Incorporación de rastrojos, No quema
- Autor/a de la tecnología
- PASOLAC – NICARAGUA; PASOLAC - EL SALVADOR; PASOLAC – HONDURAS; A través de los Colaboradores y colaboradoras de la Unidad de Apoyo de PASOLAC: Georg Weber, Socorro Ulloa F., Martin Fischler, Miguel Obando, Heriberto Sosa, Roger Rodríguez
- Institución que la publica
- PASOLAC es ejecutado por la Organización Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (INTERCOOPERATION) y (COSUDE). · Honduras, El Salvador, Nicaragua
- Documento fuente
- Guia Técnica de Conservación de Suelos y Agua; Programa para la Agricultura Sostenible en Laderas de América Central (PASOLAC). 1a. ed. -- San Salvador, El Salvador. PASOLAC 2000. · 187-188-189 pág.
- Código de ficha
- 100180
La práctica consiste en la no-quema de los residuos y su incorporación en el suelo antes de la siembra del siguiente cultivo. Tiene la finalidad de mantener y aumentar la materia orgánica y la vida biológica en el suelo. Se evita la pérdida de nutrientes y se mejora la estructura del suelo y su capacidad de retención de agua. Existen diferentes tipos de residuos: (a) Rastrojos maduros, secos y fibrosos como los rastrojos de maíz o sorgo tienen bajos contenidos de nitrógeno (N) y altos contenidos de Carbono (C); estos rastrojos se descomponen y liberan sus nutrientes lentamente. (b) Residuos suculentos y frescos de leguminosas como del frijol abono tienen altos contenidos de N y se descomponen y liberan sus nutrientes rápidamente. La combinación de los tipos de rastrojos da el mejor resultado. En general se sugiere manejar preferiblemente las laderas con no-quema y mulching (ver No-quema, Manejo de rastrojos) en vez de arar y incorporar los rastrojos. La incorporación se practica solamente por uno o dos ciclos en campos con suelos muy compactados, en suelos muy degradados, para la destrucción de plagas y enfermedades viviendo de los rastrojos y en el caso de una alta infestación con malezas agresivas en el campo.
1. CONDICIONES ECOLOGICAS EN LA ZONA
Altura en msnm:
Se puede utilizar en todas las alturas.
Precipitación en mm:
En zonas húmedas puede ser difícil encontrar el momento apropiado para incorporar los rastrojos, por esto se prefiere en estas zonas la siembra tapada para postrera. En zonas secas se observó que el suelo se seca más rápidamente después de la labranza. En estas zonas es mejor dejar el mulch para reducir la evaporación.
2. CONDICIONES ECOLOGICAS EN LA FINCA/PARCELA
Textura del suelo:
Se recomienda sobre todo para suelos arenosos y suelos franco-arcillosos. En suelos francos existe el riesgo que la labranza aumenta la erosión significativamente por la tendencia de estos suelos de sellarse. En suelos arcillosos, la fuerza de trabajo para la labranza es muy alta.
Profundidad del suelo: Se utiliza en suelos superficiales y profundos.
Capacidad de infiltración:
En suelos de baja infiltración puede ser recomendable hacer una incorporación de rastrojos por 1-2 ciclos para mejorar la estructura del suelo.
Drenaje de agua:
En suelos mal drenados una labranza antes de que empiecen las lluvias puede mejorar la regulación de la humedad en el suelo.
Porcentaje de pendiente:
La labranza total y profunda del suelo se recomienda solamente hasta un 15% de pendiente.
Esta labranza debe hacerse a nivel. En suelos con pendientes más fuertes es mejor manejar la labranza mínima (ver SL-2) o labranza cero (ver SL-3) y utilizar prácticas adicionales para controlar la escorrentía.
Fertilidad del suelo:
En suelos de baja fertilidad la incorporación de rastrojos de cereales pueden inmovilizar temporalmente el N disponible en el suelo. Por esta razón se recomienda combinar la no-quema e incorporación de rastrojos en suelos de baja fertilidad con prácticas que mejoren la fertilidad del suelo, sobre todo en contenido de N (ej. combinar con frijol abono).
Acidez del suelo:
No depende del pH. La incorporación de rastrojos de bajos contenidos de N ayuda amortiguar el pH en el suelo.
3. COMPATIBILIDAD CON LAS CONDICIONES EN LA FINCA
Insumos externos necesarios: Se necesitan equipos de tracción animal o maquinaria para la incorporación.
Insumos internos necesarios:
Los rastrojos se incorporan en el suelo. Este uso del rastrojo como recurso interno puede competir con otros usos potenciales.
Actividades para establecer la obra:
1. Los residuos de la vegetación anterior o el rastrojo se chapean y se dejan en la superficie. 2. Al menos unos 20 días antes de la siembra se hace la labranza para que se descomponga el rastrojo. 3. La incorporación de los rastrojos puede ser parcial o total dependiendo del tipo de rastrojo, de la intensidad de la labranza y del tipo de implemento utilizado. Con el arado de vertedera se logra una incorporación casi total, el arado de ladera (tipo PROMECH/FOMENTA) deja la mayor parte del rastrojo sobre la superficie. Sin embargo, el uso del arado combinado o del arado verde para la incorporación de los rastrojos requiere el corte de los rastrojos con machete o con un rolo de cuchillos en un tamaño pequeño que no dificulta el trabajo del arado.
