FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

La agricultura campesina y tradicional: extensión y significancia

Autor/a de la tecnología
José Mª Egea Botánica Facultad de Biología Universidad de Murcia Campus de Espinardo 30100. Murcia; Julio C. Tello Producción Vegetal Escuela Técnica Superior Universidad de Almería La Cañada de San Urbano 04120. Almería; Miguel Ángel Altieri Dpto. de Control Biológico Universidad de Berkeley California.
Institución que la publica
Universidad de Murcia · España
Documento fuente
Agroecología, volumen 3, Año 2008 · 9 pág.
Código de ficha
300600

Descripción de la Tecnología:

Objetivo: Conocer en América latina la producción campesina

Descripción General:
En América latina, las unidades de producción cam­pesinas alcanzaron cerca de 16 millones a finales de los años '80 ocupando cerca de 60,5 millones de hectáreas, o 34,5% del total la tierra cultivada; la población campe­sina incluye a 75 millones de personas que representan casi dos tercios de la población rural total de América latina (Ortega 1986, Browder 1989). El tamaño medio de finca de estas unidades es cercano a tan solo 1,8 hec­táreas, sin embargo, la contribución de la agricultura campesina al suministro de alimentos general en la re­gión es significativa. En los años 80, aproximadamente 41% de la producción agrícola destinada para consumo doméstico provino de la agricultura campesina, la cual es responsable de producir a nivel regional el 51% del maíz, el 77% de los frijoles, y el 61% de las papas. Sólo en el Brasil, hay cerca de 4,8 millones de familias de agricul­tores familiares (alrededor del 85% del total de agricul­tores) que ocupan el 30% del total de la tierra agrícola del país. Dichas familias de agricultores controlan cerca del 33% del área sembrada en maíz, el 61% en frijoles, y el 64% de aquellas tierras cultivadas en yuca, produ­ciendo así el 84% de la yuca total y el 67% de todas las frijoles para el consumo nacional. En Ecuador, el sector campesino ocupa más del 50% del área dedicada a los cultivos alimenticios tales como maíz, frijoles, cebada y papa. En México, los campesinos ocupan por lo menos el 70% del área destinada al maíz y el 60% del área en frijoles (Toledo et al. 1985).

Además del sector campesino y de los agricultores familiares, hay cerca de 50 millones de personas que pertenecen a unos 700 grupos indígenas étnicos quie­nes viven y utilizan las regiones tropicales húmedas de la región. Cerca de 2 millones de ellos viven en el Ama­zonas y México meridional. En México, la mitad de las zonas tropicales húmedas son utilizadas por las comu­nidades indígenas y los "ejidos" en los cuales se desarro­llan sistemas integrados de agricultura-silvicultura con la producción dirigida hacia la subsistencia y mercados a nivel local y regional (Toledo et al. 1985).

África tiene aproximadamente 33 millones de fincas pequeñas, representando 80% de todas las fincas en la región. La mayoría de agricultores africanos (muchos de ellos son mujeres) son pequeños pero que contro­lan dos tercios de todas las fincas con área inferior a 2 hectáreas y el 90% de fincas menores a 10 hectáreas. La mayoría de los pequeños agricultores practican una agricultura de "bajos-insumos" basada sobre todo en el uso de recursos locales, y a veces con uso modesto de insumos externos. Esta agricultura de bajos-insumos produce la mayoría del grano; casi todas las raíces, co­sechas de tubérculos y plátanos, y la mayoría de legum­bres. La mayoría de los cultivos alimenticios básicos son producidos por pequeños agricultores prácticamentesin utilización o poco uso de los fertilizantes y semillas mejoradas (Richards 1985). Sin embargo, esta situación ha cambiado en las últimas dos décadas en tanto que la producción de alimento per capita ha disminuido en África. Alguna vez autosuficientes en cereales, África ahora tiene que importar millones de toneladas para llenar el vacío. A pesar del incremento en las importacio­nes, los pequeños agricultores producen la mayor parte del alimento de África (Beets 1990).

En Asia, solamente China, posee casi la mitad de las pequeñas fincas de la región (193 millones de hectá­reas), seguidas por la India con 23 por ciento, y seguidas por Indonesia, Bangladesh, y Vietnam. La mayoría de los más de 200 millones de agricultores que viven en Asia poseen fincas con menos de 2 hectáreas de arroz. Tan solo en China hay probablemente 75 millones de agri­cultores de arroz quienes aun practican métodos simila­res a los utilizados hace más de mil años. La mayoría del arroz producido por los pequeños agricultores asiáticos se produce en condiciones de pendiente y dependien­tes de lluvias (Uphoff 2002).