Los Gallineros fijos y móviles
- Autor/a de la tecnología
- Roberto García Trujillo, Juan Berrocal, Laura Moreno, Gisela Ferrón
- Institución que la publica
- Secretaría General Técnica
- Documento fuente
- PRODUCCIÓN ECOLÓGICA DE GALLINAS PONEDORAS · 48-49-50 pág.
- Código de ficha
- 400288
Los gallineros pueden ser fijos o móviles, estos últimos se construyen de materiales ligeros sobre un chasis móvil. Se emplea principalmente para grupos pequeños de aves y es más frecuente encontrarlo en la cría de pollos de carne.
Los gallineros fijos son los que con más frecuencia se emplea en la avicultura de puesta, encontrando una gran variedad de diseños y materiales empleados en su construcción. Por su forma los podemos encontrar de tipo túnel y de nave, éstas a su vez la podemos encontrar con techos de una o dos aguas. El gallinero puede albergar uno o varios grupos (lotes) de aves.
Las dimensiones del gallinero dependen del número de gallinas, sin embargo el ancho no debe ser superior a 14 m. Las condiciones climáticas de la zona, donde esté enclavada la explotación, influirán sobre las características de los gallineros, aunque en los sistemas ecológicos éstos tienen principalmente una función de refugio nocturno. García Martín (2008), ha hecho un grupo de recomendaciones que deben tener los gallineros según la climatología de la zona, que reproducimos en la Tabla 3, y que pueden servir de guía a la hora de diseñar gallineros ecológicos.

El piso de las naves debe ser de hormigón de unos 5-10 cm de espesor, asentado sobre un lecho de grava gruesa de 30 cm de espesor que permita un buen drenaje. El piso se puede proyectar al exterior de la nave, sobre todo en la zona de recogida de huevos, si ésta se ha planificado hacerla por el exterior lateral del gallinero.
Los materiales para construir los laterales de las naves pueden ser los que normalmente se emplean en la construcción, a no ser que existan algunas restricciones de las autoridades locales: madera, chapa, bloques de hormigón, bloques cerámicos y paneles sándwich. Todos ellos tienen sus ventajas y/o desventajas desde el punto de vista económico, ambiental, sanitario, de resistencia y durabilidad.
Los materiales empleados en la cubierta deben ser ligeros y económicos, empleándose comúnmente planchas galvanizadas o de fibrocemento, que por su alta conductividad térmica se aconseja recubrirlo en el interior con un material aislante ligero como planchas de poliestireno extrusionado, placas de poliuretano o poliuretano proyectado. En el caso de los gallineros tipo túnel se pueden cubrir con lona plastificada, preferiblemente aislada con manta de fibra de vidrio, y protegida en su interior por un film de polietileno.
Los techos de los gallineros deben estar provistos de canaletas que recojan el agua de lluvia y la conduzcan a cisternas u otras conducciones de agua, para evitar que en los bordes de las naves se puedan crear zonas con demasiada humedad.
- Los nidales situados en los laterales de las naves deben estar en el lado con menos luminosidad; que corresponde al lado norte en las naves con orientación de su largo Norte–Sur, o en el lado Oeste cuando su orientación es Este-Oeste.
- Aunque las gallinas prefieren nidales con yacija, es preferible el uso de nidales escamoteadores o de recolección mecánica.
- Uno de los laterales del gallinero debe tener una puerta lo suficientemente grande que facilite la limpieza del mismo.