La patata es de la familia de las Solanáceas
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Descripción de la ficha
La planta
La patata es de la familia de las Solanáceas y su fruto es un órgano que crece bajo tierra, denominado tubérculo. Es una planta herbácea cultivada de forma anual, muy exigente en agua que se reproduce de forma vegetativa.
La patata, Solanum tuberosum L., es una especie herbácea, perenne por sus tubérculos pero cultivada de forma normal como planta anual. Pertenece a la familia de las Solanáceas conocida por patatera o papa. La patata es una baya redondeada de color verde que se vuelve amarilla a madurar.
La patatera, como se conoce comunmente a la planta de la patata, posee un sistema vascular aéreo y otro subterráneo de naturaleza rizomática en donde se originan los tubérculos. Sus raíces son muy ramificadas, sus tallos aéreos erguidos y sus hojas son compuestos.
En los tallos subterráneos se producen unas protuberancias denominadas tubérculos que conocemos como patatas y que pueden presentar unas especies de escamas que no son más que yemas de crecimiento a las cuales se les llama ‘ojos’.
En toda la planta de la patata existe una sustancia muy tóxica llamada solanina que puede aparecen en los tubérculos si éstos sufren acción directa de la luz solar.
La patata es una planta con unas condiciones de cultivo bastante exigentes. Requiere humedad abundante y regular sobre todo en el período de tuberización, sufre con temperaturas excesivas y es muy sensible a la sequía. Se hiela a temperaturas inferiores a –2ºC, aunque los brotes comiencen a los 2ºC y es máximo entre los 20-25ºC.
Se adecua mejor a tierras arenosas que a las arcillosas.
La patata puede multiplicarse por semillas o esquejes, pero en la práctica la multiplicación es vegetativa es decir, por medio de tubérculos que producen brotes de las yemas o también llamados "ojos".