Importancia del suelo para la siembra de árboles forestales
- Autor/a de la tecnología
- Enrique Trujillo N
- Institución que la publica
- revista.com
- Documento fuente
- Ver documento original
- Código de ficha
- 700203
Descripción de la Tecnología:
El Suelo: Sustrato Básico
Otro de los puntos a evaluar a la hora de establecer una plantación son los factores edáficos pues éstos ayudan a determinar el uso potencial y seleccionar las especies forestales más adecuadas frente a las condiciones cambiantes del suelo: Por ejemplo, aunque un terreno pueda recibir entre 2.000 y 4.000 mm de lluvia anual y pueda suponerse que se trata de un sitio húmedo, en realidad tiene condiciones de sequía en razón del suelo muy arenoso, con pendiente fuerte y con una capa freática (1)profunda.
Vale señalar que la textura, la profundidad y la situación topográfica son atributos físicos del suelo que no pueden modificarse, excepto en el caso de erosión; no obstante, la estructura, la porosidad, el drenaje y el contenido de materia orgánica pueden ser modificadas a través de prácticas forestales.
El suelo debe analizarse a partir de los siguientes aspectos:
• Textura y estructura
La proporción de las partículas minerales de diferentes tamaños que se encuentran en un suelo definen la textura, pudiendo ser arenosos, arcillosos, francos o una mezcla de ellos.
La estructura del suelo se refiere al tipo y agregación de las partículas; aquellos suelos que presentan textura gruesa por lo general tienen una estructura menos definida que los de textura fina. Los suelos arenosos carecen de propiedades cohesivas, mientras que los suelos de textura fina, integrados en su mayor parte por arcillas y limos, tienden a formar agregados.
Estas características del suelo influyen en la adaptación de las raíces de las plantas al suelo, y cada especie forestal se adapta bien o mal a cada textura y estructura, por eso es necesario conocer sus exigencias para cruzarlas con la oferta del suelo.

• Drenaje
El drenaje de un suelo es la consecuencia de múltiples factores, como la pluviosidad (3) la temperatura, la pendiente, la situación topográfica, la profundidad y la textura del mismo.
Se distinguen dos tipos de drenaje: el drenaje externo y el interno. El drenaje externo consiste en el agua de escorrentía (4) que, en la superfi cie del suelo, provoca habitualmente erosión. El drenaje interno se designa como “la duración y la frecuencia de períodos durante los cuales el suelo está saturado con agua en forma total o parcial”. En campo se puede determinar directamente el tipo de drenaje natural del suelo a reforestar, con ayuda de la tabla 2. Los principales criterios para identificar el drenaje son la profundidad de la capa freática, la textura y la posición topográfi ca del suelo así como la presencia de índices de condiciones anaeróbicas.
• Profundidad del suelo
La profundidad del suelo es un factor definitivo en la evaluación de la calidad del terreno, puesto que un incremento en profundidad casi siempre va asociado con la capacidad de anclaje y desarrollo en profundidad de la raíz de los árboles, y con una mayor cantidad de nutrientes, una gran capacidad de retención de agua y menos susceptibilidad ante el viento fuerte.

En general es apropiada una profundidad mayor de un metro para asegurar el desarrollo de la plantación. La profundidad puede ser limitada si hay un nivel freático muy alto, capas del suelo internas endurecidas, exceso de rocas. Esta es una de los primeros puntos al momento de evaluar los terrenos a re forestar.
