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Manejo de Cultivos

Cultivo ecológico de hortalizas

Institución que la publica
Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
Documento fuente
Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 144-145 pág.
Código de ficha
300941

Descripción de la tecnología.
Cultivo ecológico de hortalizas.
Las hortalizas constituyen una fuente de alimentación muy importante no solamente por la cantidad de nutrientes que proporcionan sino también porque algunos de ellos como, por ejemplo, las vitaminas no se pueden obtener de otra fuente de alimentación, ni el organismo es capaz de sintetizarlas a partir de otros componentes.

La Siembra.
Durante el proceso de siembra lo que se hace es colocar las semillas en el suelo en unas condiciones determinadas para que germinen en el menor tiempo posible y la planta se desarrolle. La siembra puede hacerse en semilleros o directamente en el terreno de asiento dependiendo del tipo de planta de que se trate. Por ejemplo no necesitan transplante: zanahoria, achicoria, remolacha, acelgas, rábanos, espinacas, pepinos, guisantes. Necesitan transplante coles, escarola, lechuga, tomates, berenjena.

La germinación de las semillas depende de una serie de factores:
Internos
- Vitalidad: capacidad germinativa.
- Madurez fisiológica
.- Buen estado sanitario.

Externos o ambientales
- Clima: temperatura y humedad.
- Luz.
- Oxígeno.
- Suelo

La utilización de semilleros tiene una serie de ventajas:
- Permiten aprovechar el espacio ya que las plantas crecen muy juntas.
- Facilitan la labor de riego y la eliminación de malas hierbas.
- Permiten adelantar las cosechas ya que en el semillero se puede sembrar antes que las condiciones del exterior sean las adecuadas.
- Se pueden proteger las plantas durante los primeros estadios de desarrollo del frio, heladas, viento, lluvias…
- Permiten seleccionar para el trasplante las plantas más vigorosas.

Los semilleros pueden confeccionarse de muy diversas formas dependiendo también del número de semillas que se piensen poner o de plantas diferentes. En las zonas frías un tipo de semillero que resulta interesante es el de cama caliente.

En este tipo de semillero se aprovecha como fuente de calor la rápida fermentación que produce el estiércol de caballo, dado su alto contenido en celulosa, por la paja que normalmente lleva. Se elabora extrayendo la primera capa de tierra del lugar en el que se ubicará el semillero; se añade una capa de entre 15 – 20 cm. de estiércol de caballo y se aprieta. Por encima se vuelve a colocar la capa de tierra que se había extraído; después riega y a continuación se siembra y se hecha por encima una ligera capa de compost o de tierra vegetal.