El manejo de plantaciones forestales
- Autor/a de la tecnología
- A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 263-264-265-266-267 pág.
- Código de ficha
- 700031
Dirigida principalmente a extensionistas forestales, quienes trabajan con propietarios de plantaciones, cuyo fin primordial es producir madera para aserrío. Si el fin de la plantación es otro, las operaciones a continuación no tienen importancia pues el conseguir fustes únicos, gruesos, rectos y sin nudos es irrelevante. Como ejemplos, se citan algunas experiencias con el manejo de melina (Gmelina arborea), pochote (Bombacopsis quinata) y teca (Tectona grandis); sin embargo hay muchos conceptos generales que aplican a otras especies. Las operaciones de manejo a las cuales se dedica más atención son la deshija, la poda y el raleo. En la elaboración de esta sección se consideran cinco interrogantes:
- ¿Por qué debo realizar estas operaciones?
- ¿Cómo minimizar el costo de las actividades?
- ¿Cómo minimizar el esfuerzo necesario para ejecutar las actividades?
- ¿Cómo simplificar las operaciones necesarias?
- ¿Cómo asegurar el mejor logro de los objetivos de la plantación?
El manejo de las plantaciones no tiene que ser complicado para ser efectivo. En la discusión de cada operación se acentúa el "por qué" detrás de su recomendación.
Comentario inicial
Una estrategia silvicultural (conjunto de prácticas como la poda y el raleo que se planifica en el tiempo) se formula para que la plantación logre sus objetivos específicos. Los objetivos de las plantaciones en América
Central varían mucho (según los propietarios) y van desde la obtención de leña de diámetro pequeño para uso doméstico hasta madera para aserrío. Muchas de las plantaciones establecidas con teca, Eucalyptus deglupta, melina, Acacia mangium y la mayoría de las coníferas se cultivan para producir madera para aserrío. Todas las plantaciones que tienen como objetivo final la producción de madera para aserrío requieren raleos tempranos y fuertes para mantener el crecimiento en diámetro de los mejores árboles.
Debido a que es común encontrar rodales de especies como eucalipto establecidos con espaciamientos muy estrechos (1.5 x 1.5 m, por ejemplo), aún estas plantaciones que se cultivan para producir madera de dimensiones menores, requieren por lo menos un raleo (se explicará por qué más adelante). Sin un manejo adecuado las plantaciones forestales no producen madera para aserrío de la calidad y en la cantidad deseada. Hay muchas áreas reforestadas en los países de América Central que corren el riesgo de fracasar por falta de un buen manejo.
La deshija
La deshija es una práctica silvicultural que consiste en la eliminación de rebrotes no deseables en un árbol plantado por medio de pseudoestacas. Las especies como laurel, pochote, teca y melina tienen la tendencia de producir más de un rebrote cuando se plantan por pseudoestaca. Es muy importante que sólo uno de ellos se desarrolle para formar un árbol grande. Si se dejan varios rebrotes, la calidad del árbol será muy pobre, pues tendrá varios troncos pero mal formados y poco desarrollados. La deshija debe realizarse tan pronto como sea posible identificar el mejor rebrote. Esto ocurre más o menos cuando el árbol alcanza 1 m de altura.
Hacer la deshija en este momento tiene dos ventajas:
- Los árboles están bien arraigados y firmes en el suelo
- Los brotes son fáciles de cortar.
El mejor rebrote debe tener las siguientes características:
- mayor altura y grosor
- forma recta
- sano y vigoroso

También se da preferencia a aquellos rebrotes que salgan más cercanos al suelo y los que están en dirección de los vientos dominantes. Para deshijar se eliminan todos los rebrotes excepto el mejor, cortándolos con cuchillo o tijeras a ras del tallo, sin dañar los tejidos del mismo.
Los raleos
La importancia de los raleos
El dueño de una plantación puede escoger entre tener muchos árboles de diámetros pequeños o menos árboles de diámetros más grandes. En plantaciones de madera para aserrío es necesario que los árboles alcancen diámetros grandes (35 a 40 cm, por ejemplo). Si no se ralea la plantación, la producción de madera para aserrío será limitada, al limitar el espacio para crecer de cada árbol.
Los raleos reducen el número de árboles en la plantación, con el objetivo de aumentar el espacio para crecer para los mejores individuos y así concentrar el crecimiento en ellos. El número apropiado de raleos depende del objetivo final de la plantación y del mercado para productos provenientes de los raleos. Generalmente, se aplican dos o tres raleos en plantaciones de madera para aserrío.I
Cuando hay muchos árboles en poco espacio, se producen individuos de diámetros pequeños, no deseables en la producción de madera para aserrío
Para que los árboles crezcan bien en grosor deben tener copas grandes, pues las hojas son la fuente de energía para el desarrollo de un árbol. En plantaciones densas, las copas de los árboles son más pequeñas, en comparación con el tamaño del árbol. Una vez que las ramas de un árbol chocan con las ramas vecinas, el árbol no puede extender más su copa hacia los lados, y parte de la luz solar que podrían recibir la recibe el árbol vecino: es hora de ralear. Mientras el árbol crece en altura, las hojas de las ramas inferiores reciben cada vez menos luz. Por lo tanto, las hojas sombreadas carecen de energía (proveniente de rayos solares) y posteriormente mueren. Con la muerte de éstas, las ramas también mueren. Eventualmente, en plantaciones sin raleo, se observan árboles altos con copas y diámetros pequeños. Esta situación no es deseable en una plantación de madera para aserrío. Cabe señalar además que las especies de copa ancha (Enterolobium cyclocarpum) son particularmente sensibles a la competencia por luz en plantaciones densas.
Con un buen manejo se obtendrán árboles de mayor grosor y un producto final de buena calidad.