La compostera continua
- Autor/a de la tecnología
- ALLPA
- Institución que la publica
- Red de Guardianes de Semilla · Quito, Ecuador
- Documento fuente
- Abonos en todas partes · 7-8 pág.
- Código de ficha
- 200545
Descripción de la tecnología:
Una compostera es un lugar donde se acumula materia orgánica para que se descomponga rápida y eficientemente. Para lograrlo se tiene cuidado de poner proporciones adecuadas de materia rica en nitrógeno y materia rica en carbono. Esta proporción suele ser: C3 : N1, es decir, 3 partes de carbono por cada parte de nitrógeno. (Por ejemplo: 5 centímetros de nitrógeno por 15 centímetros de carbono). Los materiales ricos en nitrógeno en este caso van a ser la caca y la orina humanas. Los materiales ricos en carbono pueden ser:
Aserrín. Preferir no de eucalipto, que tiene resinas inapropiadas; pero si no se tiene de otra cosa, se puede usar. Nunca poner aserrín de madera tratada con químicos. El mejor aserrín es el que viene de los aserraderos, no de las carpinterías, porque es más grueso y está más activo.
Hojarasca, es decir, hojas secas. Se descomponen más rápido que el aserrín, pero para que tapen bien deben estar picadas fino o pre digeridas (a medio compostar).
Cascarilla de arroz u otros similares.
Hierva cortada, medio seca o medio compostada.
Para construir la compostera continua montamos primero una base, antes de empezar a añadir nuestros deshechos. Iniciamos con una capa de palitos rotos de unos 20 centímetros (darán aireación en la base), luego colocamos una capa de un palmo de materia rica en carbono, luego una de un tercio de palmo de material rico en nitrógeno (que puede ser majada de animal o deshechos de la cocina al inicio), luego otra capa de materia rica en carbono, ¡y ya está! Podemos empezar a usarla. Tiene al menos 30 centímetros de alto.
Cada vez que salga materia del sanitario la colocamos en el centro de la compostera continua. La tapamos bien con una capa gruesa de materia rica en carbono, de manera que se cubra todo el material que depositamos y no haya olores. No volteamos nunca esta compostera. Con el paso del tiempo la materia depositada se va convirtiendo en abono, y la pila se reduce.
Una forma eficiente de construir una compostera continua es haciendo 3 cámaras de madera barata, de 1 metro cúbico cada una, abiertas por arriba y por el frente, y en contacto con el suelo. La cámara del medio servirá para acumular materia orgánica rica en carbono, para que esté a mano cada vez que la necesitemos. Las cámaras de los lados se usarán por turnos: cuando la una se llena (alcanza el metro y pico de alto), se le “clausura” (se deja de usar) y se empieza a llenar la otra. Cuando la segunda se llena y se clausura, se vacía el abono de la primera, y se empieza a usar nuevamente. Una familia de 4 personas puede tardar hasta un año en llenar una cámara, por lo tanto tenemos el siguiente ciclo:
- Año 1: Se llena la compostera 1.
- Año 2: Se llena la compostera 2. La 1 pasa en reposo.
- Año 3: Se usa la compostera 1 nuevamente, tras haber vaciado el compost ya maduro. La 2 está en reposo.
Al igual que con el buen vino, el tiempo de reposo (o maduración, como algunos prefieren llamarlo) es esencial para un buen compost humano. La razón es que este año de descanso asegura la desaparición de agentes nocivos (bacterias y otros patógenos). Parte de los nutrientes se lavan, sin embargo, por lo que es preferible tener la compostera bajo techo o bajo un árbol frondoso. En total la compostera ha estado digiriendo durante cerca de 2 años (el primero mientras se llenaba, el segundo en reposo).
El año de descanso es importante, por lo que debemos adaptar el tamaño de la compostera o el número de composteras para que el ciclo lo incluya. Es decir,
- para una persona sola, la cámara puede ser más pequeña, siempre y cuando se de el año de reposo;
- para un grupo numeroso es preferible hacer varias cámaras más, y no acortar el tiempo de maduración.