de los microorganismos aerobios y estos establezcan una competencia mayor con el hongo parásito.
Los hongos que afectan a la parte aérea de la planta pueden dispersarse por el aire, el aguay otros mecanismos mediante los cuales las esporas entran en contacto directo con la planta huésped. A partir de ese momento si las condiciones ambientales y las de la planta son adecuadas, se produce el proceso de infección.
Otro aspecto del comportamiento del patógeno antes de la penetración es la dirección del crecimiento del tubo germinativo. Ese crecimiento no ocurre al azar sino que es producida por quimiotaxis. La zona más vulnerable de las raíces son los pelos absorbentes, ya que sus barreras mecánicas son mucho más débiles que en el resto de la raíz.
En la parte aérea la penetración del patógeno puede hacerse de varias formas: aberturas, heridas naturales, picaduras de insectos, directamente algunos que poseen la maquinaria bioquímica necesaria para poder traspasar la barrera que constituye la epidermis vegetal. Las esporas aéreas generan sustancias que permiten su adherencia a las plantas. Después se produce la germinación de la espora y la invasión de los tejidos de la planta. La espora germina cuando las condiciones ambientales, temperatura, humedad y luminosidad son favorables. También las plantas pueden generar sustancias que inhiben el desarrollo de las esporas.
Entre los hongos patógenos y las plantas se pueden establecer dos fases una no asociativa en la que el hongo y la planta evolucionan cada uno por su parte y una fase asociativa en la cual los dos entran en contacto, el hongo invade los tejidos y se produce la infección
Los hongos patógenos provocan la infección a través de cuatro mecanismos que pueden actuar de formaindividual o colectiva:
Producción y liberación de enzimas que degradan la pared celular.
La producción de sustancias que interfieren con el metabolismo o que afectan a la estructura normal del protoplasma de las células vegetales.
La liberación de sustancias que interfieren con el crecimiento y el desarrollo de la planta.
La interferencia con el movimiento normal del agua, los nutrientes, los metabolitos.


Como consecuencia del antagonismo microbiano los microbios del suelo compiten con el hongo por el espacio y los nutrientes y pueden desplazarlo completamente. Pueden producir sustancias anticriptogámicas que lo irían destruyendo. Se dan también fenómenos de parasitismo y predación.
El antagonismo en el suelo y la rizosfera depende de la capacidad de supervivencia de los propágulos. En la rizosfera el antagonismo se explica a través de los exudados producidos por laraíz. El micelio es la forma de su ciclo biológico más vulnerable, le siguen las zoosporas y esporangios. En condiciones desfavorables se produce la lisis del micelio y se forman las zoosporas y clamidosporas que permanecen como formas de vida latente largo tiempo. Esos procesos de antagonismo no se producen en los hongos que afectan a la parte aérea.
Los suelos supresivos son aquellos que no favorecen el desarrollo de la enfermedad porque hay factores inhibidores en el suelo. El contenido en nutrientes y la flora microbiana influyen en este hecho. También influye la práctica de cultivo. Parece haber un carácter microbiano, ya que si se esteriliza, el suelo se vuelve conductivo. Una característica de estos suelos es tener un alto contenido en arcilla, cationes de cambio, materia orgánica y poseer alta actividad microbiana(evitar que desaparezca la capa de humus). La rizosfera posee una barrera microbiana muy efectiva que puede contribuir a la resistencia de algunas plantas.
En la sintomatología se producen decoloraciones en las hojas y los tallos, manchas más o menos irregulares, chancros y agrietamientos en el tallo, malformaciones; se puede observar el micelio del hongo sobre las hojas o el tallo, podredumbre de raíz, marchitamientos, necrosis, muerte de la planta.

