Formación de mini terrazas
- Autor/a de la tecnología
- repiica
- Institución que la publica
- repiica
- Documento fuente
- Formación de mini terrazas
- Código de ficha
- 500653
Descripción de la tecnología: Formación de mini terrazas

Se forman en parcelas de ladera por la acción continua de una labranza mínima en los mismos surcos, siguiendo las curvas a nivel y dejando la tierra de los lados sin tocar.
La labranza en surcos en parcelas de ladera consiste en roturar el suelo en las mismas fajas estrechas, año por año.
Su función principal es reducir la erosión y aumentar la infiltración del agua de lluvia a las capas profundas del suelo. Se combina con la siembra al contorno. Para reducir o evitar la erosión se recomienda combinarla con otras obras de conservación de suelos:
zanjas de infiltración con barreras vivas, especialmente en laderas con fuerte pendiente. El control de malezas es uno de los mayores esfuerzos que debe realizar el productor en esta obra. Se recomienda la siembra de cultivos de cobertura en asocio o en rotación con los cultivos de maíz o frijol. Las mini terrazas ayudan a mantener el nivel de materia orgánica y protegen la macro fauna en el suelo. Precipitación Son apropiadas para todas las zonas, especialmente en las zonas secas, donde mejoran la infiltración del agua. Combinadas con una cobertura de mulco, mejora aún más la retención del agua.
Textura del suelo Las mini terrazas son menos estables en suelos arenosos, donde necesitan el apoyo de otras obras de conservación, como las barreras vivas, barreras muertas y acequias de infiltración. Los mejores resultados se obtienen en suelos de moderadamente profundos a profundos. En suelos mal drenados puede aumentar el riesgo de encharcamiento. Si la parcela es pedregosa, se recogen las piedras y se construyen mini barreras muertas, para controlar la erosión y facilitar la siembra en los surcos. Formación de mini terrazas Proyecto Red SICTA del IICA/Cooperación Suiza en América Central - 13 Porcentaje de pendiente La labranza en surcos resulta más apropiada para pendientes de moderadas a fuertes (mayores al 15%). Después de unas tres temporadas las mini-terrazas en formación mejoran la infiltración y el control de la erosión. Fertilidad del suelo Para aprovechar la formación de mini-terrazas, se recomienda combinar la labranza en surcos con prácticas que mejoran la fertilidad en los surcos, como la siembra de leguminosas o la aplicación de abono orgánico.
Actividades para establecer la obra Con el aparato A se marcan las curvas a nivel y se colocan estacas en los puntos correspondientes. En esas curvas se rotura el suelo en surcos, usando azadón, piocha o arado con un buey o un caballo. El rayón de labranza se hace solo en franjas de 30 a 50 centímetros de ancho. Cuando se usa tracción animal, se dan de tres a cuatro pasos de arado por cada una de las curvas trazadas. Para la formación de mini terrazas se utiliza una distancia inicial de 110 a 150 centímetros entre surcos. Si el trabajo de arar por el mismo surco se repite cada año, en el terreno se irán formando mini terrazas. La siembra del cultivo, la aplicación de abonos y de mulco se debe concentrar en los surcos de labranza. Mantenimiento de la obra En cada ciclo agrícola se debe roturar por los mismos surcos. Cuando las mini terrazas se han formado requieren un mantenimiento continuo, a fi n de conservar los taludes y mantener una pequeña pendiente inversa.
Mano de obra La primera labranza en surcos necesita de 50 a 100 días/ hombre por manzana, el segundo año 20 a 40 y el tercero 15 a 30 días hombre por manzana. En pendientes moderadas (15 a 20%) el trabajo en el primer año se puede reducir a dos y tres pasadas del arado por cada surco. Como el establecimiento de esta práctica necesita bastante mano de obra, se debe combinar con prácticas de mejoramiento de la fertilidad del suelo para hacer un uso intensivo de la tierra. Se utiliza en cultivos como maíz, frijol, hortalizas y tubérculos. El libre pastoreo de los animales destruye las mini terrazas.
Control de erosión El control de la erosión se mejora en la medida que se forman las mini terrazas. En suelos de baja infiltración y de fuertes lluvias es muy probable que se formen canalillos, por eso se aconseja combina la obra con barreras vivas o muertas y acequias de infiltración. Conservación de humedad del suelo Las mini terrazas mejoran la infiltración y concentran el agua en las zonas de enraizamiento de los cultivos.
Combinadas con la no quema de rastrojos, el mucho mejora la retención del agua en el suelo. Además facilitan el riego cuando se cultiva semilla de frijol, maíz u hortalizas. Las mini terrazas reducen también el efecto de la erosión por el viento; pero, por si solas, no mejoran la fertilidad del suelo a menos que se combinen con la aplicación de abono orgánico y/o rastrojos en las franjas roturadas.
Control de malezas Es la parte más exigente de la labranza en surcos. En campos donde crecen agresivamente las malezas se recomiendan sembrar cultivos de cobertura por varios años, en rotación o asocio con maíz y/o frijol. La siembra en contorno es un tipo de labranza en laderas que sigue los trazos de las curvas a nivel. Cuando se remueve el suelo por el mismo.
