Ladrillos ecológicos
- Autor/a de la tecnología
- ecolosfera.com
- Institución que la publica
- FUNDESYRAM · San Salvador, El Salvador
- Documento fuente
- Citado también en el. Manual de Tecnologías Apropiadas. FUNDESYRAM. 2011 · 78-80 pág.
- Síntesis elaborada por
- Nelson Flores y Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
- Código de ficha
- 500024
La arquitectura bioclimática consiste en el diseño de las construcciones teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir los impactos ambientales, intentando reducir los consumos de energía.
Las ECO CONSTRUCCIONES pueden conseguir un gran ahorro e incluso llegar a ser sostenibles en su totalidad. Aunque el costo de construcción puede ser mayor, puede ser rentable, ya que el incremento de la vivienda se compensa con la disminución de los recibos de energía.
El hecho de que la construcción hoy en día no tenga en cuenta los aspectos bioclimáticos, se une al poco respeto por el ambiente que inunda a los países desarrollados y en vías de desarrollo, que no ponen los suficientes medios para frenar el desastre ecológico que dejamos a nuestro paso.
Construir una vivienda con materiales ecológicos no sólo puede beneficiar al medio ambiente sino que también puede ayudar a reducir la necesidad de consumir energía para alimentar sistemas de refrigeración y como si fuera poco, resulta económico.
Todos esos beneficios están incorporados en unos innovadores ladrillos fabricados con material reciclado que han sido realizados gracias al trabajo del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE), una organización argentina sin fines de lucro dedicada a la investigación, el desarrollo tecnológico y la capacitación de cuestiones relacionadas con el área habitacional.
Buena parte de lo que va a parar al cesto de la basura es la materia prima para la fabricación de estos ladrillos: envoltorios de todo tipo, botellas de plástico o cáscara de maní. Éste último material aunque parezca curioso posee excelentes propiedades y representa un aprovechamiento importante de lo que comúnmente es desechado por las grandes plantas procesadoras de maní.
Por ello, la fabricación de ladrillos con materiales reciclados resulta un proyecto altamente positivo. Además, los resultados obtenidos son excelentes ya que los ladrillos reciclados ofrecen mayor resistencia al fuego, mayor resistencia mecánica, similar absorción del agua, buen comportamiento a la intemperie, mejor aislamiento acústico y a su vez, se pueden cortar y clavar con facilidad.
Una buena noticia para el medio ambiente que además, resulta económica lo que permitiría la construcción de viviendas económicas para los sectores de menores recursos.
Se trata de un ladrillo normalizado, con componentes naturales, obtenido mediante la extracción de materias primas y la aplicación de métodos industriales que preservan la naturaleza y el medio ambiente y cumplen ampliamente las recomendaciones IRAM.
Las pruebas de laboratorio determinaron los siguientes resultados.
Tiene una alta resistencia mecánica que soporta cargas con valores medios de 210kg/cm2; el ladrillo común alcanza sólo el 42 % de la misma dado que resiste entre 60 y 90kg por centímetro cuadrado. Esta resistencia se obtiene en forma constante debido a los procesos industriales aplicados y a la normalización de sus componentes, lo que no ocurre con el ladrillo común que no tiene idénticos componentes ni su proceso –el horneado- garantiza la misma dureza.
Esta resistencia mecánica originada en su prensado garantiza una menor retención y absorción de humedad, lo que le otorga mayor durabilidad, soportando mejor a los distintos agentes climáticos y permitiendo una mayor carga, con el consecuente abaratamiento de costos en la construcción.
La escasa absorción de humedad, incrementa los valores de durabilidad, lo que permite la utilización del ladrillo ecológico sin revoque ni pintura, superando ampliamente los parámetros requeridos abaratando la construcción en materiales y en tiempo de trabajo, disminuyendo el riesgo de formación de hongos o bacterias que encuentran en la humedad su caldo de cultivo.
El ladrillo ecológico permite homogeneidad del color, originada en su proceso de fabricación controlado en todas sus partes, lo que permite idénticos colores en partidas de ladrillos fabricados en distintas oportunidades.
La uniformidad en las dimensiones geométricas, es otro ítem en el que este ladrillo supera ampliamente al ladrillo común.
Otro factor importante es que no desprende polvillo que perjudica la piel y los pulmones de los operarios con la consecuente disminución de costos laborales.
El peso del ladrillo ecológico, es más liviano que el común, para el mismo volumen. Ello facilita su manipuleo tanto en obra como en la fábrica, obteniéndose un producto de textura similar al ladrillo común.
Estas similitudes con el ladrillo común, no requieren especializaciones por parte de los operarios de la construcción.
¿Por qué " Ladrillo Ecológico"?
No utiliza tierra fértil para su elaboración. Un horno de ladrillo común produce 40.000 unidades inutiliza 300m2 (alrededor de 90metros cúbicos) de tierra fértil, depredación que requiere luego muchos años para recuperar sus nutrientes.
En efecto, en el caso de los ladrillos comunes la materia prima necesaria está constituida por tierra que debe contener materia orgánica para ser quemada: lo contrario - inexistencia de materia orgánica - imposibilitaría el quemado y por ende, la elaboración de este tipo de ladrillo.
En tanto, la fabricación del ladrillo ecológico está basada en la utilización de materia inorgánica
Costos del ladrillo ecológico
Su costo es aproximadamente el mismo que el de un ladrillo común o el de los denominados "vistos", y por ello su precio es comparable.
Para la construcción tiene un sinnúmero de ventajas de costos respecto del común, por cuanto:
1. Ambas caras de la mampostería son iguales, con el consiguiente ahorro de costos de repellado.
2. Se pueden utilizar ambas caras como ladrillo visto.
3. No requiere repellado grueso.
La utilización en obra del ladrillo ecológico, permitirá su aplicación en obras distintas a la mampostería, tales como plataformas para viviendas, pisos, y otros usos que la práctica en la construcción van a aparecer, sobre todo teniendo en cuenta la excelente resistencia a la rotura por compresión que este elemento tiene.