FUNDESYRAM
Insumos Orgánicos

Insecticidas botánicos como alternativas para el manejo de plagas

Autor/a de la tecnología
Montesino, V. M.; López F. H.; Hernández A. José y de Zayas I. E.
Institución que la publica
ACTAF · Cuba
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
200032

Las plantas son consideradas las fuentes más importantes de compuestos químicos y durante millones de años de evolución han desarrollado mecanismos defensivos para contrarrestar el ataque de los insectos. Existen más de 2000 plantas con propiedades insecticidas, incluyendo más de 30 géneros en las regiones tropicales y subtropicales.
El aprovechamiento humano de las sustancias de defensa natural de las plantas es muy antiguo. Por ejemplo, algunos insecticidas botánicos como la rotenona fueron empleados primeramente por pueblos indígenas, el piretro se conoció desde 400 años A.C. con el nombre de "Polvo de Persia" y el uso de hojas del árbol de Nim (Azadirachta indica A. Juss.) se conoce desde hace más de 2000 años. Sin embargo, pocos de estos insecticidas naturales han logrado alcanzar el mercado.

Por definición, un insecticida es aquella sustancia o mezcla de sustancias que provocan la muerte del insecto debido a la naturaleza de su estructura química. Sin embargo, la mayoría de las especies de plantas que se utilizan para el manejo de plagas, provocan la inhibición del desarrollo y comportamiento de los insectos en lugar de matarlos directamente por sus propiedades tóxicas, aunque están identificadas algunas sustancias vegetales con marcado efecto insecticida. A pesar de esto, en la literatura el término "insecticida" continúa siendo el más empleado.