Casa de semillas criollas, importancia, organización, técnicas y prácticas.
- Autor/a de la tecnología
- Evadir José Albarello, Ingeniero Agrónomo: Marciano Toledo da Silva, Frei Sérgio Görgen. Traduzido por: Silvia Beatriz.
- Institución que la publica
- viacampesina · Porto Alegre, Brasil
- Documento fuente
- ALMACENAR Y DISTRIBUIR SEMILLAS CRIOLLAS COMO INSTRUMENTO DE ACUMULO DE FUERZAS DEL CAMPESINATO · 10-11-12-13-14 pág.
- Código de ficha
- 300712
¿Qué es una casa de semillas criollas?
La casa de semillas criollas es el lugar donde guardamos y almacenamos las semillas criollas después de secas y seleccionadas. Las familias productoras guardan sus semillas en la casa y retiran a la hora del plantío. Es un espacio de trueque de semillas entre las familias del lugar y con familias de otras regiones del estado y del país. Cuanto más personas tengan acceso, más se amplía la red de producción y distribución de semillas criollas. La casa favorece el rescate y el almacenamiento de las variedades locales. También es conocida como banco de semillas criollas.
Cada familia que produce es una guardiana de estas semillas. Es importante darse cuenta de que tenemos que ampliar la cantidad de variedades producidas y la cantidad de semillas producidas. Precisamos poner semillas a disposición para un mayor número de familias de la comunidad del municipio y de las demás regiones del estado y del país.
Las casas de semillas criollas son un modelo alternativo de administración colectiva de la reserva de semillas necesaria para el plantío. Son organizaciones comunitarias que buscan la autosuficiencia en el almacenamiento de semillas criollas, garantizando semillas para el plantío en la próxima zafra. En la casa de semillas, las personas, familias y grupos encuentran un espacio de préstamo, trueque y disposición de semillas. Este sistema permite que cada familia produzca y mejore su propia semilla con la gestión colectiva de la reserva.
La casa de semillas debe ser organizada por los grupos, las organizaciones y por la comunidad, a partir de su propia realidad y necesidad. Pero es importante divulgar su organización y mantener la articulación con las demás, dando a conocer las experiencias y socializando acciones y resultados, y también intercambiando semillas y adquiriendo nuevas variedades.
Importancia de la casa de semillas criollas
Las casas de semillas criollas, juntamente con las personas que las producen, son responsables por la preservación y reproducción de las semillas. Es importante para el mantenimiento de la diversidad agroecológica y sociocultural de las comunidades y pueblos. En los días actuales, las semillas se constituyen en formas de poder y dominación. En el mundo, grandes grupos empresariales imponen las semillas híbridas y transgénicas. Lo que durante doce mil años fue símbolo de autonomía y seguridad alimentaria, pasa a ser símbolo de poder, dominación, hambre, pobreza y muerte. Dejar las semillas bajo el control de las empresas que buscan la dominación, la posibilidad de obtener lucro, arriba de todo, es la pérdida de la soberanía de los campesinos, de las campesinas, de los pueblos y de los países.
Es urgente rescatar variedades de semillas criollas, para reconstruir la soberanía alimentaria de los pueblos, producir con calidad y diversidad y mantener la vida en el planeta. En este sentido, las casas de semillas criollas tienen una importancia fundamental, ya que las semillas criollas se tornaron símbolo de la lucha por el derecho a la vida, a la diversidad, al enfrentamiento y resistencia a las semillas transgénicas. La supervivencia de las variedades locales depende de la perpetuación del modo de vida campesino. Cuando desaparezcan los campesinos y su cultura, desaparecerán las variedades tradicionales. La necesidad de preservación es fundamental para la sustentabilidad de los sistemas productivos y el desarrollo de regiones.
En la experiencia de los bancos de semillas de la pasión, en el estado de Paraíba, quedó clara la importancia de las casas de semillas en la movilización social de los saberes, en el uso colectivo y en la conservación de los recursos genéticos, en la gestión de las casas y en el mantenimiento de las semillas, teniendo como principio el uso y la valorización social del conocimiento de los agricultores y agriculturas sobre la biodiversidad local.
Así, “un aumento de la diversidad de cultivos criollos contribuye con el aumento y la mejor distribución del la renta familiar, propicia la autonomía en la oferta de alimentos para la familia y la mayor flexibilidad para enfrentar las adversidades climáticas y las oscilaciones de mercado, contribuye con la recuperación y mantenimiento de la fertilidad natural de los suelos, beneficiando el rendimiento de los cultivos y la mayor eficiencia en el uso del espacio y de la mano de obra. El aumento de la variabilidad genética permite mejorar el rendimiento de las culturas y enfrentar las adversidades climáticas con mayores opciones para la comercialización.
La mejoría de la capacidad de almacenamiento y beneficiamiento permite aumentar la calidad física de las semillas y la reducción de las pérdidas por problemas en el almacenamiento de granos. Los bancos de semillas permiten una mayor autonomía en la provisión de semillas; la posibilidad de financiamiento de los sistemas productivos, un espacio de formación y de mayor intercambio de recursos genéticos, de informaciones entre los agricultores y fortalece las prácticas de organización comunitaria” (Almeida y Cordeiro, 2002).
