FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

¿Cómo seleccionar y manejar los sistemas agroforestales?

Autor/a de la tecnología
J.Beer, M.Ibrahim, E.Somarriba, A.Barrance, R.Leakey
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Código de ficha
700008

Si es ventajoso o no utilizar un sistema agroforestal en lugar de reforestación pura, dependerá de los objetivos del agricultor, de las características del sitio (suelo, clima, etc.), de las condiciones socioeconómicas del agricultor (p. ej., disponibilidad de mano de obra, terreno, efectivo); de las características de las especies involucradas (árboles y cultivos) y del manejo de los dos componentes.

Generalmente dividimos los sistemas agroforestales en sistemas agrosilviculturales (árboles con cultivos) y sistemas silvopastoriles (árboles con animales). Los sistemas agrosilvopastoriles, los cuales son más complejos dado que incluyen árboles, cultivos agrícolas y animales, también son comunes en América Central.

La integración de árboles, cultivos y animales en estos sistemas agroforestales puede ser espacial y/o temporal. En la integración espacial, se cultiva al mismo tiempo diferentes especies, con la intención de maximizar el uso del agua, nutrientes y luz pero hay que manejar la competencia entre los componentes. Ejemplos de combinaciones espaciales, muy conocidos en América Central, son las plantaciones de árboles maderables con cultivos perennes como el café o el cacao. Aún más comunes son las combinaciones de estos cultivos perennes con árboles de servicio que no dan productos comerciales, o si los dan, son de poco valor; más bien son plantados para dar sombra al cultivo principal (p. ej., para cacao), fijar nitrógeno, etc. En la integración temporal, se intenta escalonar en el tiempo el uso de los recursos por los diferentes componentes: tal es el caso de árboles y cultivos sembrados en diferentes meses o inclusive en diferentes años.

Ejemplos de combinaciones temporales incluyen el sistema Taungya, y el pastoreo de plantaciones forestales desde que los árboles están bien establecidos hasta que se cierran sus copas.
Las clasificaciones son útiles, por ejemplo, para equilibrar los objetivos de producción arbórea con las necesidades de los cultivos asociados. En la práctica, hay una enorme diversidad de sistemas que han sido desarrollados en respuesta a las condiciones particulares de cada sitio (p. ej., suelo, clima y situación económica de los agricultores), incluso a nivel de parcela. Por ello no es aconsejable preparar recetas estrictas sobre dónde y cómo manejar los árboles en sistemas agrícolas, dado que es esencial primero conocer las condiciones particulares de cada sitio y luego adaptar los sistemas de interés a estas condiciones.

Por tanto, debemos usar listas de criterios para ayudarnos a tomar decisiones en cada caso en base de los objetivos de los agricultores y la información local, en concreto a:

  • la selección de las especies agrícolas y arbóreas;
  • los espaciamientos de cultivos y árboles;
  • la secuencia de siembra (p. ej., al mismo tiempo o escalonado);
  • El manejo de los componentes agrícolas y forestales.
Al aconsejar a los que quieren plantar (o cuidar) árboles en fincas debemos utilizar estas listas de criterios, y tener en cuenta las ventajas y desventajas de las diferentes opciones, para reflexionar sobre cuáles son los principales factores necesarios para lograr el éxito con la siembra de árboles con cultivos.