Cerámica con quema salina
- Autor/a de la tecnología
- ITACAB
- Institución que la publica
- Centro de Recursos para la Transferencia Tecnológica ITACAB · Lima, Perú
- Documento fuente
- Centro de Recursos para la Transferencia Tecnológica
- Código de ficha
- 500159
Objetivo:
Técnica de quemado de la cerámica con aplicación de sal y así lograr el vidriado de la superficie.
Principio:
La quema cerámica a temperatura de 1,250°C y en atmósfera de sodio produce el acabado vidriado de las piezas.
Descripción General:
Equipo y herramientas - Horno cerámico destinado especialmente para la quema salinas, incluye un quemador a gas o eléctrico. - Pistola de pintado y equipo de compresión. - Conos pirométricos de preferencia de termocupla y registrador de temperatura (cono pirométrico quivalente: 31 1/2 . - varilla de fierro, pinceles, etc. Materiales - Mezcla de materiales cerámicos de uso común. - Cloruro de sodio, sal común. - Pigmentos inorgánicos. - Bórax. Para la construcción del horno deben emplearse materiales refractarios de arcilla y alúmina, clase altamente refractario, tipo normal, resistente a la degradación y al ataque de escorias. Proceso a. Secado de las piezas: se secan al ambiente. b. Decoración: se usan pigmentos inorgánicos para decoración usando pinceles o aspersión, bañado para hacer engobes, no inmersión. c. Secado final del producto: acabado en crudo al ambiente. d. Cochura - Pre-calentamiento hasta 600° C en un mínimo de 3 horas. - Calentamiento hasta llegar a la temperatura final mínima de 1,200° C en aproximadamente 4 horas, dependiendo del volumen y capacidad del horno. Para el caso del horno especificado en planos se emplea de 3 a 4 horas. - Al llegar a 1,200° C se inicia la incorporación de la sal, en cantidades variadas de acuerdo al tipo de trabajo y volumen del horno. Como referencia, el horno especificado en planos usa 1kilo dividido en 3 porciones, que se incorporan en intervalos de 20 minutos, soltando de golpe a través del ducto preparado para este fin, hacia la cámara de combustión. Se cierran los ductos de alimentación completamente y, parcialmente la salida de gas por la chimenea, en cada alimentación. - Se observa si ya no salen gases por la abertura parcial de la chimenea y, en ese caso, se vuelve a elevar la temperatura hasta los 1,200° C, regulando con el sistema de alimentación del quemador y abriendo la chimenea antes de echar la segunda porción. - Se debe verificar el acabado superficial del producto, por efecto de la sal, luego de la segunda adición, empleando los anillos cerámicos, construidos especialmente de la misma pasta cerámica. Para ello, luego de extraídos con ayuda de una varilla de fierro, se sumerge en agua fría, luego se extrae y observa si el brillo es el adecuado o si falta la tercera alimentación de sal. - Obtenido un buen brillo o acabado en el anillo patrón se concluye con la adición y se apaga el horno. - Se deja enfriar el horno hasta que el producto pueda retirarse.
Capacidad:
Con una pequeña cantidad de sal (ClNa) que además es barata, se logra productos de mejor presentación por el vidriado externo de la cerámica.
Ventajas:
Bajo costo y relativa simplicidad en el manejo de esta tecnología. - No requiere de equipos o insumos especiales ni difíciles de conseguir.
Desventajas:
Aunque el volumen de cloro es pequeño, en comparación con otros procesos, existe el riesgo de contaminación ambiental e inhalaciones tóxicas. - Se requiere de una experticia adecuada en el manejo de hornos de alta temperatura.
Condiciones de uso de la tecnología:
Se debe conocer bien el manejo de hornos a base de combustibles líquidos o gaseosos, se da por entendido que el operador debe dominar las técnicas de manejo del horno. - En el momento que la sal se descompone, encima de los 1,200° C, hay gran desprendimiento de gas cloro Cl nocivo para la salud, por lo que se debe evitar aspirarlo (colocar una buena chimenea y ventilación adecuado, con una ubicación apropiada). No debe hacerse en ambientes cerrados o donde hay alta densidad de personas.
