FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

El control de las malas hierbas.

Institución que la publica
Instituto de Restauración y Medio Ambiente
Documento fuente
Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 280-281-282-283 pág.
Código de ficha
300984

Descripción de la tecnología.

La agricultura ecológica que integra aspectos económicos, sociales y ecológicos, se basa en el diseño de sistemas agrícolas que minimicen las infestaciones haciendo más énfasis en el manejo de las malas hierbas que en su control.

El desarrollo de sistemas de control y gestión efectivos, de bajo coste, respetuosos con el medioambiente, y adaptables a las diversas situaciones requiere avanzar en el conocimiento del funcionamiento delos agroecosistemas.
Se debe incorporar a los estudios sobre la biología y ecología de las malas hierbas una visión globalizadora del ecosistema y se debe tender a escapar, siempre que sea posible, del análisis de las malas hierbas como único componente del sistema.

Esto es importante porque no se deben olvidar las interacciones de las malas hierbas con el suelo, la fertilidad, las plagas y enfermedades.
Por ejemplo, la manipulación de la abundancia de las malas hierbas, además de afectar a la competencia, también puede influenciar el comportamiento de los enemigos naturales de las plagas asociadas al cultivo y conllevar una reducción de la producción.

La agricultura ecológica se apoya más en los efectos positivos de las malas hierbas y por tanto no pretende su completa eliminación sino crear un equilibrio entre éstas y el cultivo.
En determinadas fases del cultivo no solamente no producen descensos del rendimiento sino que tienen algunos efectos beneficiosos a condición de que no sobrepasen un determinado nivel.

Métodos preventivos.
Algunos de estos métodos están basados en el control de la dispersión de las semillas delas malas hierbas ya que el control debe comenzar antes de que estas aparezcan. Estas medidas son importantes y eficaces a largo plazo. Un método de prevención es hacer un manejo adecuado de abonos orgánicos y purines. Los primeros deben compostarse y los segundos airearse. De esta manera se pueden desactivar muchas de las semillas que contienen al elevarse la temperatura. También se debe prevenir la contaminación del cultivo y la cama de siembra mediante siegas alrededor de las parcelas. Deben limpiarse los lindes y los márgenes alrededor del cultivo. Hay que controlar también las aguas de riego porque pueden arrastrar gran cantidad de semillas y limpiar los canales y regueros de malas hierbas. Con todas esas labores se puede conseguir estabilizar y disminuir el banco de semillas en la parcela.

Mulch-in o acolchado.
Pretende conseguir que el suelo esté cubierto de forma que se obstaculiza la llegada de luz, lo que impedirá la germinación de las semillas y poco apoco se reducirá el banco de semillas del suelo. Puede utilizarse también como cobertura plástico negro, sobre todo en algunos cultivos (fresa, melón, calabacín, etc.), o puede hacerse una cobertura orgánica a base de distintos materiales: hojas, paja, cortezas. En primavera hay que tener en cuenta que el suelo se haya calentado convenientemente antes de cubrirlo. Por último puede hacerse una cubierta verde permanente, tipo abono verde multiespecífico, con plantas que ejercen un papel limpiador y cortarla antes de la floración.

El desherbado térmico.
Se trata del empleo selectivo del calor. Produce un choque térmico o cambio brusco de temperatura que consigue que las plantas afectadas mueran por deshidratación y coagulación de sus proteínas. Para ello basta con llegar a una temperatura de unos 70ºC.Es un sistema de control de malas hierbas anuales que no deja residuos. Los estadios más sensibles de las plantas son las primeras fases del desarrollo porque el contenido en agua es mayor. Para realizar el tratamiento se debe buscar el equilibrio entre el mayor número de malas hierbas emergidas y la menor germinación del cultivo. Sin embargo presenta algunos inconvenientes como la lentitud de su aplicación, el efecto dura un corto periodo de tiempo, utiliza combustible no renovable y se desconoce cual puede ser su efecto sobre los microorganismos del suelo, aunque se presupone que no es muy importante

Influencia ambiental del desherbado térmico:
Suelo Compactación, acción sobre la microfauna del suelo, etc.
Agua Ninguno.
Aire Producción de contaminantes atmosféricos: CO2, CO, nitritos y sulfitos

Métodos culturales.
Estos métodos son muy importantes ya que la incidencia de las malas hierbas, corrientemente, está relacionado con el manejo del suelo y de los cultivos. Por eso debe darse importancia a las labores culturales como un método de control de las malas hierbas.

Dentro de los métodos culturales las rotaciones de cultivo son, sin duda, uno de los medios más importantes en el control de malas hierbas además de los abonos verdes y cultivos limpiadores.

En las rotaciones para que el control de las hierbas sea más eficaz deben tenerse en cuenta lossiguientes aspectos:
- alternar cultivos que germinen en otoño y en primavera
- alternar cultivos anuales y perennes.
- alternar cultivos densos y cultivos abiertos.
- realización de varias labores de corte o siega.

La simplificación de las rotaciones, así como una mala planificación de las mismas, lleva consigo una infestación mayor por parte de las malas hierbas. El diseño de la rotación debe ser equilibrado y debe hacerse en función del suelo y de las condiciones agroambientales de la parcela, aumentando la capacidad competitiva del cultivo, utilizando en asociación especies de diferentes hábitos de crecimiento, realizando siembras más densas para incrementar la competitividad de los cultivos, utilizando, cuando sea posible, una mezcla de leguminosas y cereales.

Se pueden realizar falsas siembras consistentes en preparar el terreno como si se fuera a sembrar y dejar que germinen las malas hierbas. Justo antes de sembrar el cultivo se eliminanrán por medios mecánicos. Esta operación puede repetirse varias veces en función de la situación de la finca con respecto a las malas hierbas.

El retraso de la siembra en algunos cultivos unido al aumento dela densidad de siembra puede ayudar a minimizar el problema delas malas hierbas en ellos.

La fertilización es otro de los factores importantes que influyen en la aparición de malas hierbas en el cultivo.
La cantidad de materia orgánica y de elementos minerales libres, así como el momento de su aplicación, tienen una incidencia en el desarrollo de las mismas. Se modifican las condiciones del suelo haciéndolas más favorables al desarrollo de las malas hierbas que para el cultivo

En algunos cultivos hortícolas la realización del repicado de la planta puede dar una ventaja competitiva al cultivo sobre las semillas de las malas hierbas al aumentar la velocidad decrecimiento lo que permite la superación del periodo crítico.

Cuando la biodiversidad de la finca es grande se produce un equilibrio entre la competencia de unas plantas sobre otras.
Cuando se actúa de forma muy selectiva contra un tipo determinado de plantas, otras menos controladas pueden adueñarse del cultivo, mientras que si el control no es tan selectivo se puede evitar este tipo de problemas. Por tanto todas las labores que potencien la diversidad están actuando de forma positiva sobre el control de las malas hierbas.

Elegir bien el momento de intervención, cuando se ha decidido que es necesario hacerlo, es importante independientemente del método utilizado. Como norma general, cuanto más jóvenes son las plantas, más fáciles de destruir son, y generalmente menos interferencias hay sobre el cultivo ya instalado. Los métodos preventivos deben utilizarse con la antelación suficiente para que sean lo más efectivos posible. Por ejemplo durante el período de reposo vegetativo en especies perennes o con tubérculos o rizomas. El tiempo entre una labor y la siguiente debe ser el suficiente para evitar que se regenere la planta. No obstante, por agotamiento de reservas de los órganos vegetativos se tarda uno o dos años en controlar estas especies.