¿Cómo hacer hidroponía en casa?
- Autor/a de la tecnología
- Guillermo A. Guzmán Díaz.
- Institución que la publica
- Ministerio de Agricultura y Ganadería, San José, C. R. MAG. · San José, Costa Rica
- Documento fuente
- Hidroponía en casa, 2004
- Síntesis elaborada por
- Juan Carlos Argueta Amaya, FUNDESYRAM
- Código de ficha
- 300086
¿QUÉ HORTALIZAS SE UTILIZAN PARA LA PRODUCCION HIDROPONICA?
Entre las hortalizas que pueden utilizarse, son comunes las siguientes familias: Solanáceas (tomate, chile, berenjena, papa), Liliáceas (cebolla, ajo, cebollín, puerro), Crucíferas (nabo, repollo, coliflor, brócoli, berro), Cucurbitáceas (pepino, ayote, melón, sandía), Umbelíferas (culantro, apio, perejil y zanahoria), Compuestas (Lechuga).
Hortalizas más frecuentes en cultivo hidropónico y su rendimiento
UBICACIÓN DE LA HUERTA:
La idea primordial es aprovechar todos aquellos espacios de la casa, patio, terrazas e incluso techos, que en este momento no se utilizan y que pueden ser productivos. Entre las condiciones que tienen que tomarse en cuenta están:
- El lugar escogido, debe estar protegido del paso de animales domésticos y de niños pequeños, que de alguna forma puedan causar daños
- La zona en cuestión debe contar con 6 horas como mínimo de exposición a la luz solar por día, preferiblemente las primeras horas de la mañana
- No debe haber obstáculos como árboles o construcciones cercanas que den sombra a la zona que se pretende como área de producción, por el tiempo antes mencionado
- Evitar lugares muy ventosos, pues los vientos muy fuertes pueden causar serios daños a las plantas, ya sea desecándolas o rompiendo hojas y ramas.
SUSTRATOS ORGÁNICOS QUE SE PUEDEN UTILIZAR:
Comunes son la granza de arroz, la fibra de coco, el carbón vegetal y la cáscara de macadamia; todos materiales biodegradables, o sea que se van descomponiendo poco a poco con el tiempo. Relativamente no duran mucho tiempo si son comparados con los sustratos inorgánicos; principal inconveniente si se pretende establecer una producción comercial continúa a largo plazo. Además, deben de lavarse y desinfectarse muy bien para eliminar toda clase de residuos junto con los microorganismos que causan pudriciones. Debe prestarse especial atención a la fibra de coco, básicamente en dos aspectos: en primer lugar, debe lavarse muy bien debido a que mantiene cierta cantidad de otras sales (alteran la conductividad eléctrica) y en segundo lugar, debe almacenarse en lugares frescos, claros y ventilados, debido a que le gusta mucho a las babosas. Por su parte, la cascarilla de arroz también debe lavarse muy bien para eliminar, en este caso, la puntilla (harina), granzas enteras y los residuos de herbicidas.
Plantas de apio creciendo en carbón vegetal como substrato
SUSTRATOS INORGÁNICOS:
La piedra volcánica, roja o negra, piedra pómez, arena de río, arenón, piedra "quintilla" y otras, son materiales mucho más duraderos que los orgánicos. Tienen también la ventaja de ser más fáciles de desinfectar, pero su inconveniente es el manejo, debido al peso. Se puede sembrar en forma directa o indirecta según el cultivo seleccionado. Consulte el cuadro 1 y siga las recomendaciones en cuanto a las distancias de siembra. En siembra directa moje con suficiente agua el sustrato después de sembrar para asegurar la germinación, y manténgalo húmedo los días siguientes.
Normalmente se realizan 2 aplicaciones de la solución nutritiva; la primera entre las 6 y 7 de la mañana y la segunda, alrededor del medio día. Es preferible dirigir la aplicación a la zona de las raíces y no al follaje; utilice entre 2 y 5 litros de solución nutritiva por metro cuadrado por día. La cantidad requerida depende del estado fenológico (etapa de desarrollo) de la planta y de las condiciones climáticas. Plantas muy pequeñas en días fríos o nublados requieren poco volumen, todo lo contrario ocurre con plantas adultas o en producción en épocas muy soleadas.
En la época seca, es conveniente hacer riegos adicionales, uno o dos por semana únicamente con agua, no solo para mantener hidratadas las plantas, sino también para diluir las sales minerales que se van acumulando en el sustrato, ya sea por efecto de la absorción de agua que realizan las plantas, como por la mayor evaporación debido a las condiciones climáticas. De no corregirse a tiempo, tal acumulación podría causar toxicidad y manifestarse con la marchitez de los cultivos. En invierno, la lluvia lava los excesos y el problema no se presenta.
El sustrato seleccionado se coloca en contenedores impermeabilizados, normalmente con una cobertura plástica, preferiblemente de color negro, de 6 a 8 milésimas de pulgada. Además debe hacerse un drenaje o pequeño agujero de 0,5 a 1 centímetro del fondo, al frente del contenedor, el cual evacuará el exceso de solución y sobre todo de agua que se acumula en la época lluviosa; los detalles se tratan en la sección referente a la construcción del contenedor.