Condiciones ambientales para poder cultivar orquídea Phalaenopsis
- Autor/a de la tecnología
- Manuel de Jesús Cortez Azenon
- Institución que la publica
- MAG, ENA, · El Salvador
- Documento fuente
- MANUAL PRÁCTICO DE PRODUCCIÓN Y MANEJO DE ORQUÍDEAS PHALAENOPSIS. · 14-15-16-17-18-19-20 pág.
- Código de ficha
- 300893
Descripción de la tecnología:
Condiciones ambientales
Las condiciones ambientales adecuadas favorecen sin lugar a dudas en un rápido crecimiento de la planta así también en una abundante floración, por tal razón se debe de prestar la debida atención a este detalle.
Los factores climáticos a considerar para el cultivo y desarrollo de las orquídeas mariposas o Phalaenopsis son los siguientes:
Temperatura
Es uno de los factores ambientales que juega un papel muy importante en el crecimiento y floración de esta orquídea. Prácticamente la temperatura es el factor limitante para cultivar Phalaenopsis en forma natural ya que el tamaño de la planta, la calidad y cantidad de flores, así también el número de floración por planta por año dependerá en gran medida de este factor climático.
En resumen, podríamos decir que para cultivar esta especie de orquídeas, debemos de seleccionar muy bien la zona o lugar especialmente si no contaremos con invernaderos equipados para modificar el clima.
Los requerimientos de temperatura dependen básicamente de las diferentes fases del cultivo, por ejemplo, para la aclimatación de vitroplantas es importante manejar una temperatura de 28ºC a 30ºC.
Manejando este rango se activa la reproducción celular provocando que la pequeña planta desarrolle rápidamente sus estomas los cuales son muy escasos dentro del frasco. En condiciones de temperatura adecuada también se acelera el proceso de fotosíntesis estimulando rápidamente el desarrollo y crecimiento del sistema radicular el cual es utilizado para la absorción de agua y nutrientes.
En la fase de crecimiento o desarrollo vegetativo el requerimiento de la temperatura oscila entre los 25ºC a 28ºC, rango que permite tener siempre un crecimiento activo de hojas y tallos así como de raíces. Bajo estas condiciones, generalmente el tiempo que tarda la planta desde la aclimatación hasta alcanzar el desarrollo optimo para la estimulación de la flor es de 12 a 14 meses, si la temperatura no ha sido la favorable, este periodo puede alargarse hasta arriba de los 25 meses, situación que no es conveniente ya que se elevan los costos y disminuye la calidad de la planta.
La etapa de floración se inicia a partir de los 17 a 18 meses de edad y esta se ve estimulada con la reducción de la temperatura. Se ha observado que en rangos 28°c a 35°c la floración de la Phalaenopsis es muy escasa y mala calidad. En El Salvador la condición térmica disminuye considerablemente en los meses de noviembre, diciembre y enero, época en la cual se puede estimular la floración específicamente en aquellas zonas comprendidas entre los 800 a 1200 msnm. Llegando a registrarse bajas entre los 5° a 10°C y si no hay control de la temperatura en estos meses, es común observar que plantas en la etapa de desarrollo se estimulan a floración, lo cual es negativo ya que la planta deja de crecer por mantener la flor provocando un gasto de energía por mantener la flor y como las plantas están muy pequeñas ya no tienen un valor comercial para el mercado.
Cuando las plantas han alcanzado su talla comercial estas pueden estimularse o inducirlas a la floración manejando o sometiendo los lotes de plantas a rangos de temperatura entre los 16 a 22ºC por un periodo de tiempo de 60 a 80 días; esto siempre y cuando las plantas tengan de cuatro a cinco hojas bien desarrolladas (De 20 a 25 cm longitud).
En síntesis el manejo del factor temperatura influye grandemente en el desarrollo de las diferentes fases de esta epifita y por tal razón es importante separar nuestras orquídeas según la edad, etapa y tamaño; lo anterior se realiza con el objetivo de adicionarles a cada lote la temperatura adecuada y así obtener uniformidad de los lotes, ya sea en el desarrollo o en la floración.
Humedad relativa
La humedad relativa (humedad del ambiente) al igual que la temperatura, influye en el crecimiento y floración de las Phalaenopsis. En la fase de aclimatación esta debe de mantenerse en un rango de 70% a 80% ya que en esta edad las orquídeas aun no han desarrollado en sus hojas los estomas y esto se debe a que ellas han vivido dentro de un frasco en donde la humedad relativa es constante y también todos sus nutrientes están cien por ciento disponibles en el medio y la plántula no necesita sintetizar carbohidratos. Si la humedad relativa disminuye, se corre el riesgo de muerte por deshidratación y si sobrepasa de 80% se proliferan los daños por hongos.
En la fase de desarrollo las plantas requieren una reducción en la humedad relativa y se requiere del 60% a 70%. Para proporcionar esta condición, será necesario equipar el invernadero con un sistema de riego nebulizado y activarlo siempre que el higrómetro indique una baja de humedad relativa.

Higrometro y termometro indicando 60% de humedad relativa y 20°C de temperatura. Condiciones óptimas dentro del invernadero para la estimulacion de flores
Generalmente el riego por neblina dura más o menos de 20 a 30 segundos y se pueden estar activando de unas 3 a 4 veces por día.
