FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Cómo hacer un semillero

Autor/a de la tecnología
GRAMA
Institución que la publica
GRAMA · España
Documento fuente
Las semillas, manual de instrucciones · 8,9 pág.
Código de ficha
301296

Descripción de la tecnología:
Para las hortalizas que se recomienda sembrarlas en semilleros o macetas antes de llevarlas a la parcela de cultivo (tomates, lechugas, pimiento.), no hace falta comprar multitud de semilleros, etiquetas, macetas... simplemente reutilizando materiales que tenemos en nuestra propia casa, en los mercados y tiendas vecinas, podemos empezar a preparar las semillas que nos apetezca cultivar.

Cualquier tipo de envase es válido. Para semilleros, cualquier tipo de bandeja plana, como las cajas de pescado, cajones o cajas pequeñas de madera, tupperwares, typpers, tarteras de plástico... Para sustituir las macetas nos vale con lavar y cortar los bricks. Nunca olvidar hacer los agujeros al recipiente para facilitar el drenaje del agua
Una vez tenemos el envase, los siguientes pasos son los siguientes:

1. ¿Qué sustrato utilizamos?: lo ideal es mitad arena de río y la otra mitad materia orgánica (tierra negra), sino con esta última valdría.

2. ¿Cuánto debemos enterrar la semilla?: pues cerca de 1 cm aproximadamente, aunque si el tamaño de la semillas es muy grande (tipo calabaza, calabacín...) hundimos los mismos cm que tiene la longitud de la semilla.

3. ¿Cuánta cantidad de semilla siembro?: tengamos en cuenta que no todas las semillas germinan, por lo que se deben de repartir homogénea mente por el sustrato, ya sea haciendo nosotros los agujeros con el dedo o repartir las se millas y posteriormente echar una capa de tierra por encima. Aunque, en el caso de semillas grandes (calabacín, pepino...) es mejor plantar una o dos semillas, bien profundas en macetas. Y en el caso de semilla pequeña (lechuga, cebolla...) utilizar el segundo método.

4. ¡¡¡¡REGAR!!!! Muy importante, si no tenemos pericia aún para realizarlo con regadera, es mejor usar un pulverizador para evitar remover las semillas con grandes chorros de agua. Una vez realizada la siembra, se etiquetan los semilleros para no confundirnos, con un rotulador tipo “eddin”. Para ello, por ejemplo, se pueden reutilizar trozos de brick, CD viejos o cualquier cosa de plástico o metal que se nos ocurra como etiqueta. Pondremos el nombre de la hortaliza, si pertenece a algún tipo de variedad y la fecha en que se ha sembrado.

En cuanto empiecen a germinar, muchas veces, sobre todo al principio, puede que tengamos que hacer un aclareo de las plántulas si hemos echado mucha demasiada semilla. El aclareo es importante para evitar enredos y facilitar su crecimiento. Aunque es un trabajo muy costoso, estas plántulas que entresacamos pueden plantarse en otros recipientes si queremos aprovecharlas.

A continuación os mostramos algunos consejos y observaciones para mantener las condiciones ideales en el semillero:
• Evitar el sol directo y las corrientes de aire. No les convienen los golpes de calor o frío.

•Limpieza eficaz de los recipientes para evitar hongos. Si consideras que algunos están muy sucios utilizar lejía o desecharlos.

• Crear un mini-invernadero: con un plástico polietileno (film transparente), tarros de plástico o cristal encima del semillero. Levantar de vez en cuando (sobre todo los de cristal ya que no dejan pasar el oxígeno) y regar cuando veamos que la condensación ha bajado.

• Pulverizar los ejemplares (nebulización o fina lluvia) para mantener atmósfera húmeda.
• Recipiente con guijarros. También la arena facilita la aireación y el drenaje.

• Utilizar estiércol si hacemos semilleros profundos, ya que nos garantiza calor en su descomposición, es lo que se denomina camas calientes.

• Si las plantas crecen demasiado espigadas es un indicador de falta de luz.