Los métodos de lucha
Más interesantes son los preventivos y para ello se hace necesario acudir a las medidas generales ya vistas, como es el cuidado de la diversidad, las rotaciones equilibradas, la utilización de plantas sanas, la desinfección delas herramientas y útiles de trabajo cuando se cambia de planta o de cultivo (por ejemplo en la poda), controlar la humedad utilizando el riego correctamente sobre todo en invernaderos, regular la densidad de siembra.
En el caso de que después deponer en marcha todas las medidas preventivas se produzcan infecciones debidas a hongos se pueden poner en marcha otros mecanismos, cuidar el equilibrio de la planta para ayudarla a utilizar sus propios medios de lucha, métodos culturales, por ejemplo; vigilar los riegos y el exceso de humedad, destrucción de plantas afectadas y utilización de algunos productos de origen mineral que tienen una actividad fungicida.
Las plantas resistentes se oponen al ataque de los hongos patógenos mediante mecanismos defensivos que las permiten restringir el crecimiento y/o la reproducción de aquellos y el consiguiente desarrollo de los síntomas de la enfermedad. Esto es lo normal que se produce en la naturaleza y se conoce con el nombre de resistencia básica. Hay una resistencia a los patógenos específicos denominada resistencia del huésped que puede restringir el establecimiento de la relación parasítica de forma completa (resistencia total) o de forma incompleta (resistencia parcial).
Caldo bordelés se prepara disolviendo de medio a un kilogramo de sulfato de cobre en cien litros de agua; aparte se prepara una lechada de cal con tres kilogramos de la misma. Luego se vierte esta última sobreel sulfato de cobre sin dejar de revolver. Se le puede agregar de doscientosa doscientos cincuenta gramos de azúcar para que tenga más adherencia. Los preparados con cobre hay que usarlos dentro de la hora en que fueronpreparados.
oxicloruro de cobre se usa frecuentemente como preventivo de hongos, con la particularidad que también previene contra algunas bacterias, y además no es tóxico para plantas sensibles, como lo puede ser en algunas ocasiones el sulfato de cobre. La desventaja es que es más caro y no se consigue fácilmente. Para prevenir viruela o septoriosis en tomate y apio, se disuelven cuatrocientos gramos en cien litros de agua, para aplicarlo en el almácigo, y la dosis se aumenta a seiscientos gramos luego del transplante, con una frecuencia de ocho días o menos si llueve mucho o si hay mucha humedad. Para prevenir alternaría en tomate y patata, se recomienda usar de quinientos a seiscientos gramos en cien litros de agua, con la misma frecuencia que para enfermedades anteriores. Por mochilade veinte litros se usa generalmente de tres a cuatro cucharadas soperas de oxicloruro de cobre
Preparados a base de plantas que pueden utilizarse para controlar las enfermedades criptogámicas preparándolas convenientemente.
Estas preparaciones dan como resultado un caldo que se aplica por encima delas plantas a las que se quiere proteger o en las que se quiere controlar una enfermedad concreta. Algunas pueden utilizarse como preventivas y otras también cuando la planta tiene la enfermedad. Hay que pensar que estos “remedios” son más útiles cuanto más equilibrado sea el sistema en el que se aplican. También hay que tener en cuenta que todos estos productos pretenden solamente prevenir o controlar la situación. Su modo de acciónes lento si se compara con los productos químicos que se emplean en la agricultura convencional.
Cola de caballo (Equisetun arvense). Es una planta rica en silicio, el cual, ayuda a incrementar la tasa de absorción de luz por parte de planta. Es una planta muy interesante porque su utilización permite obtener una resistencia general frente a enfermedades criptogámicas y puede utilizarse tanto para prevenirlas como cuando la planta ya está desarrollando la infección. Las proporciones son importantes y en la medida de lo posible deben respetarse. Puede preparase a partir de planta fresca o de planta seca. En el caso de planta seca se utiliza un kilogramo de planta fresca en diez litros de agua a ser posible de pozo o de lluvia. Se deja en maceración cuarenta y ocho horas y al cabo de ese tiempo se cuela y el caldo macerado se diluye; un litro del macerado en diez litros de agua y a continuación ya se puede aplicar a las plantas. Si se prepara a partir de planta seca la cantidad a utilizar es de ciento cincuenta gramos de planta seca en diez litros de agua. Se hace una decocción de aproximadamente diez minutos y a continuación se deja reposar un rato; se cuela y el caldo procedente de la decocción se disuelve cada litro en diez de agua y a continuación se aplica sobre las plantas.
Manzanilla (Matricaria chamomila) es una planta que ejerce al menos dos efectos cuando se aplica; uno consiste en generar un estado de resistencia general de la planta ante los posibles parásitos; otro es prevenir y combatir los ataques de mildiu, por ejemplo utilizado sobre el pepino. La preparación es semejante a la descrita anteriormente mediante decocción. También puede prepararse por infusión, dejándola hervir durante diez minutos, a continuación debe enfriarse y reposarse antes de ser utilizado. En este caso no es necesario hacer la dilución, antes de ser aplicadosobre las plantas. La cantidad a utilizar es de cincuenta gramos de flores secas en diez litros de agua.
Con la mezcla de Cebolla-Ajo (Allium sativum,A. cepa) se puede hacer un preparado líquido que confiere una cierta resistencia frente a los hongos. Para hacer el preparado se utilizan las hojas y las pieles de ambas plantas. El método de preparación es idéntico que el descrito en el caso anterior tanto para planta fresca como para planta seca. Lo único que cambia son las proporciones. En el caso de plantas frescas se utilizan quinientos gramos en diez litros de agua. En el caso de emplear plantas secas la proporciónes de doscientos gramos de planta seca en los diez litros de agua. Una vez que se ha preparado el caldo se diluye un litro del macerado o del resultado de la decocción en diez litros de agua.
Purín de plantas preparado para realizar un tratamiento de fitoterapia
Saúco (Sambucus nigra) se utiliza normalmente para prevenir hongos que ocasionan manchas negras y mildiu.
Se prepara hirviendo doscientos cincuenta gramos de hojas de saúco en medio litro de agua durante 30 minutos, revolviéndolo constantemente. Se aplica según los requerimientos de las plantas afectadas.

