FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

La tierra, preparación para los culticos

Autor/a de la tecnología
www.mailxmail.com
Institución que la publica
www.mailxmail.com
Código de ficha
300889

Descripción de la tecnología:
Ahora explicaremos cómo debe ser la tierra.
Su estructura
Una tierra bien estructurada nos absorberá y retendrá las sustancias nutritivas de los abonos. Para saber si nuestra tierra está bien estructurada y en caso contrario, como modificarla, analizaremos su naturaleza. Así mismo sabremos qué verduras nos crecerán mejor.

Su composición
Los elementos indispensables que ha de tener una buena tierra para el correcto crecimiento de las plantas son: nitrógeno (N), fósforo (P), y el potasio (K). Un factor vital es el grado de acidez de la tierra. Para corregirlo podemos encontrar diversos productos que nos variarán su estructura.

El humus
Mezclando humus con la tierra conseguiremos aligerarla y que retenga mejor el agua evitando su secado. Existen productos ya preparados que incorporan turba (para suelos calcáreos), hojas (los más comunes) o tierra vegetal (para suelos muy ácidos).

La cal
La cal se utiliza para modificar la tasa de acidez de la tierra y la que se emplea para los cultivos es la cal de algas marinas o la cal de magnesio. En tierras poco ácidas añadiremos cal cada 3 años y en tierras muy ácidas cada año.

La arena
Si nuestro suelo es muy arenoso no retendrá el agua de la lluvia o del riego, ni tampoco sus nutrientes. Para evitarlo mezclaremos humus y arcilla. Si por el contrario el suelo es demasiado pesado y arcilloso añadiremos arena limpia y no salada, por ejemplo la de río.

El abono
Si disponemos del espacio y de los residuos necesarios nosotros mismos nos podremos elaborar el abono. Para ello haremos capas de 20 a 30 cm de: desechos vegetales (flores marchitas, hojas secas, hierba cortada, desechos de vegetales, virutas o incluso papel) por un espesor de tierra; lo apisonaremos todo y lo regaremos regularmente para adelantar su descomposición.