El oidium en el cultivo ecológico del tomate
- Autor/a de la tecnología
- Agrorganics
- Institución que la publica
- Agrorganics
- Documento fuente
- El oidium en el cultivo ecológico del tomate
- Código de ficha
- 301643
Descripción de la tecnología: El oidium en el cultivo ecológico del tomate
El oídio, blanquilla o cenizo es una enfermedad causado por un hongo (Leveillula taurica o bien Oidium neolycopersici) fácilmente diagnosticable por un vello blanquecino o cenizo sobre hojas y tallos. Hay especies que son más sensibles como las cucurbitáceas (calabacín, sandía, melón y pepino), sobretodo en las partes más viejas de las plantas.
En tomateras también puede afectar a las partes más jóvenes por lo que se deben hacer tratamientos regulares preventivos.
El oídio es reconocible por las manchas blancas en la superficie de las hojas, pero en fases avanzadas también puede afectar al tallo y el fruto. Fuente: elaboración propia
Prevención y control del oídio en cultivo de tomate ecológico:
Al igual que el mildiu y otras enfermedades criptogámicas las medidas preventivas descritas anteriormente son muy efectivas y además, en el caso del oídio se puede utilizar como producto químico el azufre, otro fungicida de contacto, que también actúa atacando el hongo que se desarrolla en superficie. Además el azufre es un buen acaricida, muy útil contra la araña roja, otro de los enemigos de las tomateras.
El azufre es efectivo tanto como preventivo como para el control en las fases iniciales (24-48 horas) debido al desarrollo externo del hongo y a su acción letal no sólo en esporas, sino también en micelios iniciales.
Es importante aplicarlo a primera o ultima hora del día porque las altas temperaturas (más de 28°) producirían quemaduras en las plantas.
En el mercado lo encontramos en dos formatos, como polvo mojable para pulverizar las plantas y como azufre micronizado (molido en partículas muy pequeñas) que se utiliza espolvoreando sobre las tomateras con espolvoreadores manuales.
Conclusión:
Con el cobre, se consigue parar la proliferación del mildiu haciendo inviables sus esporas, pero no se consigue curar a la planta enferma, sólo parar la progresión de la enfermedad.
Con el azufre, además, se puede llegar a erradicar infecciones de oídio pero sólo si se tratan pronto. Y además, evitar ataques graves de araña más comunes con tiempo seco.
En ambos casos hay que actuar en función de la condiciones
ambientales y siempre mejor en preventivo. Especialmente en aquellos lugares o época más favorables para la aparición de estas enfermedades.
Otras plagas y enfermedades también pueden afectar a nuestras tomateras, así que os invitamos a que le echéis un ojo a los otros artículos sobre el cultivo ecológico del tomate del blog de Agrorganics. Y veréis que comer un buen gazpacho, un salmorejo o tener una buena cosecha de tomates de conserva para el invierno, está al alcance de cualquiera que se anime a cultivar, sólo es necesario dedicarles algo de tiempo, agua y algunas medidas preventivas sencillas y económicas, para asegurar la salud de las plantas. Pero si aun así, las tomateras enferman o son atacadas por plagas también existen soluciones efectivas.