Sauco

El vinagre de sidra de manzana se utiliza para controlar manchas foliares, mildius, royas o cancros en semilleros. Para hacer la preparación se mezclan tres cucharaditas del vinagre (al 5%)en cuatro litros de agua. Aplicar por la mañana en las plantas afectadas. Da buenos resultados contra la mancha negra del rosal (Diplocarpon rosae)
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La cebolleta se utiliza para controlar la roya del manzano (Venturia inaequalis) y el mildiu delas cucurbitáceas (Pseudoperonospora cubensis). Para hacer la preparación se coloca un manojo de cebolletas picadas en un recipiente de vidrio, se añade un litro de agua hirviendo; se deja enfriar secuela y se aplica de dos a tres veces por semana.

Maíz y ajo, previenen cualquier infección fúngica. Se prepara extractando en agua unmanojo de hojas de maíz, hojas de parrilla (Clematis vitalba) y una buena cantidad de hojas (las que parecen papel) de ajo. Se añade agua suficiente hasta obtener una solución no viscosa. Se deja en reposo durante una hora, después se cuela y ya está preparado para su utilización.

Rábano picante (Armoracia rusticana) se utiliza para prevenir cualquier infección fúngica. Para prepararlo se pica finamente una taza de rábanos y se mezcla con medio litro de agua. Dejar en reposo durante 24 horas y colarlo. Para utilizarlo se debe mezclar el líquido con medio litro de agua y se aplica. Un determinado tipo de algas calcáreas molidas que recibe el nombre de Lithothamne se emplea con frecuencia consiguiendo cierta eficacia en la lucha frente a las enfermedades criptogámicas en general y también frente a los insectos. La aplicación se hace espolvoreando por encima de las plantas. La cantidad que se utiliza es pequeña pero hay que controlar el número y la cantidad de espolvoreos porque estos dificultan la realización de la fotosíntesis pudiendo provocar un cierto estado de debilidad en las plantas sobre las que se aplican.

