FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Daño en los cultivos por la Araña roja , (Tetranychus urticae)

Autor/a de la tecnología
Cultura Agraria
Institución que la publica
Cultura Agraria
Documento fuente
Ver documento original
Código de ficha
300136

Descripción de la Tecnología:

INTRODUCCIÓN: La araña roja es una de las plagas polífigas más recurrentes en nuestros cultivos y jardines cuando confluyen condiciones cálidas y sequedad ambiental. Puede atacar tanto a especies hortícolas, frutales como ornamentales. Si no se trata a tiempo los daños producidos pueden ser cuantiosos e incluso llevar a las plantas afectadas a la muerte

TAXONOMÍA:

Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Arachnida
Subclase: Acari
Orden: Prostigmata
Familia: Tetranychidae
Género: Tetranychus
Especie: T. urticae (Koch)

Sinónimos: Tetranychus telarius, T. bimaculatus

Nombre vulgar: Araña roja, ácaro rojo, arañuela, araña amarilla…

DISTRIBUCIÓN: En zonas subtropicales y templadas de todo el mundo, con querencia por los lugares cerrados como invernaderos o interior de las casas, pero también a cielo abierto, especialmente en aquellas regiones de climas suaves.

Morfología:
Huevos: Adheridos a los pelos de los nervios del envés de las hojas. Forma globosa a oblonga, lisos y de ±0,1 mm de diámetro. Tras la puesta su color es transparente a blanco, pero con el tiempo se va tornando naranja, cada vez más oscuro.

Adultos: Los ácaros son muy difíciles de ver a simple vista. La araña roja aparece como pequeños puntitos rojos sobre los órganos afectados. Par observarlos bien utilizaremos una lupa. Los adultos vienen a medir 0,5-0,6 mm. Los ejemplares machos tienen forma de pera y un color amarillento, mientras que las hembras son más redondas y de un rojo anaranjado. Los colores antes señalados pueden variar en función de la edad, estación del año o la planta de la que se alimentan. Otros posibles colores son: verde claro, verde oscuro,, marrón, rojo intenso... Presentan dos manchas dorsales laterales oscuras, a ambos lados del cuerpo. Las patas son más bien cortas.

Las arañas rojas inmaduras son más pequeñas, tienen la misma forma que los ejemplares adultos y su coloración es más tenue. Los estadios larvarios presentan tan solo 3 pares de patas, mientras que las ninfas ya tienen los 4 pares que caracterizan a todos los ácaros.

Biología: En regiones frías y durante el invierno, los ejemplares adultos entran en diapausa refugiándose en la corteza, las malas hierbas..... Ya entrada la primavera, con mejores temperaturas, salen al exterior y empiezan con la ovoposición. En zonas menos frías las generaciones se van sucediendo ininterrumpidamente aunque son más lentas cuando lentas en invierno.

La hembra deposita los huevos en el envés de las hojas, envueltos en una fila tela. Puede poner alrededor de 15 huevos al día, llegando hasta 120 huevos en su ciclo completo, que viene a durar 4 semanas. Las larvas eclosionan al cabo de 3-15 día, en función del clima. Mudan tres veces en un espacio de 5 días, con una pequeña fase de reposo antes de cada muda. En nuestras latitudes y al aire libre suele presentar de 6 a 10 generaciones al año. En invernadero o dentro de casa, muchas más. En verano los ciclos se acortan y las generaciones se desarrollan más deprisa.

Generalmente se encuentran en el envés de las hojas, aunque también las podemos divisar en el haz u otros órganos vegetales, como puedan ser los frutos., Suelen desarrollar una fina telaraña, muchas veces indetectable. Se dispersan por el viento, con la ayuda de dichas telas. También se pueden trasladar por medio de las personas, las herramientas o el material vegetal infestado.

Condiciones óptimas: Sus poblaciones “explotan” cuando se dan temperaturas cálidas sumadas a un ambiente seco. Con 28-32ºC y una humedad relativa por debajo del 50% pueden completar un ciclo en apenas 2 semanas. En condiciones de alta humedad o temperaturas bajas se produce una gran mortalidad de larvas y se ralentiza su desarrollo. Las lluvias o el riego por aspersión reducen notablemente las poblaciones.

Alimentación: Es una plaga cosmopolita y polífaga, que ataca a todo tipo de cultivos, tanto al aire libre como protegidos. La encontramos en frutales, cítricos, hortícolas, maíz, fresa, vid, ornamentales.... u hospedando en malas hierbas, al acecho de una oportunidad en cultivos más “suculentos”. Se alimenta de los contenidos celulares de las hojas que son penetradas con sus piezas bucales.


Hoja afectada por araña roja

Síntomas y daños: La araña roja es el ácaro de mayor importancia debido a los daños que causa en un gran número de especies vegetales de interés comercial, sobretodo en invernaderos. Los cultivos más afectados por esta plaga son: alubias (frijoles), pepino, algodón, pimiento (ají), lúpulo, soja, tomate, vid, berenjena, habas, cacahuete (maní), lechuga, melón, alfalfa, okra, papaya, grosellero, naranjo, clementino, limonero, sorgo, té...

