FUNDESYRAM
Manejo Pecuario

Buenas Prácticas Pecuarias en la Alimentación del Ganado Bovino de Carne en Confinamiento

Autor/a de la tecnología
SAGARPA
Institución que la publica
SAGARPA · MEXICO
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
400062
  • Las buenas prácticas nutricionales son esenciales para una buena salud y producción del ganado, en la ración diaria será necesario proveer de una cantidad adecuada de nutrientes para el crecimiento, mantenimiento corporal, preñez y producción (ganancia diaria de peso); cada uno de estos procesos requiere energía, proteína, minerales, vitaminas, agua y la cantidad necesaria de alimento apropiado y balanceado para el estado productivo del animal que satisfaga sus requerimientos nutricionales. Algunas prácticas recomendadas son las siguientes:
  • Usar en las engordas únicamente productos autorizados por SAGARPA.
  • Seguir las instrucciones de los fabricantes de los productos.
  • Hacer un inventario de los productos más utilizados en los corrales de engorda.
  • Capacitar al personal que trabaja con los animales en lo que respecta a los tiempos de retiro y manejo de los productos químicos, medicamentos y todas aquellas sustancias riesgosas que pudieran contaminar la carne.
  • Tener por escrito una guía (protocolo) de qué hacer en caso de emergencia por intoxicación de los animales o de las personas.

Forrajes
Durante la producción en campo, los forrajes pueden sufrir contaminación con facilidad por un uso inadecuado de plaguicidas y fertilizantes. La producción adecuada de los forrajes puede mejorar la estructura del suelo y aumentar la materia orgánica. Por estas razones se debe seguir un programa de buenas prácticas que abarque los siguientes puntos:

  • Los herbicidas o algún tipo de químico usado en la producción de forrajes deberá estar aprobado por la CICOPLAFEST (Comisión Intersecretarial para el Control del Proceso y Uso de Plaguicidas y Sustancias Tóxicas) para su uso en empresas ganaderas de carne.
  • Todos los químicos usados, deben ser manejados de tal manera que se eviten los riesgos de accidentes donde se puedan contaminar más insumos, almacenándose en lugares específicos, limpios y secos bajo resguardo de la persona responsable.
  • Realizar una Inspección física del forraje al momento de llegar a la engorda, con objeto de apreciar sus condiciones generales.
  • Tener una bitácora para el control de la aplicación e intervalo de seguridad de los productos químicos que se les hayan aplicado, tales como herbicidas, plaguicidas, fertilizantes, etc., de acuerdo con las indicaciones del fabricante de cada producto, antes de ofrecerlo a los animales. En caso de que estos sean adquiridos deberá solicitar un certificado por parte del proveedor.
  • Revisar que no exista presencia de contaminantes (tierra, cuerpos extraños, alambres, hongos, entre otros).
  • Obtener con el proveedor las referencias que certifiquen la inocuidad de los forrajes. En el forraje ensilado, observar un proceso adecuado de conservación.

Asegurarse de que los materiales y equipo sean usados adecuadamente.

Alimentos Energéticos
La energía provee al organismo la capacidad de realizar trabajo. En raciones para el ganado de engorda, la energía se requiere para actividades como crecimiento, lactación, reproducción, y mantenimiento; por lo que la energía es un nutriente requerido por el ganado en grandes cantidades. Las fuentes primarias de energía en los forrajes son la celulosa y la hemicelulosa y en los granos lo es el almidón. Las grasas y los aceites tienen un mayor contenido de energía pero usualmente se adicionan en pequeñas cantidades en la dieta.

  • El manejo de estos ingredientes es de gran importancia, ya que cualquier anomalía repercutirá en la salud de los animales y en sus productos. Para mantener una calidad sustancial en estos ingredientes se deberá cuidar lo siguiente
  • Verificar los Normas Oficiales Mexicanas para los ingredientes energéticos.
  • En el caso de granos que se han cosechado recientemente se deberá realizar una prueba para determinar residuos de plaguicidas.
  • Verificar que en los corrales no sean usados como comederos y/o bebederos, los recipientes o envases de productos químicos que puedan contaminar el alimento.
  • Mantener un registro donde se compruebe el análisis rutinario de control de micotoxinas.
  • El grano empleado en la alimentación de ganado en confinamiento no debe contener más de 0.1 ppm de aflatoxinas, para que el alimento terminado contenga menos de 0.1.
  • Para grasas, analizar el índice de rancidez con la finalidad de evitar suministrar agentes antioxidantes al animal. Almacenar las grasas en un lugar perfectamente limpio, seco y específico e igualmente para el caso de cebo animal.
  • En la medida de sus posibilidades la empresa deberá contar con equipo sencillo y práctico para la medición de la calidad de los granos (humedad, impurezas, densidad e integridad de las semillas).
  • Usar solo infraestructura adecuada para el almacenamiento de granos y subproductos con el fin de evitar contaminación por químicos, biológicos, el deterioro y mermas

