FUNDESYRAM
Manejo de Suelo y Agua

Cultivos en franjas o callejones

Autor/a de la tecnología
Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) en Honduras y el Proyecto Sistemas de Información Científico Técnica del PESA en Honduras (SICT). Con las orientaciones técnicas de los Ing. Ángel Murillo Sánchez, Germán Flores, Luis Álvarez Welchez y Federico Rodríguez;
Institución que la publica
Publicaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Honduras · Honduras
Documento fuente
Manejo de suelo y agua; Tecnologías y metodologías validadas para mejorar la seguridad alimentaria en las zonas secas de Honduras. Año 2005 · 69-70-71-72-73 pág.
Código de ficha
100141

El cultivo en franjas o callejones, es el establecimiento de hileras de árboles de ciertas especies como la leucaena (Guaje, Huaxin, Barba de León) y el madreado (Madrecacao, Madrial, Mataratón), sembrados en curvas a nivel a intervalos de 5-7 metros, sembrando cultivos en los callejones entre las hileras.

Una vez establecidos los árboles se podan cada 2-3 meses, dependiendo de su crecimiento para reducir la competencia por la luz entre hileras y cultivos. Se utilizan sobre todo en combinación con cultivos de porte alto que compiten bien con las hileras por la luz. Las hileras de árboles sembrados en alta densidad, funcionan como barreras vivas para controlar la erosión y proporcionan abono verde, forraje y/o leña mediante las podas.

Son obras biológicas bastantes complejas que requieren de un buen ordenamiento de la finca y de bastante mano de obra. El objetivo principal de esta tecnología es la integración simultánea de árboles y cultivos anuales en el mismo campo y al mismo tiempo aprovechar el terreno disponible al máximo.

II. Condiciones ecológicas de las zonas en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas:

Altura:
La leucaena se adapta bien hasta alturas de 1200 m.s.n.m. y el madreado a alturas de 900 m.s.n.m, pero existen genotipos adaptados a zonas más altas que llegan a los 2000 m.s.n.m.

 Precipitación:
Crecen en zonas de más de 700 mm. De precipitación, pero en el caso de la leucaena prefiere zonas más húmedas. Se recomienda su cultivo para zonas con más de 1000 mm. Para evitar la competencia entre árboles y cultivos por la humedad del suelo. El madreado en zonas secas o semisecas, pierde sus hojas durante la época seca. Mucha humedad y el frío afectan el desarrollo del cultivo, quedando pequeño y amarillento, con el inconveniente que cuando se poda bajo esas condiciones retrasa su desarrollo.

III. Condiciones ecológicas de la finca o parcela en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas de la finca o parcela:

Textura del suelo:
La leucaena prefiere suelos francos y francos- arcillos; en suelos franco-arenosos hay evidencia de problemas con zompopos. El madreado se adapta a suelos arenosos y arcillosos bien drenados.

Profundidad del suelo:
El cultivo en callejones se recomienda en suelos profundos, hasta moderadamente profundos para evitar la competencia entre las raíces de los árboles con los cultivos.

Capacidad de infiltración:
Estas variedades crecen en suelos con buena y moderada infiltración. Las hileras solas no son efectivas como barrera viva, los residuos de la poda se ponen en la base para detener la erosión. Esta tecnología se recomienda para pendientes con más de 15% y en suelos de baja infiltración.

Drenaje de agua:
No toleran suelos mal drenados.

Presencia de piedras en la parcela:
Crecen moderadamente bien en suelos pedregosos.

Porcentaje de pendiente:
Para una mayor efectividad como barrera viva, se recomienda colocar los residuos de la primera poda del año, en la base superior de cada hilera para reducir la erosión. En pendientes fuertes, el efecto de sombra por las hileras en una distancia de 5-7 metros, puede afectar el cultivo y no se puede incorporar biomasa al momento de las podas. Es recomendable establecerlas en terrenos con poca pendiente y esto facilita la incorporación de la biomasa con el arado.

Fertilidad del suelo:
Se adapta a suelos pobres y degradados. En los suelos degradados el desarrollo es más lento. La leucaena en estos suelos requiere de fertilización inicial, sobre todo con fósforo, para fortalecer su crecimiento inicial. En los suelos fértiles el efecto de las hileras sobre el rendimiento del cultivo a corto plazo puede ser nulo o negativo. En general se recomienda el cultivo en hileras para terrenos degradados con rendimientos hasta 12qq/Mz. de frijol o 18 qq/Mz. de maíz. Con la incorporación de la biomasa se observa un aporte a la fertilidad del suelo.

Acidez del suelo:
El madreado tolera suelos moderadamente ácidos y neutros. La leucaena no tolera suelos ácidos (disminuye el crecimiento); la L. leucocephala y la L-salvadorensis, requieren un pH de más de 5.4, L. diversifolia de más de 4.9. Existen variedades más tolerantes.

IV. Condiciones requeridas en la finca para desarrollar la tecnología
 Insumos externos:
Se necesitan para ambas variedades 24 semillas a doble surcos en 1 metro lineal, alambre para cercar el área. Para la poda se necesitan machetes bien afilados.

Insumos internos y cantidades por área necesarias para implementar la tecnología:
Para la siembra de leucaena, se necesitan 50-80 gramos de semilla por cada 100 metros de hileras sembradas con 15-24 semillas por metro lineal. Para la siembra del madreado, se necesitan de 150-200 gramos de semilla por cada 100 metros de hileras sembradas con 15-24 semillas por metro lineal. Para ambas especies, el manejo de la poda requiere de bastante mano de obra.

Actividades para establecer la tecnología:
1. Trazar curvas a nivel empezando en la parte alta de la ladera.
2. Se realiza la limpia del terreno. Esta labor se estima en 12 D/H por una manzana.
3. Se marcan los surcos para la siembra de los árboles en no más de 5-7 metros de distancia, para producir suficiente material que se aplica al suelo en cada poda. Se necesitan 8 D/H para el surcado. En el caso de la leucaena, siembra directa de los árboles con semilla escarificada (60 grados °C por 3 minutos), con 2-3 semillas por postura y 5-7 posturas por metro lineal a doble surco. La siembra en bolsas y la siembra en doble surco requiere demasiada mano de obra.
El madreado se siembra en forma directa, la semilla remojada por 12-24 horas con 2-3 semillas por postura y 5-7 posturas por metro lineal, se necesita 4 D/H en 1 Mz.
5. Para ambas especies el control de malezas se realiza 3-4 veces durante el primer año, hasta que los árboles están bien establecidos. Para marcar los surcos de siembra de los árboles, se puede intercalar gandul en la hilera para un crecimiento más rápido y marcar el surco.
6. Se recomienda alternar hileras de estas especies con hileras de otras especies para mayor diversidad en el campo.
7. En zonas con lluvias erráticas se puede sembrar con estacas, sin embargo, las estacas tienen un enraizamiento más lateral y superficial, que aumenta la competencia con el cultivo en los callejones.
8. El control de los animales y del fuego es esencial para establecer los árboles, por lo que es necesario cercar el área.