El abono orgánico, agricultura ecológica
- Autor/a de la tecnología
- Javier Flores serrano
- Institución que la publica
- Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
- Documento fuente
- Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 240-241-242 pág.
- Código de ficha
- 200609
Descripción de la tecnología.
El abono mineral soluble ejerce un efecto negativo sobre la micro fauna del suelo al ser directamente absorbido rompiendo la dependencia y el equilibrio que se establece entre los microorganismos y las plantas. Su alta concentración en el momento de su aplicación es nociva para la vida de algunos organismos existentes en el suelo. Por el contrario el abono orgánico estimula la actividad de los microorganismos del suelo y refuerza la dependencia entre las plantas y los microorganismos. Este efecto que cada vez se está estudiando más y del que se van conociendo muchos detalles tiene una importante influencia en la sanidad vegetal y, sobre todo, en lo que respecta a los parásitos de las raíces.
Los microorganismos del suelo son muy abundantes alrededor de las raíces de las plantas en el espacio que se conoce como rizosfera. Esa abundancia, alrededor de las raíces, genera una primera barrera física debido a que los microorganismos patógenos para llegar a la raíz tendrán que atravesar primeramente esa barrera y es posible que no lo consigan fácilmente. Se establecen unas relaciones de competencia por el espacio que protegen a la planta de la llegada de muchos parásitos
Por otro lado dentro de esa variada micro fauna se encuentran muchos tipos de hongos que pueden sintetizar antibióticos específicos frente a otros parásitos, de manera que se establece también una barrera química alrededor de la rizosfera dela planta. Estos mecanismos químicos pueden avisar a la planta de que existen problemas y activan los mecanismos de defensa de la propia planta.

La materia orgánica estimula la actividad microbiana del suelo
Sobre la facilidad que tienen algunas plagas o enfermedades para atacar a las plantas influye también la cantidad de nutrientes. De manera que cuando en el suelo se produce un desequilibrio en alguno de los elementos nutritivos (por ejemplo el más estudiado es el caso del nitrógeno) la planta es más sensible a una determinada plaga o enfermedad. Al igual que los desequilibrios nutritivos también influyen algunos principios químicos que se utilizan en la lucha contra las plagas, enfermedades y malas hierbas. Su mecanismo de acción puede deberse a una interacción directa con la planta o a interacciones sobre el entorno de la planta (microorganismos, otras plantas…) que al final tienen su incidencia en la sensibilización de la planta a las plagas y enfermedades.
Según el fisiólogo vegetal. Chaboussou (1985) en la que llamó la teoría de la Trofobiosis dice que “Las plantas son capaces de resistir activamente las plagas y enfermedades. La resistencia de las plantas a las plagas y enfermedades está relacionada con la composición de los jugos celulares proteínas que pueden haberse desequilibrado por efecto del plaguicida. Eso produce un exceso de azúcares y compuestos nitrogenados solubles que constituyen una fuente de alimento para los patógenos que se reproducen más rápidamente y escapan al control natural de las plantas”.

Muchos parásitos que se alimentan de los jugos de la planta
Por tanto todo proceso vital se encuentra bajo la estrecha dependencia dela satisfacción de las necesidades nutritivas del organismo vivo.
La época más sensible de la planta es la floración y cuajado donde predomina la degradación de proteínas sobre su formación y la época más resistente es la de crecimiento activo en la que predomina la formación de proteínas sobre su degradación.
Algunos pesticidas de síntesis pueden provocar desequilibrios al penetrar dentro de la planta. Muchos provocan la inhibición de la síntesis de proteínas y por tanto en la savia se encuentran más aminoácidos solubles. Los abonos nitrogenados solubles (amoniacales) elevan el porcentaje de elementos solubles en los tejidos y eso determina que las plantas sean más apetitosas o fácilmente atacables por los organismos parásitos

En el caso del nitrógeno se ha estudiado y se admite que, un contenido elevado de compuestos nitrogenados en las células vegetales, provoca una mayor incidencia de pulgones y de enfermedades fúngicas. También se han realizado experimentos en los que se ha concluido que las plantas a las que se suministran nutrientes de origen orgánico son más resistentes que las cultivadas con fertilizantes químicos solubles.
En resumen, la aportación de materia orgánica estimula la actividad de los microorganismos beneficiosos que ayudan a mantener bajo control las potenciales plagas y enfermedades. El empleo de abonos orgánicos permite a las plantas absorber determinadas sustancias (fenoles) necesarias para poner en marcha su sistema de defensa. El mecanismo de lucha principal lo constituyen el antagonismo entre microorganismos del suelo mediante la fabricación de toxinas y antibióticos, la competencia por el hábitat y los nutrientes frente al parasitismo