FUNDESYRAM
Manejo de Suelo y Agua

Importancia del agua para la agricultura y la crisis actual

Autor/a de la tecnología
Miguel Obando, Martín Fischler, Róger Rodríguez, Norman Sagastume, Heriberto Sosa, y Chris Morger. Unidades de Apoyo de PASOLAC de Nicaragua, Honduras y El Salvador e Inter Cooperation
Institución que la publica
PASOLAC, COSUDE, con la cooperación de INTERCOOPERATION · Nicaragua, Honduras, El Salvador
Documento fuente
Guía técnica Manejo y aprovechamiento de agua con fines agropecuarios, Año 2006 · 3 pág.
Código de ficha
100120

Descripción de la tecnología.

El agua, ya sea que provenga directamente de la lluvia o de fuentes naturales, es vida para los seres humanos, los animales y la agricultura. Ningún otro elemento es considerado tan vital como ella y su escasez causa problemas de salud, migración y hasta conflictos sociales, por la competencia de este recurso tan importante. Hay amplio consenso de que muchos conflictos futuros en varias partes del mundo serán por su carencia.

En la agricultura los productores siempre tenían que enfrentar problemas de lluvias irregulares. A lo largo del tiempo ellos han adquirido una gran experiencia para encontrar soluciones a este fenómeno; sin embargo, hoy en día éstas han perdido mucha validez ante los cambios climáticos. Los mismos agricultores tienen una gran incertidumbre en cuanto a poder predecir las épocas lluviosas como lo hacían en el pasado y es muy frecuente escuchar en el campo: “ya no llueve como antes”. Los cambios climáticos manifestados en una frecuencia creciente de desastres naturales como son los huracanes, sequías, fenómeno del Niño, sin duda han aumentado los problemas del agua en la agricultura. Es sobre todo el aumento de las sequías
prolongadas en los últimos años lo que ha causando pérdidas totales de las cosechas con impactos muy negativos.

Por otro lado, se estima que a nivel mundial el 70% del agua se utiliza para riego en la agricultura, pero muy a menudo con mucha disipación por el uso de sistemas de riegos ineficientes se pierde mucha agua por la evaporación sin ser aprovechada en los cultivos, combinado con la destrucción de los suelos por la salinización. Otra disipación ocurre por el uso indiscriminado y contaminación del agua en tareas domésticas e industrias que impiden la reposición de las aguas subterráneas. En muchos lugares los niveles de los mantos acuíferos están bajando a una escala alarmante.

Ante esta situación, es imperativa la gestión integrada de los recursos hídricos y la repartición del agua a los diferentes usuarios de manera equitativa, así como la implementación de sistemas de riegos eficaces y eficientes y al alcance de la capacidad financiera de los pequeños productores.