¿Cómo preparar extractos con propiedades repelentes, o abonos líquidos?
- Autor/a de la tecnología
- Desconocido
- Institución que la publica
- Eco-agricultor (SITIO WEB) · Desconocido
- Documento fuente
- Plantas o hierbas aromáticas y medicinales
- Código de ficha
- 200658
Los extractos vegetales nos servirán de válidos substitutos de costosos productos químicos que no son nada buenos para la fertilidad de la tierra ni para nuestra salud.
Podemos preparar extractos para diversas funciones: repelentes, incluso para obtener valiosos abonos líquidos que reforzarán la vida del suelo y potenciarán el efecto de los abonos sólidos que añadimos al terreno (compost, estiércol, humus…). Todos estos productos los podemos obtener con plantas que están en la naturaleza al alcance de nuestra mano, incluso algunas de ellas están malconsideradas como “malas hierbas”.
Hay tres formas de preparar extractos vegetales:
- INFUSIÓN: Sumergir la planta en agua fría y poner a calentar a fuego suave, cuando el agua empieza a hervir parar el fuego, tapar y dejar macerar hasta que enfríe, después filtrar.
- DECOCCIÓN: Dejar en remojo la planta en agua templada durante 24 h., luego poner a calentar y se deja hervir 30m a fuego lento y con la tapa puesta, no hay que levantar la tapa hasta que no haya enfriado… luego filtrar.
- EXTRACTO FERMENTADO: Poner a macerar la planta, previamente troceada con tijeras, en agua durante unos días (de 5 a 30 días), según la temperatura ambiente y el tipo de planta que vayamos a usar. Tenemos que remover el preparado cada día durante unos minutos para oxigenar la mezcla. Al remover, tenemos que observar el momento en el que dejan de salir burbujas de fermentación, cuando eso pase hay que trasegarlo lo antes posible, si no empezará el proceso de putrefacción. El extracto final no huele bien, la verdad, pero tampoco tiene que oler pútrido… el olor es comparable al de la orina de una vaca sana.
CONSEJO: Es recomendable utilizar agua destilada o de lluvia para todos los preparados, incluso la infusión y la decocción, ya que las aguas calizas o con nitratos taponan los estomas de las plantas e impiden una buena absorción de substancias en el agua.