FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

¿Cuál es la importancia de la semilla criolla?

Autor/a de la tecnología
Andreu Pol Salom
Institución que la publica
SIMAS · Nicaragua
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
300061

De la semilla surge la vida, es el primer paso para que crezcan las plantas que producen los alimentos. Las semillas existen desde que existen las plantas terrestres con floración.

Durante la historia de la humanidad la gente se ha alimentado de frutas y semillas; la mayor parte de la historia fue mediante las poblaciones nómadas, que recogían, cazaban y recolectaban, hasta que hubo un cambio en la historia de la humanidad, cuando se pasó de una vida nómada a una vida sedentaria; así nace la domesticación de las plantas.

Las plantas cultivadas descienden de las plantas silvestres que fueron domesticadas hace miles de años por las comunidades antepasadas.

Los investigadores señalan África como el lugar donde se origina el sorgo, justo la zona que hoy es Etiopía y Sudán.

El trigo de la harina se origina en la parte mediterránea, en Egipto se encontraron granos de trigo guardados en las pirámides.

En el sur asiático se originó el arroz y después se extendió por el resto del mundo, hasta el punto de que en Nicaragua forma parte del gallo pinto.

El maíz, uno de sus centros de origen se ubica en el sur de México, su domesticación fue hace unos 10 mil años.

El frijol, su origen es Mesoamérica. Son los dos granos básicos propiamente nativos.

En Nicaragua, trabajos realizados por el Herbario Nacional, el MARENA y la Universidad Nacional Agraria demostraron la existencia de un maíz emparentado, con el maíz silvestre y el actual, al encontrar en el Departamento de Chinandega al teocinte nicaragüense: Zea nicaragüenses

Los orígenes de las semillas son diversos y el intercambio ha llegado a unir diferentes cultivos, y la cultura del maíz se ha mezclado con todas las culturas de los granos básicos.

¿Cómo se mejora la semilla?
Las comunidades indígenas y campesinas domesticaron primero las semillas y luego al seleccionarlas las mejoraron año con año, de manera lenta y segura.

Este mejoramiento de las semillas se ha sostenido durante miles de años. La palabra sostenible se atribuye a lo que sobrevive al tiempo. Las semillas criollas descendientes de estas plantas domesticadas son sostenibles y diversas.

¿Por qué son diversas?

En el caso del maíz, son diversas porque había diferentes comunidades en toda Mesoamérica que sembraban su maíz, y a consecuencia de los desplazamientos se dio el intercambio de semillas desde tiempos ancestrales.

Hay cientos de variedades criollas en el Perú, en los Andes, que son un centro de origen secundario, lo que demuestra que hubo una comunicación entre Suramérica, Centroamérica y México desde tiempos ancestrales. Una planta que se extiende a mayor territorio encuentra nuevos ambientes a los que se adapta, formándose nuevas variedades. Así las variedades de maíz de Perú están adaptadas al altiplano, a más de 3,000 metros de altitud. Botánicamente se considera que todas las variedades del maíz descienden de una misma población ancestral original silvestre que fue domesticada y diversificada.

¿Por qué hay tantas variedades?
Las variedades se producen por selección y cruzamiento. La naturaleza es la que cruza y secciona las variedades y después las poblaciones humanas aprendieron a aumentar esta selección al escoger las mejores plantas para producir sus semillas.

La selección siempre es una mezcla de selección natural y selección dirigida por las personas. Las personas pueden seleccionar un variedad, pero si la naturaleza crea unas condiciones ambientales que la destruyen —un huracán, una plaga, una enfermedad, una sequía—, no va a sobrevivir.

Si seleccionamos una variedad de maíz con mayor rendimiento, mejor sabor y que además se adapta a las condiciones naturales, entonces va a sobrevivir; es decir, las semillas criollas que van seleccionando los campesinos son el trabajo mixto, en parte realizado por la naturaleza y el trabajo de la gente.

¿Quién es el dueño de las semillas?

Los campesinos, al mejorar las semillas, son socios de la naturaleza, no son autores como seres humanos al 100%, ni dueños al 100% de una semilla o de una planta; por tanto la semilla es colectiva de la humanidad y la naturaleza.

Las semillas criollas, por tanto, son propiedad colectiva de la humanidad asociada con la naturaleza, por lo que las poblaciones indígenas y campesinas tienen derecho a poseerlas, utilizarlas, aprovecharlas y mejorarlas

En Nicaragua existen más de 100 variedades criollas de maíz, en México hay mucha más diversidad, varios cientos de variedades; también en Perú, en África

El maíz es un buen ejemplo, porque es el símbolo de la agricultura en Nicaragua y la región mesoamericana, pero lo mismo sucede con las semillas de otras especies: el frijol, el ayote, el pipián, el tomate, el camote, las frutas,las plantas medicinales, existen más de 4,000 especies de plantas cultivadas en el mundo y dentro de cada especie, infinidad de variedades.