FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Establecimiento del cultivo plátano

Autor/a de la tecnología
Gildardo E. Palencia C, Raúl Gómez Santos, José E. Martín S.
Institución que la publica
Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria ( CORPOICA) · Colombia
Documento fuente
Manejo sostenible del cultivo del plátano · 13-14-15 pág.
Código de ficha
300739

Selección del terreno
Este factor es muy importante para tener éxito en el cultivo de plátano ya que guarda gran relación con la vida útil y calidad de la plantación. Se deben seleccionar lotes con suelos sueltos, bien drenados, ricos en materia orgánica y elementos nutricionales. El plátano es exigente en nutrientes, los errores que se cometan al no tener en cuenta el análisis de suelo, inciden en los resultados futuros.

Adecuación del terreno
Una vez seleccionado el terreno se realiza la rocería, el material que produce esta labor se repica y se deja sobre el suelo, nunca se debe hacer quema generalizada. Si se desea acelerar la descomposición de estos materiales, se amontonan en diferentes sitios del lote, se les aplica cal y caldo de mantillo.

Para el caso del plátano no se requiere arar para romper el suelo, solo se aconseja el ahoyado individual del sitio donde se sembrará la planta, dependiendo del sistema de explotación a montar, bien sea monocultivo o siembra en asocio con cultivos perennes (cacao y maderables) o con cultivos de ciclo vegetativo corto (maíz, fríjol, ahuyama, yuca, entre otros).

En terrenos planos se deben ubicar los sitios húmedos para hacer drenajes con el objeto de evacuar el agua superfi cial y descender el nivel freático.

En lotes pendientes se recomienda hacer caminos cada 15 a 20 metros, con el fin de facilitar el paso de los operarios y el transporte de las cosechas.

Trazo de la plantación
Una vez se defi ne el área a sembrar y el sistema de siembra, se procede al trazo, que consiste en marcar con estacas, los sitios donde serán sembrados los cormos o plantas.

El sistema recomendado es el triángulo o tres bolillos, porque hay un mejor aprovechamiento del suelo y del espacio aéreo, además permite una mejor adaptación a todo tipo de terreno, y admite más plantas por hectárea. En los terrenos pendientes permite un correcto manejo del suelo, los surcos deben ir en curvas a nivel para disminuir la escorrentía y evitar la erosión.

La distancia de siembra depende del sistema escogido en monocultivo o en asocio. A una distancia de 3 x 3 metros, en trazo a cuadro se tiene una densidad de 1.111 plantas de plátano por hectárea ó 1.280 plantas si es en triángulo. Entre las calles se pueden sembrar cultivos de cobertura como ahuyama, fríjol, maíz, habichuela, lo cual permite el control de malezas y el aprovechamiento máximo de la tierra en la etapa inicial del cultivo.

En campo, se recomienda trazar la línea base en la cabecera del lote, con dos estacas unidas por una cuerda. Luego, por el método de 3-4-5 se ubica el ángulo recto para encuadrar el trazo del terreno. Posteriormente y valiéndose de varas con la medida requerida (3 m), se inicia a señalar, desde la primera estaca, la posición exacta donde quedarán las plantas. Al realizar esta labor se debe controlar que las estacas que señalan la posición de las plantas estén en línea entre ellas en sentido longitudinal, transversal y diagonal.

Ahoyado
Después de marcado los sitios en donde se va a sembrar y con suficiente anticipación, se procede a la apertura de los huecos, el tamaño es de 40 x 40 x 40 cm. Es indispensable la preparación física y química del hueco, área donde se desarrollarán las raíces del plátano, ya que éstas son muy débiles y necesitan de suelo suelto para su desarrollo adecuado. Agregar 1 kilogramo de abono orgánico mezclado con 100 gramos de cal magnesio y con la capa superfi cial del suelo, lo cual facilita la permeabilidad, aireación y penetración de raíces.

Siembra
La época más propicia para realizar esta práctica es el inicio de la temporada de lluvias. El cormo debe colocarse en posición vertical de tal manera que el corte efectuado en el seudotallo quede 5 centímetros por debajo de la superfi cie. Al momento del transplante de plantas producidas en bolsa, ésta se quita y la planta se coloca en el centro del hoyo. El suelo de relleno se debe apisonar para evitar que queden cámaras de aire que faciliten pudriciones de las raíces por encharcamiento.

Una vez se hayan sembrado los cormos o plántulas de plátano, se repica alrededor de éste con el fi n de ablandar el suelo y facilitar la penetración de raíces. En la zona donde se repica se puede aplicar materia orgánica y cal dolomita. En lo posible, colocar residuos de malezas alrededor de la planta recién sembrada, con el fin de aumentar la infiltración de agua, mantener la humedad, temperatura y evitar el salpique de aguas lluvias.

Resiembra
Cuando se siembran cormos, es natural que algunos se pierdan debido a que no poseen raíces. Por lo tanto, la resiembra se debe hacer lo más pronto posible para lograr homogeneidad en el crecimiento de las plantas.

Las plántulas producidas en bolsa o tubete, se adaptan bien y presentan crecimiento óptimo después del transplante al sitio defi nitivo. Presentan menos mortalidad después de la siembra, ya que la planta posee un sistema radicular desarrollado y hojas que le permiten continuar su desarrollo sin inconvenientes.