FUNDESYRAM
Manejo Pecuario

Enfermedades metabólicas, intoxicación por exceso de cobre (Cu)

Autor/a de la tecnología
Méd. Vet. e Ing. Agr. Juan José Gioffredo
Institución que la publica
UNIVERSIDAD NACIONAL DE RÍO CUARTO, FACULTAD DE AGRONOMÍA Y VETERINARIA DEPARTAMENTO DE PRODUCCIÓN ANIMAL CÁTEDRA DE PRODUCCIÓN OVINA Y CAPRINA · Argentina
Código de ficha
400258

Este tipo de intoxicación, es muy común que ocurra en el campo, como consecuencia de un error humano, debido a que la práctica más difundida para suplementar Cobre, es por medio de soluciones inyectables de compuestos orgánicos como glicinato, edeato o lactatos, cada tres o cuatro meses. La suplementación oral se utiliza poco, a pesar de que ha sido recomendada como una forma eficiente de suministro.

Para los ovinos, se recomienda agregar 0.2 % de Sulfato de Cobre, en las bateas donde se suministra el suplemento mineral y mejorar los controles para evitar casos de intoxicación con el elemento. El Cobre puede provocar efectos tóxicos cuando se ingieren más de 25 ppm del elemento. Los borregos son muy sensibles al exceso de Cobre en la dieta. El Cobre destruye los glóbulos rojos (hemólisis).

La orina de los animales se presenta de color café muy oscuro y espumosa. La mayoría de los animales muere un par de días después de ocurrida la intoxicación. Al abrir los animales muertos, se puede observar orina café en la vejiga, riñones negros y con brillo metálico, grasa muy amarilla (ictericia) el hígado de color pálido o anaranjado.

Los alimentos y las sales preparadas para aves, cerdos o vacas, pueden tener exceso de Cobre para los borregos; estos alimentos y los barridos de granjas son, en consecuencia, peligrosos para los ovinos. Justamente, los casos más frecuentes de intoxicación, han ocurrido por el uso de cerdaza, gallinaza o pollinaza, en las dietas de ovejas.

Los alimentos de aves y cerdos, pueden tener Cobre en exceso. Estos animales solo toman lo necesario de la dieta y el resto lo eliminan en el excremento, en cantidades de hasta 700 ppm.

Una oveja comienza a intoxicarse a partir de 20 ppm., debido a que los ovinos normales acumulan parte del exceso de Cobre de la dieta en el hígado y en parte lo neutralizan, pero, si alguna enfermedad afecta el hígado, el Cobre pasa a la sangre y otros tejidos, produciendo efectos tóxicos.

Es conveniente señalar aquí que, el uso de excrementos en la dieta de los rumiantes como fuente de Nitrógeno no proteico (NNP), implica un mayor gasto de energía por las bacterias del rumen, para poder transformar a éste en proteína bacteriana, útil para el animal, por lo que, lo que se ahorra en proteína, se puede perder en energía. Además, aunque el riego sea bajo, el uso de excretas puede determinar enfermedades como el botulismo y la tuberculosis genital por M. avium.