La calidad de la planta en el vivero
- Autor/a de la tecnología
- A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 252-253-254-255 pág.
- Código de ficha
- 700034
La calidad de plantas y otros materiales que se utilizan para establecer una plantación forestal es un aspecto crítico en su desarrollo posterior. Aquí se refiere a la calidad física y fisiológica de las plantas, y no se trata de la calidad genética que se discute en el capítulo 8. Las características deseables de una planta (u otro material como una pseudoestaca) para ser llevada al campo son (ver dibujos):
- Tamaño acorde al tamaño de la bolsa o envase, si las plantas se cultivan en envases
- Una buena relación entre el tallo y las raíces (2 a 1, por ejemplo). En el caso de plantas a raíz desnuda exige la aplicación de podas de la raíz durante el desarrollo de las plantas.
- Raíces sin deformaciones causadas por un trasplante defectuoso a la era (platabanda) o envase o por tiempo excesivo en el vivero
- Un buen estado de lignificación; es decir, plantas endurecidas mediante un buen manejo del riego y la fertilización
- Sin defectos de forma y/o daños físicos al tallo y el sistema radicular (debido al manipuleo)
- En el caso de pseudoestacas deben tener un tamaño que haya dado buenos resultados en trabajos previos; es decir, se debería aprovechar las experiencias locales. En el Capítulo 10 Descripciones de Especies se da información individual por especie cuando se encuentra disponible. Como ejemplo, se recomiendan pseudoestacas de Cordia alliodora con las siguientes características:
Diámetro de cuello: 1.0 a 2.5 cm- Altura de tallo: 5 a 10 cm
- Raíz: 10 a 15 cm
- Raíces laterales podadas
- Cortes inclinados con herramientas bien afiladas
- Sanas
- Lignificadas
- Rectas, sin torceduras en la raíz, ni en el tallo
Otro aspecto relevante está relacionado con las necesidades biológicas de las especies. Por ejemplo, desde hace muchos años se sabe la importancia de la micorriza para la supervivencia y crecimiento vigoroso de muchas especies de pino. La micorriza es una relación simbiótica entre las raíces de una especie de planta y un hongo. El árbol alimenta al hongo con carbohidratos (de la fotosíntesis) y los pequeños filamentos del hongo facilitan al árbol la absorción de nutrientes y agua del suelo. Los filamentos del hongo aumentan mucho la superficie de absorción de las raíces. Muchas especies forestales, incluyendo especies latifoliadas, requieren relaciones micorrícicas para sobrevivir o crecer bien. Estos hongos existen en el suelo del bosque donde se desarrolla una especie naturalmente. En cambio, dentro del suelo en viveros forestales y en muchos sitios sin bosques que se buscan reforestar, los hongos beneficiosos no están presentes. En estos casos es importante "inocular" las plantas en el vivero para que lleguen al campo con la relación micorrícica bien establecida. La inoculación es un proceso sencillo que se describe en la mayoría de los manuales de viveros forestales (ver lecturas recomendadas al final del capítulo).

En los viveros forestales siempre se observa cierta variabilidad en el desarrollo de las plantas. Si el sistema de producción de plantas lo permite, es importante eliminar las no deseables para contar con una producción más uniforme. Hay que enfatizar la calidad de las plantas también en el momento de despacharlas al campo. No debería llevarse al campo ninguna planta sin las características deseadas (Figuras págs. 252 a 253). La eliminación de plantas no deseables y defectuosas se denomina "selección" y se debería realizar durante el desarrollo de las plantas, antes de su transporte y después en el campo, para asegurar que en la nueva plantación solo se incluyen plantas de buena calidad.
Cronogramas de actividades
En muchas regiones de América Central hay estaciones bien marcadas de sequía y de mayor precipitación (ver Capítulo 2). Estos cambios climatológicos anuales hacen importante una adecuada planificación de las actividades en el vivero y en el establecimiento de las plantaciones forestales. A continuación se muestra un cronograma de actividades simple. Para adaptar el cronograma a nuestras condiciones locales hay que partir de la fecha deseada para realizar la plantación y retroceder el número de meses que una especie en particular tarda en desarrollarse, tomando en cuenta las distintas etapas en el vivero.
En la mayoría de las plantaciones no es práctico regar los arbolitos durante la época seca. Cuando un arbolito joven tiene un sistema radicular bien desarrollado, la falta de riego no es un problema serio, pero sí lo es en caso contrario. Por eso, lo ideal es realizar la plantación en el campo al inicio de la estación de lluvias. De esta forma el arbolito aprovecha al máximo dicha época desarrollando sus raíces y así, cuando llega la temporada seca, ya está bien establecido y puede sobrevivir. Como regla general, las plantaciones deben hacerse antes de 60 días del final normal de las lluvias y cuanto más tiempo la plantación aprovecha la época lluviosa, mejor. Así que para lograr reforestar en la época oportuna y con plantas de calidad, hay que seguir un plan de operaciones en el vivero.
Cronograma de actividades:
Es muy común observar la producción de plantas en el vivero con las etapas desfasadas. Como resultado, se observa el uso de material no deseable en las plantaciones o se pierde la producción en el vivero.