FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Cosecha de Caña en Verde

Autor/a de la tecnología
Mario Roberto Duran Ortiz/wikipedia
Institución que la publica
SAGARPA., Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. · México
Documento fuente
Tecnologías de Mitigación · 7 pág.
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
300060

La práctica tradicional en los ingenios azucareros para la cosecha de caña consiste en quemar la plantación para facilitar la recolección de los tallos. Sin embargo la quema de una sola hectárea de plantación de caña significa emitir a la atmósfera más de 160 kg de bióxido y monóxido de carbono. En época de cosecha las zonas cañeras tiñen sus cielos de tonos rojizos por la gran cantidad de humo y trozos de hoja quemada que el viento lleva a los pueblos cercanos ocasionando además problemas con el drenaje.

Al cosechar la caña en verde y evitar la combustión en los campos cañeros se ahorra agua, energía eléctrica y combustible, se reduce el impacto sobre la contaminación del agua y se protege el ambiente, a la flora y la fauna del agrosistema cañero.

Esta práctica permite la incorporación de materia orgánica al suelo incrementando el contenido de carbono, aumenta su fertilidad y promueve que con el tiempo se disminuya la dosis de fertilizante aplicado, además de ayudar a conservar mayor contenido de humedad en el suelo. La cosecha mecanizada de caña de azúcar representa una ventana de oportunidad tecnológica que no sólo reduce costos y hace más eficiente la operación de cosecha y entrega de caña al ingenio, sino que minimiza los impactos negativos al medio ambiente contribuyendo con la productividad de los ingenios y el mejoramiento del nivel de vida de los productores y habitantes de las zonas cañeras de México.

A través del Programa de Adquisición de Activos Productivos, la SAGARPA impulsa la cosecha en verde de caña de azúcar otorgando apoyos para la adquisición de cosechadoras implementadas para este fin. Con este programa se han dejado de quemar más de 152,000 hectáreas anualmente y se tiene la meta de llegar a 188,000 hectáreas en 2012. Se tiene estimado que estas acciones permitirán evitar arrojar a la atmósfera 430 mil toneladas de bióxido de carbono en el período.