Las grosellas negras crecen en racimos
- Documento fuente
- Ver documento original
- Código de ficha
- 301413
Descripción de la ficha
La planta
Las grosellas negras crecen en racimos en arbustos de no más de 1,5 m de altura. Estos arbustos, denominados groselleros negros (Ribes nigrum. Saxifragácea) se hallan en lugares frescos y húmedos de las zonas montañosas, prefiriendo los bosques, los setos vivos a lo largo de los diques de los ríos y las praderas altas que no miran al sur en el hemisferio norte.
Estos arbustos poseen múltiples ramas erectas, con corteza lisa y clara en los periodos juveniles y rugosos y oscuros posteriormente.
Las hojas forman ramilletes alternos y son más grandes (10 cm) y oscuras que las del grosellero rojo. Las flores, pentámeras, tienen cáliz de copa, que encierra los pétalos soldados entre sí, blancos y a veces con borde violeta. Tienen pedúnculo y receptáculo pubescente y están reunidas en racimos espaciados que cuelgan de la axila de los brotes que tienen un año. Las flores se abren en abril-mayo en el hemisferio norte.
El fruto es una baya con forma de globo, brillante, de color azul negro, recubierta de vello, con pulpa translúcida con tonos rojos o verdes, la cual tienen muchas semillas pequeñas. Estas bayas se hallan reunidas en racimos de 5 a 10 frutos. Son más ásperas que las grosellas rojas y maduran entre julio y agosto en el hemisferio norte.
El grosellero se adapta a condiciones difíciles de clima y terreno. Es muy resistente al frío, y tanto las nevadas tempranas como las heladas no dañan el rendimiento de la planta. Pero eventualmente, las heladas tardías pueden provocar la necrosis de las flores y de los frutitos, poniendo en peligro el rendimiento de ese año, pero sin afectar a la vitalidad de la planta.