La semilla es símbolo de vida y abundancia y por eso una casa de semillas organizada en cada comunidad es signo de compromiso con la continuidad de la vida. Además de rescatar la biodiversidad, rescata el poder, la autoestima, la identidad, la cultura y la soberanía alimentaria de la comunidad y de la región. Como las semillas criollas no combinan con agroquímicos, iniciaremos una nueva revolución en el campo.
Una revolución silenciosa y organizada, capaz de dinamizar la agroecología como modelo de desarrollo para la agricultura campesina, fijar las personas en la tierra, cuidar y alimentar a todos los seres vivos.
Cómo organizar una casa de semillas criollas
Reúna a sus vecinos y a las organizaciones que existen en su comunidad y municipio, principalmente a las personas que ya produzcan semillas criollas. Estudien sobre el tema, compartan conocimientos y experiencias. También es necesario hacer una lista de las variedades que ya son producidas en la comunidad o municipio y de la cantidad de semillas producidas.
En conjunto, decidir sobre cómo proceder para organizar la casa y cómo será la participación de cada persona, familia y grupo. Lo ideal es que se organice un espacio (un local) donde las semillas puedan ser clasificadas y almacenadas.
El espacio debe estar en un lugar de acceso fácil. Cada persona debe comprometerse a plantar las semillas y poner a disposición una cantidad para la casa, y siempre intercambiar con vecinos y con otras regiones del municipio y del estado.
Las personas y las organizaciones que participan de la casa de semillas deben decidir colectivamente sobre su mantenimiento y disposición de semillas para trueque y para venta. Con el rescate de las variedades criollas, la conservación de la pureza genética de las semillas requiere atención para que éstas no sean contaminadas con genes transgénicos.
La licencia para cultivos transgénicos es una gran amenaza a las comunidades tradicionales, provoca la pérdida de la autonomía productiva y pone en riesgo la soberanía alimentaria de los pueblos. La masificación de la producción de semillas criollas es hoy la principal estrategia que debe ser adoptada por campesinos y campesinas.
En el proceso de producción es importante garantizar la calidad de las semillas criollas. Para eso es necesario tener conocimiento, capacitación, asesoría técnica, así como realizar y participar de encuentros que posibiliten mayor intercambio teórico y práctico sobre los procesos de reproducción de cada variedad y especie de plantas y animales.
Técnicas y prácticas de producción de semillas criollas.
Sabemos que la naturaleza, por sí sola, ya es una casa de semillas perfecta para la mejoría, conservación y multiplicación de las especies. Así fue en los millones de años de existencia.
Respetar y aprender con los procesos naturales es fundamental para tener semillas de calidad. La naturaleza es sabia y se rehace constantemente. Es verdadero el refrán que dice: “Dios perdona siempre; el ser humano, algunas veces; y la naturaleza, nunca”. Así, la naturaleza nos retribuirá por lo que hagamos con ella.
Nada mejor ni más noble para el ser humano que cuidar de su hábitat, de la naturaleza que obtuvimos de regalo, y que es fundamental para la continuidad de la vida. Es en este sentido que queremos llamar la atención para la preservación de las especies y para el equilibrio del planeta, para que sea saludable y armonioso.
Para producir semillas con calidad, es importante recuperar la tierra con materia orgánica (fertilizante orgánico y cobertura verde), minerales (polvo de roca), y usar biofertilizantes producidos en la propiedad. Nunca usar productos químicos y agrotóxicos.
Consideraciones técnicas para la instalación de una casa de semillas criollas
Para poder instalar una casa de semillas en la comunidad es necesario que los agricultores y agricultoras tengan en cuenta algunos factores como:
- identificar los motivos que llevan a la organización de una casa comunitarias de semillas criollas;
- discutir en la comunidad la forma de gestión de la casa de semillas comunitaria;
- saber cuál es el tipo de semillas que la comunidad más necesita de inmediato y a largo plazo;
- saber cuáles son las variedades de semillas y cuál es la cantidad de cada una de ellas que existen en la comunidad;
- conocer las prácticas técnicas de cómo colectar (en el caso de semillas de árboles) o cosechar (en el caso de cultivos de granos o de plantas medicinales) las semillas y realizar el beneficiamiento adecuado para el almacenamiento de las semillas en la casa.
Definidas las necesidades de la comunidad en términos del suministro de semillas de variedades criollas y la estrategia adoptada en la organización y en la gestión de una casa de semillas, es preciso calcular las cantidades y las variedades de semillas necesarias para atender la demanda de la comunidad. También es importante saber el número de variedades y la cantidad de semillas de cada una existentes en la casa, y la necesidad de buscar semillas fuera de la comunidad.
Para eso, estas cuestiones serán abordadas abajo, para tener una mejor comprensión técnica de lo que la comunidad ya realiza en su cotidiano de la “cultura agrícola”.