Alimentos Proteínicos
Para que un alimento sea utilizado con la máxima eficiencia, el animal ha de recibir cantidades correctas de proteínas que contengan un equilibrio adecuado de aminoácidos esenciales y no esenciales, y en cantidades suficientes para hacer frente a las necesidades metabólicas. En este grupo se encuentran principalmente las pastas de origen vegetal y animal, como son pasta de soya, harinolina, harina de sangre, harina de hueso y pluma, entre otras. Es de destacarse la importancia en el cuidado de estos insumos ya que son fuente de alimento muy rico para la fauna nociva.
Se debe mencionar además la utilización de fuentes de nitrógeno de origen no proteínico de las cuales destaca el uso de la gallinaza. La gallinaza consiste en una mezcla de orina, heces, plumas y residuos de alimento, provenientes de aves enjauladas, generalmente gallinas de postura. También destaca la pollinaza, que incluye todo lo anterior más la cama utilizada. Sin embargo, en ambos subproductos se debe tener cuidado al momento de su inclusión en una ración, ya que puede contener niveles altos de cobre. El cobre es un microelemento esencial para bovinos productores de carne, necesitándose hasta 4 mg/Kg sobre la base de la materia seca del alimento. Este tipo de subproductos puede contener altas concentraciones de cobre, debido a que el sulfato de cobre se utiliza como promotor de crecimiento (250 ppm) en la alimentación de aves y cerdos, alcanzando niveles tóxicos para los bovinos, si el tiempo de exposición es mayor a cien días.
Dentro de los alimentos proteínicos es necesario revisar los siguientes aspectos:

  • Para prevenir la introducción de enfermedades como, la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), las fuentes de proteína derivadas de rumiantes (harina de carne y hueso proveniente de bovinos u ovinos) no deben ser alimento para el ganado.
  • Verifique con el proveedor el origen de estas materias primas, para que no sean incluidas como ingredientes.
  •  Los subproductos de origen animal que forman parte de los ingredientes en la ración para el ganado deben ser usados con solidez científica.
  • Los alimentos sospechosos deben ser enviados a un laboratorio para su análisis antes de su uso.
  • Se deberá dar preferencia en la compra de insumos de origen proteínico a aquellas empresas que tengan implementado un programa de buenas prácticas de manufactura, o bien, el sistema HACCP (anexo 1 del apéndice)
  • Mantener estos ingredientes en lugares limpios y secos. Cumplir con las disposiciones de la NOM-060- ZOO-1999, y la NOM-061-ZOO-1999.

Aditivos nutricionales y no nutricionales
Los aditivos son un instrumento para mantener la salud, promover el crecimiento e incrementar la eficiencia de utilización del alimento. Básicamente los aditivos nutricionales son todos aquellos componentes que mejoran el funcionamiento metabólico del animal, como son los probióticos, ionóforos, enzimas y antibióticos. Los aditivos no nutricionales son aquellos que imparten textura, sabor y color a un alimento con la finalidad de hacerlo más apetecible. Sin embargo, el uso inadecuado de aditivos pone en riesgo la integridad de la carne.
Algunas buenas prácticas en el manejo de los aditivos son las siguientes:

  • Seguir las recomendaciones de uso del fabricante del medicamento o aditivo.
  • Seguir las recomendaciones del tiempo de retiro antes del sacrificio de los animales, para asegurar que la carne no presente residuos.
  • Almacenar todos los aditivos y medicamentos usados en el sistema de producción en lugares alejados de los insumos del alimento.
  • Muestrear y realizar análisis de laboratorio de los ingredientes usados más comúnmente en la alimentación de los animales.
  • De preferencia buscar proveedores de ingredientes que tengan implementado un programa de buenas prácticas de manufactura, o bien, el sistema HACCP en la elaboración de sus productos.
  • Está estrictamente prohibido el empleo de betaagonistas en la formulación de productos alimenticios destinados para el consumo y uso en animales. Asegurar la observancia y vigilancia de las Norma Oficial Mexicana: NOM-061-ZOO-1999
  • "Especificaciones zoosanitarias de los productos alimenticios para consumo animal". Y en Acuerdo por el que se activa el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, relativo al uso del Clorohidrato de Clenbuterol.
  • La empresa deberá presentar una constancia otorgada por la SAGARPA de que la explotación se encuentra libre del uso de beta-agonistas no aprobados por la Secretaría.

En general, se deberá evitar la contaminación del alimento con bacterias patógenas, parásitos y virus, que es principalmente causada por la contaminación del alimento con estiércol; en donde enfermedades como coccidiosis, salmonelosis y neosporosis por citar algunas, pueden aparecer en los corrales por contaminación del alimento y por algunas otras fuentes como son:

  • Almacenar pastura o cosechar forraje poco después de la aplicación de abono orgánico.
  • Usar equipo contaminado con estiércol en la preparación del alimento.
  • Contaminación del alimento por fauna nociva.

Por lo anterior, se deberá promover la implementación de un programa de bioseguridad para el alimento, para evitar la entrada de nuevas enfermedades al sistema de producción con las siguientes recomendaciones:

  • Conocer el origen de todos los ingredientes usados en la alimentación del ganado bovino en confinamiento.
  • Conocer el mecanismo de acción de los medicamentos y aditivos alimenticios y su interrelación con los demás componentes del alimento.
  • Mantener limpia y seca el área de ingredientes para la formulación del alimento para el ganado.
  • Almacenar todos los químicos y sustancias tóxicas en un lugar retirado del área de elaboración del alimento, bajo el resguardo de un responsable.
Señalar claramente los productos y las áreas respectivas dentro de las instalaciones de la empresa pecuaria.