Un tratamiento parecido se puede hacer con polvo de roca silícea. Se utiliza con cierta eficacia frente a las enfermedades criptogámicas y a los ataques de insectos. Se emplea como en el caso anterior mediante espolvoreo y también es necesario tener en cuenta las mismas prevenciones que con el tratamiento anterior.

Bicarbonato de sodio se utiliza para controlar: antracnosis, tizón temprano del tomate (Alternaria), tizones, manchas foliares, mildius polvosos, fungicida general. Para hacer la preparación se mezclan una cucharada de bicarbonato y 2,5 cucharadas de aceite vegetal en cuatro litros de agua. Aplicar cada cinco a siete días.

Agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) evita que las esporas se adhieran a los tejidos dela planta. No causa daño a las plantas, sin embargo, no se debe utilizar en plantas recién transplantadas o en semillas recién germinadas. Su acción sirve para prevenir infecciones fúngicas y bacterianas. Para aplicarlo se diluye al 3% y se aplica directamente sobre el haz y envés de las hojas; una vez por semana en la estación seca y dos veces en la estación húmeda.

La leche, con sus enzimas y azúcares simples, puede ser empleada para combatir el mildiu delas cucurbitáceas, asteráceas y el tomate. También para tratar mosaicos del tomate, lechuga y pepinillo. Para prepararla se mezcla medio litro de leche con medio litro de agua. Se aplica cada treso cuatro días al primer signo de enfermedad. También puede utilizarse como preventivo.

Propóleo es una especie de cera pegajosa generalmente de color oscuro que fabrican las abejas y que es rico en numerosas sustancias de carácter insecticida, antibiótico, hormonal, etc. Las abejas los utilizan para desinfectar la colmena y para tapar rendijas y agujeros. En agricultura se utiliza como antiséptico fungicida y antivírico.

En bajas dosis favorece el crecimiento vegetal. La tintura se hace diluyendo veinte gramos de propóleo en ochenta centímetros cúbicos de alcohol (etanol) y sirve como fungicida y bactericida de amplio espectro.

A la tintura se añade un 1,1% de lecitina de soja, macerándose con agua potable (ochenta centímetros cúbicos) durante quince días. Luego se filtra y obtenemos la solución acuosa de propóleo que debe guardarse en el frigorífico y usarse lo antes posible. Esta solución tiene propiedades antivíricas sobre las plantas.

Mezclando la tintura con la solución acuosa en proporción 1:2 tiene propiedades contra el mildiu, la abolladura, el oidio, la sarna, a dosis de doscientos a doscientos cincuenta centímetros cúbicos por cada cien litros de agua. Tiene efecto sistémico y debe repetirse el tratamiento cada quince a veinte días. Es curativa. Funciona también contra los pulgones y fumigando la fruta recogida esta dura más tiempo.

Algunos ejemplos de enfermedades fúngicas comunes de las plantas.
Septoriosis: es una enfermedad fúngica que produce manchas de color claro a pardo que se secan; las hojas se mueren. Suele afectar al apio, tomate, crisantemos. Para prevenir hacer un cultivo mixto, utilizar extracto de hojas de valeriana o rociar con infusión de piel de cebolla.

Botritis o podredumbre gris: enfermedad fúngica que produce podredumbre gris en hojas y frutos; los tejidos mueren, aparecen manchas pardo rojizas. Suele afectar a las uvas, fresas, frambuesas, lechugas, pepinos, geranios, gladiolos, tulipanes, ciclamen. Es más virulenta en años húmedos; las plantas débiles son las primeras atacadas. Para prevenir es bueno trabajar el suelo, mantenerlo aireado, elegir variedades sanas, evitar el exceso de abonado.

Sarna o roña de la patata: enfermedad fúngica que produce manchas agrietadas pardas en los tubérculos. Para prevenir hay que utilizar semillas sanas, evitar la fatiga del suelo, controlar el contenido de cal del suelo ya que el exceso de cal favorece el ataque fúngico.

