FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

La semilla un reto sin perder la diversidad

Institución que la publica
Junta Andalucía, CEAE · España
Documento fuente
MANEJO DE PLAGAS Y ENFERMEDADES EN PRODUCCIÓN ECOLÓGICA · http://www.ecoagricultor.com/wp-content/uploads/2013/04/Manual-gestion-plagas.pdf pág.
Código de ficha
300994

Descripción de la tecnología:

Las semillas
En muy poco tiempo estamos pasando de la Revolución Verde a la revolu­ción biotecnológica. La primera, que fue concebida y valorada como un milagro, no tardó en presentar sus resultados de desastre ecológico. La segunda empieza a considerarse el 2º milagro, incluso en algunos casos, se presentan los avances en biotecnología, como el «arma total», con la que nos podremos librar de los productos químicos y sus efectos nefastos.

El paradigma científico ofrece recetas tecnológicas, como solución a problemas interdis­ciplinares y complejos. Este «olvido» de la complejidad de las interacciones entre todos los aspectos presentes en cualquier problema, puede llevarnos de nuevo a una encrucijada, en la que los problemas colaterales, se convierten en esenciales por falta de rigor en evaluar las repercusiones agroecológicas de las técnicas utilizadas.
No podemos olvidar que una de las líneas principales actualmente de investigación de las industrias químicas transnacionales, sería la de poner a punto, variedades con mayor capacidad de resistencia frente a dosis altas de herbicidas, así como incrementar la capaci­dad para tolerar mayores dosis de fertilizantes. Para algunos, estos planteamientos pueden parecer extraños, pero en definitiva de lo que se trata, es de adaptar las plantas a los pro­ductos químicos, en vez de al contrario, porque sencillamente, suele resultar más barato. Mientras que el coste de un herbicida puede superar los 40 millones de euros, el desarrollo de una nueva variedad con técnicas biotecnológicas se estima sobre los 4 millones.
Algunos premios nobeles han cuestionado este desarrollo biotecnológico, por los riesgos que podría llevar implícito a largo plazo, como por ejemplo, la introducción de estos genes alterados en las «malas hierbas», que se convertirían así en super-malezas, o la inducción de razas de insectos super-resistentes, etc...

La utilización de biotecnología en agricultura implica, de alguna manera, la inoculación de organismos nuevos, en un entorno probablemente no preparado evolutivamente para ello, con el agravante, de que una marcha atrás seria prácticamente imposible, puesto que los organismos se multiplicarían sin control.

Desde un punto de vista agroecológico, en principio, la mejora genética (de cualquier tipo) no es más que un conjunto de herramientas que dependiendo de cómo se utilicen se obtendrá mayores o menores niveles de diversidad. Hasta ahora, su uso ha ido dirigido a obtener cultivares de una amplia adaptación y genéticamente uniformes, renunciándose de esta manera a aprovechar las interacciones positivas “genotipo-medio”y obligando en consecuencia a la utilización de fuertes insumos (abonos y fitosanitarios) para obtener buenas producciones.

Solamente estrategias que pongan énfasis en seleccionar, de acuerdo con los ambientes específicos, podrán optimizar la productividad, renunciando a los fuertes incrementos de in­sumos.. Lógicamente estos trabajos de adaptación a los ambientes específicos solo es posible si se hace un uso intensivo de la biodiversidad.

Las técnicas, de mejora clásica, que pueden ayudar a crear mayor agrodiversidad son señaladas por el profesor F. Nuez (1997): Liberación directa de cultivares procedentes de las primeras generaciones de selección; Uso de mezcla de cultivares; Cultivares multili­nea, de cruces compuestos; Variedades sintéticas y de polinización abierta; Híbridos de varias vías.

Para llevar a cabo estos programas, las conservación de las variedades tradicionales se manifiesta como una “práctica agrícola imprescindible y esencial” ya que son las variedades tradicionales las depositarias de la variabilidad genética y por lo tanto las depositarias de las capacidades de adaptación a ambientes específicos.