FUNDESYRAM
Manejo de Suelo y Agua

Labranza cero o siembra directa

Autor/a de la tecnología
FIAGRO
Institución que la publica
BMI, FIAGRO · El Salvador
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
100020

Labranza cero o siembra directa
Los sistemas de labranza cero o siembra directa, son sistemas similares ya que la tierra no se remueve con el arado o se ara muy poco antes de la siembra. Los sistemas de siembra directa y labranza cero representan ambos un tipo de labranza de conservación de suelos o labranza mínima. Mientras la "labranza cero" está claramente excluyendo cualquier tipo de labranza, los términos "siembra directa" pueden ser interpretados de varias maneras. Una forma sería la combinación de todas las labores de labranza convencional en una sola operación incluyendo la siembra. Interpretada así, la siembra directa trae ventajas en términos de tráfico y compactación, organización de trabajo y tal vez costos de preparación de terreno, tiempo necesario para la siembra y la reducida exposición del suelo a la intemperie.
La labranza cero al contrario de la convencional no incluye ningún tipo de labranza y puede ser realizada a nivel manual, de tracción animal o de tractor a pequeña o gran escala. En este sistema la semilla se coloca directamente en el suelo en forma inyectada o con rejas sembradoras de disco o de cincel que cortan los rastrojos, abren el suelo y depositan la semilla. La tecnología de labranza cero disponible hoy en día permite usar este concepto para casi cualquier cultivo agrícola.
Labranza de conservación
Consiste en la no aplicación del arado en el campo. Con la técnica de conservación, los agricultores dejan los restos de los cultivos en la tierra después de la cosecha, en vez de ararlos o quemarlos. Algunas de las ventajas de este tipo de labranza son: aumenta la materia orgánica del suelo, previene la erosión por viento o por agua, no se forma piso de arado, mejora la infiltración de agua, disminuye perdida de agua por evaporación.
La labranza de conservación, puede decirse que es un nuevo concepto en el uso y manejo de los suelos, el cual permite sembrar cualquier grano casi sin remover o labrar el suelo. Se reemplazan tradicionales herramientas de labranza como arados, rastras, cinceles y cultivadoras de diversos tipos por sembradoras capaces de cortar rastrojos y raíces y dejar la semilla adecuadamente ubicada para su germinación y crecimiento.
Labranza de conservación es todo un sistema de manejo del suelo que deja al menos un 30% del rastrojo del cultivo anterior sobre la superficie de siembra. Al mantener el residuo de cosecha, se crea una cobertura o mantillo, el cual retendrá la humedad y aislará el suelo de temperaturas extremas.

Los rendimientos de los cultivos pueden ser iguales al principio por el deterioro en que se encuentra un suelo que durante largo tiempo ha sido trabajado convencionalmente, pero en un lapso de dos a tres años el suelo puede mostrar recuperación en sus características físicas (grado de compactación, infiltración del agua, etc.) y químicas (contenido de materia orgánica, salinización, etc.) en beneficio de los cultivos.