Podredumbre de las hojas y tubérculos: enfermedad fúngica que produce manchas pardas en hojas y tallos; la planta muere; da lugar a manchas pardo grisáceas en el tubérculo pudriéndose; en los frutos del tomate manchas pardo verdes hasta negruzcas y frutos endurecidos. Afecta fundamentalmente a las patatas, tomates y pimientos. Para prevenir es preciso utilizar semillas sanas, evitar variedades susceptibles, apartar y destruir pronto las partes de la plantas afectadas.

Hernia de la col: enfermedad fúngica en la que las esporas permanecen muchos años en el suelo. Produce pólipos y nódulos en las raíces. Afecta fundamentalmente a las coles, rábanos, rabanitos, alhelí amarillo, numerosas crucíferas silvestres. Para prevenir la infección se debe airear el suelo, realizar cultivos mixtos, cubrir con cal o algas cálcicas en el hueco de la planta, sumergir la zona radicular de los plantones en caldo de cola de caballo y barro; hacer un abonado verde sin crucíferas; utilizar la cebolla y el puerro como cultivos anteriores; destruir las plantas enfermas.

Abolladura del melocotonero: enfermedad fúngica que produce unos abultamientos en las hojas, abolladuras y brotes deformados. Para prevenirla es bueno utilizar compost y acolchados obre el suelo, plantar debajo capuchina y ajo o destruir las hojas enfermas.

Mildiu: enfermedad fúngica que puede darse también cuando el tiempo es seco. Produce una cubierta harinosa en hojas y secado precoz. Afecta sobre todo a los pepinos, frutales, uva espina, sarmientos, rosales, ornamentales. Como métodos preventivos utilizar variedades resistentes, controlar la aireación o evitar el exceso de abono.

Falso mildiu: enfermedad fúngica que suele producirse sólo en años húmedos. Provoca la formación de manchas blanco-amarillentas sobre el haz de las hojas y en el envés pueden verse hongos blanco-grisáceos. Afecta sobre todo a los rosales, vid, coles, espinacas, cebollas, lechugas, patatas y tomates. Para prevenirla es bueno mullir el suelo, controlar la aireación de las plantas, utilizar en la medida de lo posible variedades resistentes y destruir partes afectadas.

Monilia: enfermedad fúngica muy extendida. En los síntomas las ramas se secan, los frutos muestran anillos pardo amarillos y se momifican. Afecta sobre todo a los frutales de pepita y de hueso. Para prevenirla es bueno sembrar rábanos en la base de los árboles, destruir los frutos dañados, cortar y eliminar las ramas enfermas.

Roya: enfermedad fúngica que produce manchas pardo oxidadas en las hojas. Afecta sobre todo al apio, guisantes, judías, rosas, grosellas y ciruelas. Como medio preventivo elegir variedades sanas y cultivo mixto.

Negrilla, roya negra: enfermedad fúngica que suele aparecer a finales de verano. Se produce como una cubierta de hollín negro en las hojas y los frutos. Suele originarse sobre la melaza de los pulgones, y acompañan a la mariposa blanca. Las hormigas favorecen la aparición de pulgones. Afecta sobre todo a frutales, grosellas y rosal. Como medida preventiva ahuyentar con antelación pulgones y mosca blanca.

Tizón o mal de las ramas de frambueso: enfermedad fúngica que produce manchas violetaso pardo rojizas en las ramas; los brotes se secan. Como medidas preventivas se puede tratar el frambueso con una reacción ácida del suelo, si es posible con hojas, paja o corteza, mantenerlo húmedo; evitar crecimiento denso y podar.

Enfermedad del pie negro, podredumbre seca: engloba diferentes tipos de infecciones fúngicas que producen un estrechamiento oscuro al final del tallo; las plantas se desploman y mueren. Afecta principalmente a la col, lechuga, pepino, tomate y sobre todo a las plantas recién nacidas o jóvenes. Para prevenirlas es conveniente hacer una cuidadosa preparación del lecho de siembra con compost maduro y harina de rocas; utilizar semillas sanas, no sembrar o plantar demasiado denso, ventilar bastante el lecho de cultivo temprano y utilizar la rotación de cultivos.