La Hiedra Planta Purificadora de aire
- Autor/a de la tecnología
- Eco agricultor
- Documento fuente
- La Hiedra Planta Purificadora de aire
- Síntesis elaborada por
- Eco agricultor
- Código de ficha
- 500663
Descripción de la tecnología: La Hiedra Planta Purificadora de aire.

Según la NASA la hiedra común es la planta de interior número uno debido a sus increíbles habilidades de filtrar el aire. Es la planta más efectiva para absorber formaldehído y es fácil de cuidar. Es una planta que se adapta, puede permanecer colgada en un macetero o en el piso y prefiere temperaturas moderadas y mediana exposición a luz solar.
La hiedra tiene unas hojas pecioladas y con un verde brillante. Normalmente si están en interior no llegan a florecer, pero si la plantas en exterior verás que sus flores salen en racimos durante todo el verano y parte del otoño, mientras que los frutos varían dependiendo de la variedad.
Es una planta ornamental que se utiliza para decorar y aportar espacios verdes tanto en interiores como en exteriores y podemos usarla tanto en espacios horizontales como para los jardines verticales o colgantes.
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Cultivo y cuidados de la Hiedra (Hedera helix L.)
La hiedra es una planta que puede llegar a los 30 metros de largo si está en el exterior, creciendo unos 50 cm al año, y puede desarrollar mucho follaje.
Es una planta que se puede cultivar tanto en exterior como en interior (busca la variedad más conveniente para cada caso). Puedes empezar con semillas o lo más rápido y sencillo: obteniendo plántulas de hiedra y plantarlas en su lugar definitivo, es decir, directamente en el terreno o en las macetas. Si la plantas en macetas, éstas deberán tener, al menos, 30 cm de profundidad y al año deberemos pasarla a una maceta más grande, con una profundidad de unos 50 cm de profundidad como mínimo para asegurarnos que el crecimiento de la hiedra es el correcto.
La hiedra no necesita suelos con requerimientos muy especiales, con un pH cercano a 6 crece bien, eso sí, tanto si está plantada en terreno como en macetas necesita de un buen drenaje. El drenaje de agua es primordial para evitar encharcamientos y podredumbre en las raíces. A partir del 6º mes podemos incorporar a la tierra una fina capa de humus de lombriz o compost para enriquecerla y estimular el crecimiento.
En cuanto a los requerimientos de luz, la hiedra es una planta que no requiere sol directo, de hecho, se desarrolla mejor en zonas con sombra.
No es una planta que requiera de muchos riegos, de hecho, durante los meses más fríos con temperaturas más bajas con regarla una vez por semana suele ser suficiente. Ya en los meses de calor y temperaturas más elevadas sí aumentaremos la periodicidad de los riegos y lo haremos entre 3 y 4 veces para mantener la planta convenientemente hidratada. Durante los meses más fríos, con las hiedras de interior, no nos podemos olvidar de pulverizar la parte aérea de la planta de vez en cuando, especialmente si vemos que las hojas toman un tono marrón o amarillo y si están arrugadas, signos de que la planta necesita más agua. Esto es debido al efecto que la calefacción ejerce sobre la planta, secándola en exceso y eliminando toda humedad del ambiente. Compénsalo con pulverizaciones periódicas.
Las temperaturas deseables para que la hiedra se desarrolle en su máximo potencial rondan entre los 15 y 21 ºC, aunque es capaz de resistir temperaturas aproximadas de 5ºC u otras más altas como 32 ºC, eso sí, si se mantienen durante mucho tiempo comenzaremos a ver signos de debilidad en las hojas y resto de planta en general.
Si quieres reproducir la hiedra para plantarla en otras zonas, lo puedes hacer mediante esquejes, es una fórmula muy sencilla de obtener más plantas