La técnica de los abonos verdes en agricultura ecológica
- Autor/a de la tecnología
- Javier Flores serrano
- Institución que la publica
- Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
- Documento fuente
- Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 202-203-204 pág.
- Código de ficha
- 200608
Descripción de la tecnología.
La técnica de los abonos verdes.
Las necesidades de materia orgánica se pueden satisfacer no sólo con el aporte de estiércol, sino que hay otras fuentes de materia orgánica y otros métodos de trabajo para conseguirla; una de esas fuentes es precisamente la utilización de los abonos verdes.
Estos son cultivos que se siembran para ser cortados e incorporados al suelo en el mismo lugar en el que se han producido. Su ciclo termina cuando las plantas llegan a la floración que coincide con el momento en el que la planta es más rica en elementos nutritivos.
Suelen utilizarse en asociación con un cultivo principal o como cultivo intercalar entre dos cultivos principales
Su uso tiene una serie de ventajas:
Limitan la invasión de malas hierbas al mantener el suelo ocupado.
Aumentan la fertilidad de los agrosistemas al aportar materia orgánica y activar la vida de los microorganismos del suelo.
Evitan el lavado de los elementos nutritivos que son fijados por las plantas.
Sus raíces mejoran la estructura del suelo.
Protegen el suelo de la erosión.
Si son leguminosas enriquecen el suelo en nitrógeno.
Estimulan la microflora mineralizadora del suelo que descompondrá la materia orgánica.
Favorecen la nutrición de las plantas del cultivo siguiente.
Mejoran la circulación del agua y del aire en el suelo.
Los objetivos que se pretenden con los abonos verdes con respecto al suelo son varios
Aumentar la cantidad de nutrientes del suelo
Mejorar sus propiedades físicas
Aumentar la actividad microbiana
Tenerlo cubierto durante una época en la que no hay otro cultivo
Estos objetivos variarán en función de las características geográfico climáticas de la región, del sistema de laboreo empleado y de los siguientes cultivos en la rotación. Los abonos verdes pueden tener también algunas limitaciones por ejemplo, en cultivos asociados, puede haber problemas de competencia por el suelo y por los nutrientes; pueden ocasionar algún problema sobre todo si hay escasez de agua…
Una vez que se ha decidido la utilización de un abono verde hay que elegir las plantas que se utilizarán.
En principio es interesante elegir las plantas en función de:
Las condiciones del suelo
Las condiciones climatológicas y geográficas de la zona
La duración del ciclo biológico de la planta
El lugar que ocupa en la rotación
Las plantas más comúnmente utilizadas como abonos verdes pertenecen fundamentalmente a tres familias.
Leguminosas, son las más utilizadas por su capacidad de fijar nitrógeno atmosférico: tréboles, veza, guisantes, habas, alfalfa, altramuz…
Crucíferas, suelen acompañar a las leguminosas, crecen rápidamente aún en suelos pobres, movilizan fácilmente las reservas del suelo y aportan mayor cantidad de hidratos de carbono: mostaza, nabo forrajero, colza, rábano, col…
Gramíneas, aportan mayor cantidad de celulosa a la mezcla de plantas final: centeno, avena, ray-grass
Una vez sembrado el abono verde se deja crecer hasta el momento de la floración; antes de que ésta se produzca, se siega, y en muchos casos se pica y se deja sobre el suelo durante una a tres semanas. De esta manera las plantas comienzan a fermentar de forma aerobia. Al cabo de un tiempo se realiza una incorporación superficial en los primeros cinco a diez centímetros del suelo, de esta formase estimula el proceso de descomposición al mismo tiempo que el crecimiento de los microorganismos del suelo. Una semana más tarde se hace una incorporación un poco más profunda en los diez a veinte centímetros del suelo para que se acabe el proceso de descomposición y las plantas del siguiente cultivo puedan tener acceso a los elementos nutritivos formados a partir del abono verde.
Debido a su baja relación C/N los abonos verdes se descomponen rápidamente y no forman humus pero tienen una acción fertilizante más fuerte que otras aportaciones de materia orgánica.
Los abonos verdes pueden ser muy útiles en determinados momentos, por ejemplo:
- Cuando el terreno en pendiente queda desocupado para protegerlo de la erosión.
- Cuando es arcilloso para mejorar su textura.
- Cuando la mineralización del humus está bloqueada (como consecuencia del excesivo frío, exceso decarbonato cálcico en el suelo o falta de actividad microbiana).
- Antes de cultivos con un alto requerimiento en nutrientes.
Cuando uno de los fines que se pretende con el abono verde es el control de malas hierbas pueden utilizarse algunas plantas específicas que ayudan a lograr ese control.
Si se trata de una invasión fuerte de malas hierbas se puede utilizar como abono verde eficaz la facelia y el trigo sarraceno. Si se trata de una invasión de avena loca, se hace una mezcla que contenga avena. Si predominan plantas de raíz se siembra una crucífera. Si se trata de combatir la grama: se llevan a cabo dos cultivos seguidos de centeno.
Algunas plantas interesantes para utilizar como abono verde:
Crucíferas: Son plantas rústicas con pocos requerimientos nutritivos y se dan bien en condiciones de cultivo difíciles.
Coles forrajeras bianuales: Sembradas en forma densa impiden el crecimiento de las malas hierbas.
Nabos forrajeros anuales. Sus raíces penetran en el terreno profundamente. Puede segarse varias veces si se hace antes de florecer
En otras ocasiones no deben utilizarse, por ejemplo:
- Cuando domina la mineralización sobre la humificación ya que con ellos se favorece aún más la mineralización (suelos arenosos y climas cálidos).
- Con bajo nivel de humus en el suelo por la misma razón que en el caso anterior.
- En suelos poco profundos y cuando ya se utilizan otras materias orgánicas fácilmente asimilables (purines, estiércol fresco) u otras prácticas que favorecen la mineralización