Épocas de poda en los arboles
- Autor/a de la tecnología
- A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 276-277 pág.
- Código de ficha
- 700044
Época de la primera poda
Es conveniente ejecutar la primera poda al final de la época seca, pues tiene las siguientes ventajas:
- rápido secado de los cortes, al haber menos humedad
- bajo riesgo de enfermedades por el mismo motivo
- cicatrización rápida de los cortes
- facilidad de realizar la poda cuando los árboles tienen poco follaje (teca, Bombacopsis quinata y otras especies).
¿Qué árboles debo podar?
No es necesario ni recomendable podar todos los árboles en la primera poda. Aquellos de mala forma, con plagas y enfermedades y de pobre crecimiento, son los primeros que se cortarán en el primer raleo o segundo raleo, por lo que perderemos tiempo y dinero si los podamos. Sin embargo, muchas veces es útil podar la gran mayoría ellos para facilitar el movimiento dentro de la plantación y para evitar la competencia entre árboles podados y no podados.
El momento oportuno y
altura de la segunda poda
La segunda poda puede hacerse con serrucho de mango largo
El momento oportuno para realizar la segunda poda es inmediatamente después del primer raleo en el caso de plantaciones de las especies que se podan cuando los árboles tienen apenas unos tres metros (por ejemplo, Bombacopsis quinata y melina), o después del segundo raleo en las demás especies. Es importante podar antes de que las ramas inferiores comiencen a morir, porque las ramas muertas forman nudos sueltos o negros, los cuales causan más daños a la madera que los nudos formados por ramas vivas.
La segunda poda no tiene que ser muy alta. Lo recomendable es podar hasta la altura de una troza; es decir, hasta unos 3,5 m. Los árboles mal formados, que no se eliminaron en el primer raleo, no se deberían podar en esta segunda poda, pues más adelante serán raleados.
Generalmente, no es conveniente podar más de la altura indicada por las siguientes razones:
- Mientras más alta sea la poda, más difícil es realizarla. Es difícil podar a una altura mayor de 3,5 m sin utilizar una escalera; hasta esta altura, se puede podar con un serrucho de mango largo.
- El volumen de madera de mayor valor e importancia del árbol se encuentra en la primera troza. Al efectuarla hasta una altura mayor es dudoso que la poda resulte atractiva en términos económicos.
- No sólo es más difícil realizar una poda muy alta, sino que cada vez es más difícil hacerla sin dañar el árbol.
- Finalmente, la poda alta con machete desde una escalera es peligrosa para el operario.