Actividades para mantener la obra:
1. Se recomienda el uso de la no-quema con labranza cero o mínima en laderas. 2. En el caso de problemas específicos de malezas, plagas o de estructura del suelo un paso con el arado puede ser necesario. 3. A lo posible se prefiere el arado de ladera al arado de vertedera.
Necesidad de mano de obra para implementar y mantener la práctica:
En una manzana de maíz y frijol con una pendiente de 15%, las actividades necesarias son la chapia, y la labranza para la incorporación. En el caso de la disponibilidad de tracción animal o maquinaria, la labranza facilita la siembra. Estas actividades tienen las siguientes necesidades y costos:
Para la incorporación de rastrojos en una manzana de tierra se invierten 6 D/H más los costos de un día de trabajo de una yunta de bueyes
Nivel de conocimiento necesario para implementarla:
La tánica es sencilla. Sin embargo, es necesario que el productor conozca algunos principios básicos de manejo de rastrojos y su implicación para la fertilización (ej. la inmovilización y deficiencia temporal de N al utilizar rastrojos con contenido bajo en N, como rastrojo de maíz, sorgo, arroz, etc.).
Tipo de productor con probabilidad de implementarla:
Se utiliza sobre todo en fincas medianas y grandes o en cooperativas con acceso a maquinaria.
Relación con la tenencia de la tierra sobre la implementación:
Se hace en todo tipo de tenencia.
Sistema de finca donde se integra fácilmente:
Es apropiado en los sistemas de cultivos anuales y semiperennes.
Cultivo en el cual es apropiada:
Se utiliza en granos básicos y tubérculos. Facilita sobre todo la siembra de cultivos de semillas pequeñas y de bajo vigor inicial como muchas hortalizas. Se utiliza a menudo en cultivos de café para limpiar el terreno aunque es poco recomendable.
4. CONTRIBUCION A OBJETIVOS DEL PRODUCTOR
Control de erosión:
Observaciones a nivel de finca indican una reducción substancial de la erosión si se hace la incorporación parcial en vez de total de los rastrojos.
Conservación de humedad del suelo:
La incorporación aumenta la infiltración en suelos compactados. Sin embargo, en zonas con frecuentes períodos de sequía, la labranza profunda aumenta la evaporación de la humedad del suelo y puede aumentar el estrés por sequías (comparado con la no-quema dejando el rastrojo como mulch). Una labranza muy superficial que rompe la capilaridad en el suelo puede evitar este problema de una alta evaporación en zonas semi-áridas.
Protección contra el viento:
La labranza e incorporación de los rastrojos expone el suelo al viento y aumenta la erosión eólica.
Mejora de la fertilidad y estructura del suelo:
Por cada 10qq de granos cosechados se quedan aproximadamente 15-18qq de rastrojos de maíz, 30qq de rastrojos de sorgo tradicional, y 8-15qq de rastrojo de frijol. Estos rastrojos retienen aproximadamente un 35% del N y P y un 70% del K extraído del suelo por el cultivo. La incorporación de residuos bajos en N como rastrojos de maíz puede causar la inmovilización y deficiencia temporal de N. Ensayos indican que en campos con rendimientos moderados de maíz (30-45qq), la incorporación total del rastrojo puede reducir el rendimiento en 9qq aún aplicando hasta 100lbs de N, mientras que aumente el rendimiento en 5qq aplicando 150lbs de N o más. El efecto negativo se reduce en la medida que se mejora la fertilidad del suelo.
Control de malezas:
El uso del arado y la incorporación de restojos ayudan en el control de ciertas malezas agresivas. Sin embargo el uso anual del mismo tipo de labranza puede resultar en la selección de malezas adaptadas a estas condiciones.
Disponibilidad y calidad de forraje:
El uso de los rastrojos para la incorporación en el suelo compite en zonas de escasez de forraje durante la época seca con su valor forrajero. En estas zonas se debe combinar con la producción de forraje de mejor calidad durante la época seca.
Relación con plagas:
La incorporación ocasional (cada 3-5 años) de rastrojos puede ser necesario en campos con alta incidencia de plagas como son el picudo de vaina de frijol, barrenadores del tallo de cereales, hongo causando maíz muerto y pudrición de la mazorca.
5. FUENTES DE INFORMACION
Algunos productores con experiencia:
Carazo: H003, M010, M017; Estelí Sur: B013, G033, P021; Jinotepe: C025
Entidades y técnicos que contribuyeron con su experiencia:
AT&V: U004; UNICAM: B011; FOMENTA: A024; PRM: B018
Literatura consultada:
B015, L003, S014, S016, V012