Su alto potencial reproductivo en épocas cálidas y secas, que coinciden con la fase de mayor desarrollo de los cultivos, le permite causar enormes daños en un corto período de tiempo. Tanto las larvas como las ninfas y los adultos se alimentan en el envés de las hojas originando manchas diminutas en forma de puntos decolorados. Estos puntitos amarillentos se sitúan al principio alrededor de la nervadura central y las venas más grandes. Si el ataque persiste, las hojas se abarquillan y amarillean por completo. En determinadas especies, como los cítricos, pueden aparecer bultos en las hojas. Todo esto produce un importante descenso de la fotosíntesis. Las hojas parecen cloróticas y terminan por caer. La planta se debilita y puede llegar a un colapso total que signifique la muerte de la misma.

Sobre los frutos afectados aparecen manchas oscuras, dándole un apesto sucio que repercute directamente en la calidad. Los daños más serios se producen cuando los cultivos son jóvenes ya que son más vulnerables. Se produce, cuanto menos, un retraso en su desarrollo. En las plantas adultas provoca una reducción del rendimiento y la producción. En plantas ornamentales, un ligero ataque puede comprometer el valor comercial de los ejemplares afectados.

A simple vista solo podemos distinguir unos pequeños puntos rojos en el envés de las hojas, formando colonias envueltas por hilos de seda. Si queremos identificar correctamente a este ácaro deberemos ayudarnos de una lupa. Podremos observar a la T. Urticae en todos sus etapas del ciclo de vida, huevos, larvas, ninfas, adultos.... Si el ataque es importante, los hilos tejidos por la arañuela pueden cubrir hojas, órganos o plantas enteras.

Su modo de alimentación puede acarrear infecciones víricas, pero de momento no se han reportado daños serios por esta causa.

CONTROL La araña roja se “hace visible” cuando el ambiente se torna cálido y seco. La vigilancia debe incrementarse en verano y los días en los que la humedad relativa cae en picado. La detección precoz de los ácaro es importante de cara a un control exitoso de la plaga.

Buenas prácticas culturales

  • En plantas ornamentales, sobre todo las más sensibles y las de interior, conviene acertar con el emplazamiento, evitando los lugares secos y cálidos.
  • Hay que buscarles un lugar fresco, aireado, lejos de la calefacción.
  • La pulverización con agua clara de las plantas ayuda a prevenir ataques.
  • En cultivos al aire libre o en invernadero conviene eliminar las malas hierbas y destruir los cultivos previos si han sido infestados.
  • Conviene vigilar las parcelas colindantes, sobre todo las abandonadas, por si sirven de refugio a la plaga.
  • De debe llevar una correcta fertilización, evitando los excesos de nitrógeno.
  • Las barreras de protección contra el viento ayudan a disminuir la dispersión de este ácaro.
  • Las plantaciones regadas por aspersión no sufren ataques.
  • En días secos regar las plantas del jardín mojándolas con el agua de la mangera.
  • Limpiar el polvo de las plantas ya que ayudan a aumentar las poblaciones de la araña roja.
  • Los ácaros crecen en las plantas sometidas a estrés.
  • Las plantas vigorosas son menos susceptibles.
  • Las poblaciones de este ácaro pueden verse disminuidas por la lluvia, pero este factor no lo podemos controlar.


Lucha biológica 
Algunos de los enemigos naturales de la araña roja son:

  • Ácaros fitoseidos: Phytoseiulus persimilis, Amblyseius californicus y Neoseius californicus.
  • Antocóridos del género Orius.
  • Tisanópteros: Aeolothrips intermedius.
  • Dípteros cecidómidos y coleópteros estafilínidos (género Oligota).
  • Chinches depredadoras: Nesidiocoris tenuis
  • Otros: Conwentzia psociformis, Stethorus punctillum, Feltiella acarisuga....


Estos organismos contribuyen a reducir las poblaciones y ayudan a su control, pero no hacen desaparecer la plaga. En verano, incluso con la presencia de sus enemigos las poblaciones se pueden disparar cuando se dan las condiciones adecuadas ya que los depredadores y parasitoides reponden con crecimientos más lentos. Esta estrategia de lucha se debe combinar con otras. Los depredadores más usados a nivel comercial son el Phytoseiulus persimilis y el Amblyseius californicus de los que se venden preparados listos para ser liberados en cultivo.

Otros medios ecológicos: Los aceites minerales que se utilizan para el control de la cochinilla algodonosa en invierno matan también muchas de las arañas rojas que permanecen refugiadas en la corteza de árboles y arbusto caducifolios. Esto ayuda a reducir los posteriores ataques en verano. El espolvoreo con azufre puede frenar el crecimiento de las poblaciones de ácaros, pero no es muy efectivo ni duradero. Mas tratamientos:

  • Purín de ortigas.
  • Infusión de helechos diluidos en agua a principios de primavera.
  • Infusiones de ajenjo con silicato de sosa, en primavera y otoño.
  • Cola de caballo con jabón neutro.
La cebolla puede actuar como repelente.