Cero labranza ..
- Autor/a de la tecnología
- Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) en Honduras y el Proyecto Sistemas de Información Científico Técnica del PESA en Honduras (SICT). Con las orientaciones técnicas de los Ing. Ángel Murillo Sánchez, Germán Flores, Luis Álvarez Welchez y Federico Rodríguez;
- Institución que la publica
- Publicaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Honduras. · Honduras
- Documento fuente
- Manejo de suelo y agua; Tecnologías y metodologías validadas para mejorar la seguridad alimentaria en las zonas secas de Honduras. Año 2005 · 37-40 pág.
- Código de ficha
- 100134
Es la siembra de plantío directo, sin roturar el suelo, es decir sin arar el terreno. Esta tecnología consiste en la siembra directa a chuzo de cultivo de granos básicos: maíz, frijol, sorgo, soya y otros. (Chuzo: Instrumento manual construido con punta de metal acoplada a una vara de madera que sirve como soporte para hacer el agujero).
Cuando se inicia el ciclo de siembra los productores pican los rastrojos de la cosecha anterior y los distribuyen uniformemente sobre el terreno, luego siembran el cultivo (maíz, frijol o maicillo), haciendo un agujero con el chuzo únicamente en el sitio donde van a ser ubicadas las semillas, de tal manera que permita la entrada de luz, aire y humedad para el normal desarrollo de las plantas, utilizando distanciamientos entre posturas y surcos apropiados, luego las malezas que emergen en el terreno son controladas generalmente con un herbicida de contacto (algunos productores las controlan en el mismo momento que pican los rastrojos con herbicidas o en forma manual).
Como la cero labranza es un tipo de siembra que se hace directamente en el suelo sin labranza previa, también se le conoce como siembra directa. Se debe combinar en laderas con otras tecnologías: siembra al contorno, no-quema y manejo de rastrojos como cobertura. De esta manera, se disminuye el efecto directo de las gotas de lluvia y de la escorrentía sobre el suelo, por consiguiente, reduce la erosión y mejora la infiltración. Además protege la estructura y la macro fauna del suelo. Especialmente, la siembra directa reduce mano de obra y aumenta la disponibilidad de humedad para los cultivos.
II. Condiciones ecológicas de las zonas en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas:
Altura:
Se puede utilizar en todas las alturas.
Precipitación:
La labranza cero o siembra directa da más flexibilidad a la época de siembra. En zonas secas se puede sembrar con las primeras lluvias, en zonas húmedas se puede sembrar al establecerse el invierno.
III. Condiciones ecológicas de la finca o parcela en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas de la finca o parcela:
Textura del suelo:
Se puede utilizar en todo tipo de suelo, siempre y cuando el suelo no esté compactado. En suelos muy compactados es mejor hacer por un año una labranza o sembrar cultivos de cobertura con raíces fuertes y pivotantes, que mejoran la estructura del suelo. La siembra con chuzo es difícil en suelos muy arcillosos en estado seco, por lo que se esperan las primeras lluvias para la siembra directa.
Profundidad del suelo:
Se utiliza en suelos profundos y superficiales.
Capacidad de infiltración:
En suelos con mala infiltración, es mejor hacer una labranza y utilizar prácticas que mejoren la infiltración antes de utilizar la labranza cero. Si no se mejora la capacidad de infiltración, sobre todo en zonas de alta precipitación, la semilla es arrastrada por la escorrentía del agua.
Drenaje de agua:
En suelos mal drenados se puede agravar el problema, provocando la pudrición de las semillas.
Presencia de piedras en la parcela:
La labranza cero facilita el trabajo en suelos pedregosos.
Porcentaje de pendiente:
La labranza cero reduce la susceptibilidad del suelo a la erosión, pero el efecto sobre el escurrimiento y la conservación de agua es mínima cuando el suelo está desnudo y no tiene cobertura con rastrojos. En pendientes moderadas y fuertes hay que combinarla con otras tecnologías para la conservación de agua y del suelo. Combina bien con el manejo de rastrojos.
Fertilidad del suelo:
No depende de la fertilidad del suelo. En suelos degradados se debe combinar con tecnologías que mejoren la fertilidad. En suelos con deficiencias de Nitrógeno (N), se observa a veces la inmovilización del mismo en el suelo, causando una escasez de N en los primeros 15-20 días de crecimiento del cultivo. Este efecto se observa sobre todo cuando la cobertura es de rastrojos de cereales. Esto ocurre los primeros ciclos agrícolas cuando no hay cobertura en el suelo, una vez los suelos tienen residuos en la superficie, puede realizarse la labranza cero en todo tipo de suelo. Siempre son necesarias aplicaciones de nitrógeno
Acidez del suelo:
No depende del pH.
Insumos externos:
Nivel A para el trazo de las curvas a nivel. Cuando hay rastrojos en la superficie no son necesarias las curvas a nivel.
Insumos internos y cantidades por área necesarias para implementar la tecnología:
No demanda insumos internos.
¿Cuáles son los factores más importantes que están limitando la habilidad de esta tecnología para responder a las necesidades de los productores?
• No tiene relación directa con el control de plagas.
• No contribuye directamente a la disponibilidad y calidad del forraje, por sí sola.
• No contribuye directamente con la disponibilidad de productos forestales y energéticos, cuando no está inserta dentro de un sistema.
• Su efecto es limitado si no hay cobertura al suelo con rastrojos.