Como podemos reproducir los coccinélidos en nuestras fincas
- Autor/a de la tecnología
- monografias.com
- Institución que la publica
- monografias.com
- Documento fuente
- Reducción de la huella del carbono en la cría de insectos benéficos en la agricultura
- Código de ficha
- 500523
Descripción de la tecnología: Como podemos reproducir los coccinélidos en nuestras fincas
Con el objetivo de contribuir a la disminución del riesgo de contaminación de las aguas y el medio ambiente, a la producción sostenible de alimentos, a la protección y mejora de la biodiversidad, a su conservación y a que no existan residuos de plaguicidas en los alimentos y dada la necesidad que tienen los agricultores de controlar las plagas que dañan sus cultivos, se diseña una tecnología para la reproducción de insectos benéficos (Milánet al.,2006), de manera tal que los propios productores aprendan a criar o reproducir los que necesiten, de acuerdo al tipo de plaga, en las cantidades que precisen y poder liberarlos en el momento más oportuno para sus intereses, sin depender de las producciones externas y utilizando los agentes biológicos autóctonos existentes en sus propias áreas, como organopónicos, huertos, fincas, hidropónicos, jardines, parcelas y patios.
Para iniciar la cría se necesita de jaulas, insectarios o casas con tres divisiones o cubículos, con puertas en cada una de ellas, que cierren herméticamente y que permitan la entrada de los envases donde se siembran las plantas.
Materiales y Métodos
Dimensiones de la jaula
El tamaño de las jaulas puede variar, pero se recomiendan las de 1,76 metros (m) de largo por 0,43 m de ancho y 1,30 m de altura.
Materiales a utilizar para la construcción de las jaulas
Su estructura puede ser de madera, varillas de hierro u otras alternativas de las cuales dispongan los agricultores. Pueden forrarse con diferentes tipos de mallas, siempre y cuando el diámetro del orificio de las mismas sea lo más tupido posible, para evitar la salida de los artrópodos que se vayan a reproducir, o la entrada de algunos que no sean de interés.
El techo puede ser de guano, nylon o ambos combinados, aunque debe tenerse en cuenta que el agua de lluvia no debe entrar a la misma para evitar la muerte de los insectos y la pudrición de las plantas.
Las patas deben quedar separadas del suelo 50 ó 60 centímetros de altura para facilitar la manipulación diaria. Es conveniente suministrarle en la base grasa o petróleo para aislar a las hormigas u otros organismos no deseados.
Ubicación de la jaula
Las jaulas han de ubicarse en lugares frescos, preferiblemente debajo de árboles, arbustos o casas rústicas con techo de guano.
Procedimiento en la jaula
Para la reproducción de los áfidos o presas que han de servir de alimento a los coccinélidos durante su fase larval y adulta, se pueden utilizar diferentes plantas como frijol, habichuela, pepino, rábano, papa, maíz, crotón y otros.
Las plantas se pueden cultivar en diversos tipos de envases desechables o en bolsas de polietileno, y se sembrarán semanalmente para mantenerlas de manera escalonada, garantizando así la reproducción de los áfidos o presas. El proceso se inicia con la ubicación de ocho plantas infestadas con áfidos de cualquier especie, o esperar a que las plantas cultivadas tengan suficiente follaje para ser infestadas.
La infestación provocada, se realizará colocando ramitas infestadas encima de las plantas sanas ubicadas en el primer cubículo.
Cuando exista alta infestación en las plantas de la jaula, se trasladarán cuatro de ellas hacia la segunda división, donde se llevará a cabo la cría de las cotorritas provenientes del campo y se rellenará la primera división con nuevas plantas para sustituir a las que se extrajeron.
Se debe mantener un chequeo diario de las plantas incluyendo el riego, la limpieza de cada cubículo y de la jaula en general. Ya establecida la cría de los áfidos, se puede iniciar la reproducción de los coccinélidos
para lo cual se colectarán cinco o más individuos, y este número dependerá del objetivo de la cría, ya sea para comercializarlas o para el control de las áreas infestadas. La especie a reproducir, se colectará en áreas cultivables, en cualquiera de las formas de desarrollo, ya sean huevos, larvas, pupas o adultos.
Durante la captura y el traslado de las cotorritas desde el campo, pueden utilizarse diversos envases siempre y cuando posibiliten la aireación de los insectos. Sobre las plantas infestadas ubicadas en la segunda división de la jaula, se colocarán las cotorritas capturadas.
Pasados dos o tres días y una vez observadas las puestas de huevos, se trasladarán estas plantas del segundo al tercer cubículo para que en él se desarrollen las larvas. Se velará porque no vayan adultos hacia el otro cubículo, y nuevamente se trasladarán plantas infestadas de la primera división a la segunda, para continuar el ciclo.
Durante el proceso productivo, después del tercer cambio, los adultos que queden en el segundo cubículo se liberarán.
Es importante mantener plantas infestadas con áfidos en la tercera división para proporcionarles alimentos a las larvas que emerjan. Una vez que las larvas completen su ciclo, se obtendrán las pupas y posteriormente los adultos.
Resultados
Liberación
La liberación de los coccinélidos o cotorritas, debe realizarse en horas tempranas de la mañana, es decir entre 7:00 y 7:30 de la mañana o después de las 4:30 de la tarde. Pueden realizarse en cualquiera de las fases biológicas del insecto, sin embargo en el caso de las fases en que se adhieren a las hojas, es decir huevos y pupas, se deben extraer dichas hojas y colocarlas cerca de las colonias de la plaga que se quiere regular en el campo, de forma tal que no le incidan los rayos solares.
Las larvas para la liberación deben tener 7 días de nacidas, con un tamaño aproximado de medio centímetro.
Transportación
Para la transportación al campo pueden utilizarse frascos, pero si se liberan larvas o adultos, es importante suministrarles alimento natural como hojas o tallos de plantas infestadas con áfidos.
Cantidades a liberar
·Cuando se trata de plantas pequeñas y aisladas, con una infestación baja, se deben liberar uno o dos adultos o larvas por planta.
·Cuando se trata de plantas pequeñas y aisladas, con infestación alta, se deben liberar cinco o más individuos por planta.
·Cuando más del 50 % de las plantas se encuentren infestadas, se liberará un adulto o tres larvas por metro cuadrado.
Con el objetivo de llevar un control de la actividad que se realiza, el agricultor debe registrar en una libreta algunos datos de interés como son la fecha de liberación, la fase o estudío del insecto liberado, la cantidad, el cultivo y la plaga a controlar.
Leer más: http://www.monografias.com/trabajos106/reduccion-huella-del-carbono-cria-insectos-beneficos-agricultura/reduccion-huella-del-carbono-cria-insectos-beneficos-agricultura.shtml#ixzz3zzZcPIUX