Si la humedad sobrepasa del 80%, existen riesgos de perdidas por pudrición de raíces; en este caso hay que equipar el invernadero con ventiladores o se le debe de construir paredes con cortinas, las cuales se deben de levantar para que circule el aire y disminuir la humedad relativa.
En la etapa de floración las plantas no requieren una elevada humedad relativa y su rango puede andar entre 50% y 60%. Este factor climático influye en el crecimiento vegetativo ya que actúa como un regulador de la temperatura y las raíces pueden absorber el agua que circula en la atmósfera. Por tal razón es importante mantener una humedad relativa adecuada, esto favorecerá a un rápido desarrollo de las plantas y ha obtener flores de buena calidad.
Intensidad lumínica
Al igual que los dos factores antes mencionados, la intensidad lumínica influye directamente sobre las diferentes fases de desarrollo de las orquídeas mariposas por lo que se debe tener ese cuidado.
En la fase de aclimatación es importante mantener una adecuada intensidad de luz, ya que las plantitas son muy delicadas debido a que se han desarrollado a una intensidad no mayor de los 1000 lux; por lo tanto, una intensidad arriba provocaría rápidamente deshidratación y quemaduras de las hojas provocando su muerte.
Después de aclimatar las plantas (tiempo que dura más o menos de 3 a 5 meses) se debe de incrementar la intensidad a un rango de 3000 a 4000 lux. Lo anterior se consigue construyendo el techo del invernadero con lámina traslucida o lechosa de color blanco y sobreponerle una tela de sarán color negro de 80%. Si se necesitara bajar la intensidad, se deberá incrementar el porcentaje de la tela o poner doble película.
Las paredes del invernadero pueden construirse con sarán de 40% a 60% o con tela anti-insectos de color blanco.
El efecto de la radiación se notará visualmente al observar amarillamiento en las hojas que posteriormente se convierten en quemaduras, también como primer signo las hojas pasan de color verde oscuro a un color rojizo y se detiene el crecimiento.

Generalmente este fenómeno ocurre en intensidades mayores a los 8000 lux; por lo contrario las hojas expuestas en menor intensidad crecen alargadas y débiles siendo estas más sensibles a los ataques de plagas tales como babosas y gusanos cortadores.
Para la etapa de floración la intensidad debe manejarse de 5,000 a 6,000 lux para zonas comprendidas entre los 400 a 600msnm y para ello se debe de poner en el techo (ya sea de lamina traslucida o plástico) una tela sarán de 50% a 60%. Para zonas más altas (800 a 1200msnm) se puede manejar una intensidad entre 10,000 a 15,000 Lux.
Es importante estar observando a diario las plantas, y al ver cualquier anormalidad se pueden tomar rápidamente decisiones correctivas. Si la intensidad es muy baja, la floración Será muy escasa y la calidad de la flor bajara considerablemente; bajo estas condiciones es común de observar en las plantas que el pedúnculo crece débil y deformado; al ocurrir tal fenómeno se debe de hacer las correcciones pertinentes e implementar el uso de tutores para ayudar a que la inflorescencia se mantenga erecta de lo contrario esta se doblara disminuyendo la presentación.
Viento
Este factor tiene incidencia directa en la modificación de la temperatura, humedad relativa y absoluta (humedad del sustrato), por tal razón las orquídeas Phalaenopsis deben de cultivarse bajo invernaderos. El viento es el vehículo que transporta muchas plagas y enfermedades, reseca el sustrato rápidamente; además causa daños mecánicos los cuales pueden ser la puerta para muchos patógenos.
Lluvia
En El Salvador por lo general se tiene un promedio de precipitación pluvial de 2,500mm por año los cuales son registrados durante los meses de mayo a octubre y con frecuencia se tienen periodos de lluvia de hasta 15 días en donde se acumulan más de 1,500mm. Bajo estas condiciones estas plantas no tolera la humedad y se ha comprobado en nuestro país que al cultivar Phalaenopsis sin la protección de techos estas se enferman rápidamente tanto del follaje como de la raíz y en pocos días mueren debido a que se proliferan enfermedades fungosas y bacterianas debido al incremento de la humedad relativa y absoluta del sustrato lo cual asfixia las raíces.
Fotoperiodo
Al parecer la Phalaenopsis se ve estimulada a floración cuando hay días cortos (10 horas luz), por tal razón en El Salvador se observa que en los meses de noviembre a enero hay una abundante floración mas sin embargo si no le falta la nutrición y hay buenas condiciones la producción de flores es todo el año.
En la propagación por tejido el fotoperiodo juega un papel importante para el desarrollo y crecimiento vegetativo, por tal razón en esta etapa se manejan días largo (16 horas luz/ día), si el fotoperiodo disminuye, la multiplicación y el crecimiento son lentas.
Los buenos resultados en el cultivo invitro de esta orquídeas dependerán en gran magnitud del manejo y aporte de las condiciones ambientales antes estudiadas, por lo que se recomienda que se tomen en cuenta al emprender cualquier proyecto de propagación y desarrollo de esta epifita.