Labranza en surcos, formación de miniterrazas
- Autor/a de la tecnología
- PASOLAC – NICARAGUA; PASOLAC - EL SALVADOR; PASOLAC – HONDURAS; A través de los Colaboradores y colaboradoras de la Unidad de Apoyo de PASOLAC: Georg Weber, Socorro Ulloa F., Martin Fischler, Miguel Obando, Heriberto Sosa, Roger Rodríguez
- Institución que la publica
- PASOLAC es ejecutado por la Organización Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (INTERCOOPERATION) y (COSUDE). · Honduras, El Salvador, Nicaragua
- Documento fuente
- Guia Técnica de Conservación de Suelos y Agua; Programa para la Agricultura Sostenible en Laderas de América Central (PASOLAC). 1a. ed. -- San Salvador, El Salvador. PASOLAC 2000. · 181-182-183 pág.
- Código de ficha
- 100183
La labranza en surcos en laderas consiste en roturar el suelo en las mismas fajas estrechas año por año. En los surcos se realiza la siembra dejando la tierra entre surcos sin tocar. Es una práctica específica de la labranza mínima continua que resulta en la formación paulatina de miniterrazas. Tiene la función principal de disminuir la susceptibilidad del suelo a la erosión y de aumentar la infiltración del agua. Además ayuda para mantener el nivel de materia orgánica y protege la macrofauna en el suelo. La labranza mínima se combina con la siembra al contorno. De esta manera se labra el suelo y se realizan las demás labores culturales siguiendo las curvas a nivel. Se recomienda combinar estas técnicas con otras prácticas en pendientes moderadas y fuertes. La práctica ha tenido buena adopción en Guatemala y Honduras.
1. CONDICIONES ECOLOGICAS EN LA ZONA
Altura en msnm:
Se utiliza en todas las alturas.
Precipitación en mm:
Apropiada para todas las zonas. En zonas secas mejora la infiltración del agua y, en combinación con una cobertura de mulch, mejorar la retención del agua. En zonas húmedas con tormentas fuertes puede aumentar la erosión en canalillos en los casos que el agua no puede infiltrar. En estos casos se prefiere la labranza cero en combinación otras prácticas de control de escorrentía.
2. CONDICIONES ECOLOGICAS EN LA FINCA/PARCELA
Textura del suelo:
Las miniterrazas son menos estables en suelos arenosos.
Profundidad del suelo:
Se utiliza preferiblemente en suelos por lo menos moderadamente profundos.
Capacidad de infiltración:
En suelos de baja infiltración, sobre todo en zonas con altas precipitaciones, se combina con otras prácticas como barreras vivas o muertas para controlar la escorrentía.
Drenaje de agua:
En suelos mal drenados puede aumentar el riesgo de encharcamiento.
Presencia de piedras en la parcela:
En suelos pedregosos se pueden construir minibarreras en las fajas no-roturadas para el control de la erosión y para facilitar la siembra en los surcos.
Porcentaje de pendiente:
La labranza en surcos resulta en pendientes moderados y fuertes en la formación de mini-terrazas después de pocos años. De la manera que se forman las mini-terrazas, se mejora la infiltración y el control de la erosión.
Fertilidad del suelo:
Para aprovechar los esfuerzos de la formación de la mini-terrazas, se recomienda combinar la labranza en surcos con prácticas que mejoran la fertilidad en estos surcos y resulten en mejores rendimientos. Existen experiencias muy positivas con la aplicación de abono orgánico y Estiércoles en los surcos.
Acidez del suelo:
No depende del pH.
3. COMPATIBILIDAD CON LAS CONDICIONES EN LA FINCA
Insumos externos necesarios:
Marco A, cinta métrica, nivel de manila para sacar la curva a nivel.
Insumos internos necesarios:
La disponibilidad de abonos orgánicos para la mejora de la fertilidad en los surcos complementa muy bien la labranza.
