Ecología de las hierbas
- Institución que la publica
- Instituto de Restauración y Medio Ambiente · País: España
- Documento fuente
- Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 278-279-280 pág.
- Código de ficha
- 300983
Descripción de la tecnología.
Las malas hierbas más frecuentes son las que se han adaptado mejor al ciclo de las plantas de cultivo y a las prácticas agrícolas.
Además tienen varias características que las proporcionan ventajas sobre las plantas cultivadas.
Viven en comunidades más que en monocultivos, lo que las permite explotar más eficazmente los recursos disponibles. Se adaptan a muchas clases de suelo y clima, incluso en condiciones extremas.
La competencia produce cambios dentro de la comunidad, así como entre individuos de la misma especie, lo que significa que el control dirigido a una mala hierba en particular puede facilitar que otras especies se hagan dominantes.
Tienen una alta variabilidad genética que las proporciona la habilidad de adaptarse rápidamente acondiciones hostiles.
Muchas crecen con rapidez y producen grandes cantidades de semillas o partes perennes que las proporciona una alta capacidad regenerativa.
A menudo las semillas tienen órganos que facilitan la distribución, y muchas conservan su fertilidad durante largos períodos de tiempo, incluso cuando son enterradas.
La germinación se hace de forma escalonada, con lo cual es difícil destruirlas con una sola labor.
En general, son más resistentes a las enfermedades y por lo tanto más aptas para competir con plantas de cultivo muy seleccionadas.
Hay un periodo crítico de competencia que es el espacio de tiempo en el que la presencia de las malas hierbas implica una pérdida de rendimiento y señala al mismo tiempo cual es el mejor momento de realizar la escarda. Las malas hierbas suelen interferir en los cultivos principalmente por competencia con los factores de crecimiento como la luz, el espacio, el agua, el aire y los nutrientes.
El acceso a la luz es el factor más importante en la competencia de las malas hierbas. Depende mucho del área foliar por lo que las de hoja ancha provocan mayores pérdidas que las gramíneas. La demanda de factores edáficos depende sobretodo del volumen desuelo ocupado por las raíces y la velocidad a la que se extrae el agua.

La composición de las comunidades de malas hierbas está influenciada por el clima y las interacciones entre el uso y las características del suelo. También influye la adaptabilidad de ciertas malas hierbas al entorno.
Por otra parte el uso de herbicidas es determinante en la composición de las comunidades de malas hierbas: proliferarán más aquellas especies resistentes a los herbicidas. Las medidas de control selectivo permiten que las plantas más fuertes sobrevivan. Cuanto más diversa sea lapoblación, más especies sobrevivirán, lo que ayudará a que se controlen unas a otras.
A través de la alelopatía se produce una influencia directa o indirecta de una planta sobre otra como consecuencia de la producción de compuestos químicos que liberan al medio ambiente; al lavarse las hojas con el agua de lluvia, exudada de las raíces o volatilizada de las hojas. Los compuestos alelopáticos actúan de forma directa o indirecta sobre otras plantas inhibiendo o estimulando su crecimiento, mediante microorganismos que juegan el papel de intermediarios. También hay plantas que producen alelosustancias que reducen la nitrificación. Los efectos alelopáticos también pueden observar se como resultado de la descomposición de los residuos de cultivos, ya que pueden formarse fenoles que inhiben el crecimiento de las plantas en condiciones anaerobias
La habilidad de las malas hierbas para colonizar muy rápidamente el terreno está directamente relacionada con sus mecanismos de reproducción y dispersión de las semillas. Para ello siguen una serie de estrategias:
Suelen forman gran cantidad de semillas incluso en condiciones adversas.
Poseen un ciclo vital corto. Algunas florecen en pocas semanas después de la germinación.
Tienen una gran capacidad de maduración de sus semillas aún cuando la planta haya sido segada con semillas inmaduras.
Pueden tener sistemas de diseminación muy eficaces como son la actividad humana, los animales, el viento, el agua, etc.
Su poder germinativo es muy alto. Algunas lo poseen incluso antes de madurar las semillas y otras lo conservan durante años siendo viables al cabo de los mismos.
Sus efectos de interferencia se miden principalmente en relación con la reducción del rendimiento de los cultivos como consecuencia de la competencia por el espacio y los nutrientes, también por emisión de sustancias alelopáticas y el posible cobijo de insectos parásitos y patógenos.