Se forman en parcelas de ladera por la acción continua de una labranza mínima en los mismos surcos, siguiendo las curvas a nivel y dejando la tierra de los lados sin tocar.
La labranza en surcos en parcelas de ladera consiste en roturar el suelo en las mismas fajas estrechas, año por año.
Su función principal es reducir la erosión y aumentar la infiltración del agua de lluvia a las capas profundas del suelo. Se combina con la siembra al contorno. Para reducir o evitar la erosión se recomienda combinarla con otras obras de conservación de suelos:
zanjas de infiltración con barreras vivas, especialmente en laderas con fuerte pendiente. El control de malezas es uno de los mayores esfuerzos que debe realizar el productor en esta obra. Se recomienda la siembra de cultivos de cobertura en asocio o en rotación con los cultivos de maíz o frijol. Las mini terrazas ayudan a mantener el nivel de materia orgánica y protegen la macro fauna en el suelo. Precipitación Son apropiadas para todas las zonas, especialmente en las zonas secas, donde mejoran la infiltración del agua. Combinadas con una cobertura de mulco, mejora aún más la retención del agua.
Textura del suelo Las mini terrazas son menos estables en suelos arenosos, donde necesitan el apoyo de otras obras de conservación, como las barreras vivas, barreras muertas y acequias de infiltración. Los mejores resultados se obtienen en suelos de moderadamente profundos a profundos. En suelos mal drenados puede aumentar el riesgo de encharcamiento. Si la parcela es pedregosa, se recogen las piedras y se construyen mini barreras muertas, para controlar la erosión y facilitar la siembra en los surcos. Formación de mini terrazas Proyecto Red SICTA del IICA/Cooperación Suiza en América Central - 13 Porcentaje de pendiente La labranza en surcos resulta más apropiada para pendientes de moderadas a fuertes (mayores al 15%). Después de unas tres temporadas las mini-terrazas en formación mejoran la infiltración y el control de la erosión. Fertilidad del suelo Para aprovechar la formación de mini-terrazas, se recomienda combinar la labranza en surcos con prácticas que mejoran la fertilidad en los surcos, como la siembra de leguminosas o la aplicación de abono orgánico.
Actividades para establecer la obra Con el aparato A se marcan las curvas a nivel y se colocan estacas en los puntos correspondientes. En esas curvas se rotura el suelo en surcos, usando azadón, piocha o arado con un buey o un caballo. El rayón de labranza se hace solo en franjas de 30 a 50 centímetros de ancho. Cuando se usa tracción animal, se dan de tres a cuatro pasos de arado por cada una de las curvas trazadas. Para la formación de mini terrazas se utiliza una distancia inicial de 110 a 150 centímetros entre surcos. Si el trabajo de arar por el mismo surco se repite cada año, en el terreno se irán formando mini terrazas. La siembra del cultivo, la aplicación de abonos y de mulco se debe concentrar en los surcos de labranza. Mantenimiento de la obra En cada ciclo agrícola se debe roturar por los mismos surcos. Cuando las mini terrazas se han formado requieren un mantenimiento continuo, a fi n de conservar los taludes y mantener una pequeña pendiente inversa.
Mano de obra La primera labranza en surcos necesita de 50 a 100 días/ hombre por manzana, el segundo año 20 a 40 y el tercero 15 a 30 días hombre por manzana. En pendientes moderadas (15 a 20%) el trabajo en el primer año se puede reducir a dos y tres pasadas del arado por cada surco. Como el establecimiento de esta práctica necesita bastante mano de obra, se debe combinar con prácticas de mejoramiento de la fertilidad del suelo para hacer un uso intensivo de la tierra. Se utiliza en cultivos como maíz, frijol, hortalizas y tubérculos. El libre pastoreo de los animales destruye las mini terrazas.
Control de erosión El control de la erosión se mejora en la medida que se forman las mini terrazas. En suelos de baja infiltración y de fuertes lluvias es muy probable que se formen canalillos, por eso se aconseja combina la obra con barreras vivas o muertas y acequias de infiltración. Conservación de humedad del suelo Las mini terrazas mejoran la infiltración y concentran el agua en las zonas de enraizamiento de los cultivos.
Combinadas con la no quema de rastrojos, el mucho mejora la retención del agua en el suelo. Además facilitan el riego cuando se cultiva semilla de frijol, maíz u hortalizas. Las mini terrazas reducen también el efecto de la erosión por el viento; pero, por si solas, no mejoran la fertilidad del suelo a menos que se combinen con la aplicación de abono orgánico y/o rastrojos en las franjas roturadas.
Control de malezas Es la parte más exigente de la labranza en surcos. En campos donde crecen agresivamente las malezas se recomiendan sembrar cultivos de cobertura por varios años, en rotación o asocio con maíz y/o frijol. La siembra en contorno es un tipo de labranza en laderas que sigue los trazos de las curvas a nivel. Cuando se remueve el suelo por el mismo.