Actividades para establecer la obra:
1. Con el aparato A se marcan curvas a nivel. 2. Paralelamente con la curvas a nivel se rotura el suelo en surcos con piocha, arado o con un rayón estableciendo labranza solamente en franjas de 30-50cm. En el caso de la utilización de la tracción animal, se hacen 3-4 pasos del arado combinado por la misma línea. 3. Para la formación de mini-terrazas se utiliza una distancia inicial de 1.1-1.5m entre surcos. Si este trabajo se repite cada año, teniendo cuidado de arar siempre en el mismo surco, la tendencia del terreno será la de ir formando miniterrazas. Estas miniterrazas pueden tener después de varios años una inclinación inversa a la pendiente. 4. La siembra, la aplicación de abonos y de mulch se concentra en los surcos de labranza.
Actividades para mantener la obra:
1. Año por año se roturan las mismas fajas. De esta manera se forman paulatinamente miniterrazas. 2. Las miniterrazas requieren un mantenimiento continuo dentro de la labranza anual para conservar los taludes y mantener una pequeña pendiente inversa.
Necesidad de mano de obra para implementar y mantener la práctica:
Al entrar por primera vez con la labranza en surcos se necesitan entre 50-100 D/H por mz para hacer la labranza de las fajas. En el segundo año baja a 20-40 D/H, en el tercero a 15-30 D/H. El trabajo en el primer año se puede reducir en pendientes moderados iniciando cada faja con 2-3 pasadas del arado de ladera (tipo Promech/Fomenta).
Nivel de conocimiento necesario para implementarla:
El uso adecuado de esta práctica necesita cierta experiencia.
Tipo de productor con probabilidad de implementarla:
El establecimiento de esta práctica necesita bastante mano de obra y permite un uso intensivo de la tierra siempre y cuando se combina con prácticas de mejoramiento de la fertilidad. En fincas medianas se puede utilizar el arado de ladera para facilitar el trabajo.
Relación con la tenencia de la tierra sobre la implementación:
Los esfuerzos para la labranza en surcos se justifican en campos con una tenencia asegurada.
Sistema de finca donde se integra fácilmente:
Se utiliza en sistemas de cultivos anuales. El libre pastoreo de los animales destruye las miniterrazas.
Cultivo en el cual es apropiada:
Se utiliza en cultivos de granos básicos, tubérculos y hortalizas en laderas.
4. CONTRIBUCION A OBJETIVOS DEL PRODUCTOR
Control de erosión:
El control de la erosión se mejora en la manera que se forman las miniterrazas que retienen el suelo, mejora la infiltración y reducen la escorrentía. En suelos de baja infiltración con lluvias tomentosas se observaron casos de formación de canalillos en la ladera.
Conservación de humedad del suelo:
Las miniterrazas mejoran la infiltración y concentran el agua en las zonas de enraizamiento de los cultivos. En combinación con la no-quema de los residuos, el mulch mejora la retención del agua en el suelo. Las miniterrazas facilitan el riego para la siembra de hortalizas durante la época seca.
Protección contra el viento:
Se reduce el efecto de la erosión eólica por las franjas no-roturadas con vegetación.
Mejora de la fertilidad y estructura del suelo:
La labranza en surcos por sí misma no mejora la fertilidad del suelo. Sin embargo, la combinación de la labranza en surcos con la concentración de los abonos y de los residuos en las franjas roturadas resulta en un mejoramiento rápido de la estructura y de la fertilidad en las franjas.
Control de malezas:
El control de las malezas es uno de los esfuerzos más exigentes en la labranza en surcos. En campos con una alta infestación con malezas agresivas de reproducción vegetativa, se recomienda la siembra de cultivos de cobertura por varios años (en rotación o en asocio con cultivos) para controlar las malezas antes de iniciar la labranza en surcos.
5. FUENTES DE INFORMACION
Algunos productores con experiencia:
Entidades y técnicos que contribuyeron con su experiencia:
FOMENTA: A024
Literatura consultada:
A001, L003