El abono verde y cultivos de cobertura
- Autor/a de la tecnología
- Enrique Kolmans Darwin Vásquez
- Institución que la publica
- ACTAF · Cuba
- Documento fuente
- Manual de agricultura ecológica · 48 pág.
- Código de ficha
- 301115
El cultivo de plantas, con el propósito de abonar, enriquecer y mejorar la fertilidad del suelo se emplea especialmente en el trópico y subtrópico como principal opción para la agricultura ecológica. Por lo general, se entiende como abono verde los cultivos de corto período vegetativo que se incorporan en un estado de poca lignificación. Las coberturas, mayormente son plantas que llegan a una mayor lignificación y, por lo general, no son incorporadas al suelo y se mantienen como mulch dada su mayor maduración (lignificación). En el trópico y subtrópico los residuos lignificados por tener una mayor acumulación de energía (carbono) permiten una mayor biointensidad del suelo.
Efectos principales del uso de abonos verdes y de las coberturas
• Abastecimiento de materia orgánica al suelo: Por lo general, las plantas como abono verde y cultivos de cobertura se descomponen en y sobre el suelo y son el alimento ideal para los microorganismos del mismo.
• Es la sustancia orgánica nutritiva para el suelo y las plantas: Una incorporación de materia orgánica de 50 a 70 t/há equivale a unas 10 a 15 t de materia seca verde en el trópico húmedo. Este volumen constituye un nivel mínimo de materia orgánica que se necesita autogenerar para mantener los niveles de fertilidad del suelo. El éxito de la agricultura ecológica, en gran medida, depende de la capacidad del agricultor de generar adecuados volúmenes de biomasa a bajo costo que garanticen la sostenibilidad de la producción. Estas consideraciones cobran mayor importancia en fincas sin ganado.
• Enriquecimiento del suelo con nutrientes y oligoelementos disponibles: El cultivo de abono verde y de cobertura liberan los nutrientes y oligoelementos en y sobre el suelo. Con esta práctica mediante el proceso de mineralización de la sustancia orgánica, los nutrientes son puestos a disposición de los cultivos. Con el uso de leguminosas (según el tipo de leguminosa y su cultivo, así como las condiciones de clima y suelo) se puede obtener aportes mayores de 150 kg/há de nitrógeno puro.
• Mejoramiento de la estructura del suelo: El sistema radicular fino y bien ramificado de estos cultivos descompacta al suelo. Sin embargo, a pesar de una buena penetración radicular, en casos de suelos muy compactados puede ser necesario realizar una descompactación mecánica previa. Según el tipo de suelo, la penetración radicular promedio alcanza la siguiente profundidad: trébol rojo, lupino 1.5 - .0 m Vicia sativa, mostaza, colza 0.8 - 1.5 m trébol blanco 0.8 m Por lo general, las especies tropicales como el frijol terciopelo, dólico, canavalia, guandú, etc. superan estas profundidades.
• Aumento de la actividad biológica del suelo: Estos cultivos proporcionan alimento a los microorganismos (edafón) mediante la descomposición de la materia orgánica, se libera el ácido carbónico, se incrementa la disponbilidad de los nutrientes, se favorece el desarrollo de las plantas y a la vez, se protege al suelo.
• Reducción del lavado de los nutrientes: El abono verde y los cultivos de cobertura fijan los nutrientes fácilmente solubles y evitan con ello su lavado.